miércoles, 25 de junio de 2014

Toumani Diabaté & Ballaké Sissoko (1999) - Récital duo de kora

Toumani Diabaté & Ballaké Sissoko (1999) - Récital duo de kora

Kora (instrumento)

Kora
Kora (African lute instrument).jpg
La kora es un instrumento generalmente de 20 o 21 cuerdas, mezcla de arpa y de laúd de África occidental.

Descripción[editar]

La kora se construye a partir de una calabaza grande cortada a la mitad, con una cubierta de cuero para lograr la caja de resonancia a lo que se le agrega un puente con muescas para transmitir la vibración de las cuerdas sujetas al mástil.
El sonido de la kora recuerda el del arpa, aunque cuando se toca de forma tradicional, se asemeja más al estilo de lasguitarras flamencas.
El luthier de koras Alieu Suso de Gambia.
El músico utiliza solo el dedo pulgar y el índice de ambas manos para pulsar las cuerdas de forma rítmica, mientras que los restantes dedos se sujetan a los palos por ambos lados de las cuerdas para mantenerlo fijo.
Ostinatos ("Kumbeng") y solos improvisados ("Biriminting") pueden ser tocados al mismo tiempo por un músico experimentado.
Los músicos de kora, han provenido históricamente de familias de griots que pasan su arte a sus descendientes y también de las tribus mandinga.
Kora del Senegal
Este instrumento se toca en Malí, Guinea, Senegal y en Gambia. Al intérprete de kora tradicional se lo llama "Jali", lo que equivale a bardo o historiador oral.
Las koras tradicionales tienen 21 cuerdas, de las cuales 11 se tocan con la mano izquierda y 10 con la derecha. Por otra parte se pueden encontrar koras modernas, hechas en la región de Casamance al sur de Senegal, a las que se les agrega hasta cuatro cuerdas de bajo.
Tradicionalmente, las cuerdas se hacían de finas tiras de tripa, por ejemplo de antílope. En la actualidad la mayoría de las koras utilizan cuerdas de arpa otanza de pescar de nylon, las cuales a veces se trenzan para crear cuerdas más gruesas.
Este instrumento se afina desplazando anillos de cuero a lo largo del puente. A través de los mismo, un intérprete de kora puede afinar el instrumento en una de las 4 escalas de siete notas. Estas son cercanas a las escalas mayor, menor, y lydian.1

Músicos[editar]

Entre los músicos que utilizan este instrumento pueden encontrarse:

martes, 24 de junio de 2014

NUESTRA HUERTA

Un dicho chino dice: “Si quieres ser feliz un día embriágate, si quieres ser feliz una semana, lee un libro. Si quieres ser feliz un mes, cásate. Si quieres ser feliz toda la vida, házte jardinero. “

Tenemos un jardín y un huerto en el instituto, que es de todas y todos. Cada persona vive el huerto de una forma distinta, para mí en esta huerta, porque para mí es un espacio en femenino, me encontré con una flor radiante, luminosa que como la madreselva aguarda el momento en que la luna está en su plenitud para ofrecer su aroma, esa flor que yo me encontré la huelo cada vez que veo florecer la sonrisa de Adela entre semillas  y  lluvia de composta.
También tengo en mi jardín una flor curiosa, frágil, que pregunta siempre con afán de saber, y esta flor masculina es Aiman.
También tengo un cáctus que pincha pertinaz y lucha por crecer. ( Iván)
Tengo una flor que se tiñe  de chapapote y no deja que se vea su luz cálida y tierna,  grita, protesta, y me recuerda a su hermana Bebeca cuando se ponía caprichosa…

Quiero saber cómo es vuestra vivencia del huerto del instituto, así que contad alguna anécdota, cómo os sentís y si fuerais una planta o una flor ¿cuál? ¿por qué?

Yo, Encarna  sería un diente de león,  que en su máxima plenitud se expandiría con la caricia de un soplo y viajaría mi simiente mecida por el viento hacia el sur… 

¿Y tú?





Esta primavera ha llovido menos y nuestros cultivos han medrado menos,  aún todo está casi por brotar, y no han podido llevarse el alumnado muchos de los frutos cosechados...
Aún así hemos trabajado, con  menos personas en el huerto y aquí os presento el último vídeo de este año realizado tras hacer un ejercicio en que han escrito sobre su experiencia y tratando de imaginar qué planta desearían ser. Esta actividad la realizaron con la colaboración de Adela, y aquí están las respuestas del alumnado de 1º E.S.O. y una alumna de 4º E.S.O.,  que llegó desde Uruguay hace dos meses.
Espero que lo disfrutéis tanto como yo, al escucharlos... hay una de ellas que aprovechó la premura con que lo hicimos para omitir en la lectura una parte del texto que a mí me encanta, quizás le dio vergüenza darle vida al texto, pero voy a compartirlo con ustedes copiando ese texto no leído...
..."Un día vino la directora Marta con nosotras al huerto y nos gustó porque la vimos trabajar,  jugar con nosotros. Fíjate que pensábamos que la directora no trabajaba. "

 Esta es Marta Beiro





domingo, 22 de junio de 2014

Últimos días, anuncios



El curso se acaba, y la cosecha está ahí para ser tomada, entre suspensos, lágrimas, brota también la esperanza, y aunque algunas hayan olvidado citas importantes, y otras se hayan asustado dejándome plantada,  estoy preparando una hermosa sorpresa,  aun quedan dos actividades que estoy terminando de montar con la ayuda del alumnado y alguna antigua profe del IES Cuenca Nalón, donde está ubicada la sede de este servicio itinerante, que recorre las dos cuencas de ese río Nalón, antaño negro del carbón, cristalino ahora,  como las lágrimas derramadas. 

Y en esta espera me he topado con este video sobre la historia de la música, que me recuerda a mi compañera Silvia, ella lo habría utilizado en sus clases...  Descansa en paz Silvia.

Pronto veréis estas dos cosillas con las que concluye este curso que para algunos ha sido concluir un ciclo en su aprendizaje de la lengua española a ritmo alcachofa, ( cultivos bianuales) mientras dan el testigo a otros con los que seguiremos trabajando, inchala. Mientras algunas como mi pequeña Denisa bucearan entre alfabetos  y abrazos. 

Estad atentos que antes del final de este mes aparecerá algún video más,,, en donde la lengua deja de ser un canal para ser una herramienta de creación, y recreación de  nuestra realidad.

miércoles, 18 de junio de 2014

Hasta la vista



Grafiti en Mieres

Buenas vacaciones a todas y todos



Grafiti en Mieres

Xié, xié Haoyu y Haoran






Haoran, mi niño, llegaste el año pasado y conmigo aprendiste a leer, a escribir en español, vivimos juntos muchas cosas, unas alegres, otras dolorosas, y juntos hemos crecido. Xie, xié me llevo el corazón lleno de emociones maravillosas con vosotros dos,... prometo narrarlas para no olvidar este periplo en el que he desterrado esa idea absurda de que los chinos son fríos, distantes, ... gracias nunca olvidaremos las lágrimas compartidas que han sido muchas.
Un abrazo
Encarna




Haoran y Encarna

Haoyu y Encarna, la foto del último día en el cole.

lunes, 16 de junio de 2014

SOTO DE AGUES



















RElación entre Africa y China en MUNDO NEGRO

Se encuentra usted aquí

Omer Freixa
Jueves , 20 de Marzo de 2014


Por Omer Freixa

A más de 600 años del inicio de contactos bien documentados entre el gigante asiático y el continente africano, la relación hoy día se halla en su cenit, si bien se discute la naturaleza del vínculo en base a la intencionalidad china. En aproximadamente los últimos 50 años, Beijing centró gradual y fuertemente el interés por África, continente que fuera tradicionalmente esfera de influencia occidental. A comienzos del presente siglo la relación comenzó a intensificarse al galope y al compás del inmenso crecimiento de la economía del gigante oriental. El comercio bilateral cerró en un nuevo récord al superar los u$s 200.000 millones durante 2013, convirtiendo al dragón asiático, ávido de mantener la segunda economía planetaria y siendo el país de mayor población, en el principal socio comercial africano. En ningún lugar del mundo es más evidente el rápido ascenso chino que en África.

China esgrime argumentos de que sus relaciones con los africanos comenzaron mucho antes que las de África con los europeos y siempre fueron pacíficas, a fin de justificar su empresa actual (y desplazar a los occidentales dicho sea de paso) en el sentido de profundizar  su acercamiento a un continente muy rico en recursos naturales y por el cual hace tiempo que va a la caza dada la urgencia de sus necesidades internas. El involucramiento de China en África responde a una necesidad estratégica a nivel planetario. El gigante asiático debe crecer al menos un 8% anual para mantener la paz interna y así es perentoria la provisión de materias primas desde el exterior. África, un baluarte, es clave.
 

Rápido vistazo al pasado

Las relaciones se remontan hasta hace 3.000 años, pero poco se sabe. En cambio, en fecha relativamente más reciente como el siglo IX de nuestra era, se evidencia el funcionamiento sólido de una red comercial internacional por la cual circularon productos de lujo desde el este de África hacia China, vía el Golfo Pérsico, y viceversa, hasta el siglo X. Luego se retomaron las relaciones en el siglo XV más por iniciativa china, siempre en forma pacífica.

Pese a la imagen que se hace de Europa como iniciador de la expansión por el mundo, existe una historia diferente. En 1405 comenzaron los viajes ultramarinos de la flota imperial china, comandadas por un eunuco, Cheng Ho, quien durante más de veinte años recorrió el Océano Índico, a la sazón la fuente de las riquezas del mundo. Su flota estuvo compuesta por más de 300 barcos tripulados por unos 27.000 marineros, la más grande que se viera en los próximos 500 años. Fue una empresa relativamente breve. Los viajes de Cheng Ho finalizaron en 1433 y la política imperial perdió gradualmente atractivo por el mar. Las prioridades estaban en tierra.

Las relaciones diplomáticas con África retornarían a partir de la Revolución Comunista de 1949, cuando el nuevo régimen alentó la cooperación con los partidos comunistas del mundo, aunque el momento de oro de la diplomacia china se dio tras el fracaso que significó la Revolución Cultural y, sobre todo, a partir de la década de 1980. Un ejemplo es el ferrocarril TanZam que une las capitales de Tanzania y Zambia, con casi 1.680 kilómetros de extensión e inaugurado en 1975. Desde comienzos de la década de 1980, con una política de reforma y apertura, la estrategia china ha sido la de procurarse materias primas y recursos, línea que, con un bajo perfil pero con resultados explosivos en la lógica de la tan mentada cooperación Sur-Sur, sigue hasta hoy.


El siglo XXI

La asociación citada aportó beneficios para las dos partes. A finales de 1999 las empresas chinas habían firmado con los países de África 9.792 contratos de cooperación por un monto de u$s 14.090 millones y habían finalizado obras estimadas en u$s 11.000 millones. Es una señal de lo que vendría. En 2000 se firmaron 623 contratos más por u$s 1.230 millones. A finales de junio de 2000 China formalizó inversiones en 47 países africanos fijando 480 empresas y eso fue el principio. En 2009 hubo más de 800 empresas chinas de propiedad estatal activas en la economía africana, mientras que en 2007 la población china estimada en África era de 750.000 individuos, siendo unos 35 millones los chinos que viven en la diáspora actualmente. Si bien la opinión generalizada tiende a priorizar el beneficio de la presencia china en África, no debe olvidarse que la misma genera varios problemas. Uno destacado refiere al atropello a los derechos humanos. El gigante asiático se involucró económicamente con países considerados parias, tales como Zimbabwe o Sudán, bajo dictadores severamente cuestionados en Occidente.


¿Segundas intenciones?

China avanza en África a pasos agigantados a medida que este inmenso país crece. Para 2020 pasaría de ser la segunda economía a ocupar el primer puesto. Algunos temen este avance desmesurado. Pero, como la relación con África es incipiente (en su máximo desarrollo no va más atrás de 2000), todavía se debate si el vínculo es expresión reivindicativa y plena de la cooperación austral o si se trata de una acción neocolonizadora.

Como sea, China pasó de la marginación en la órbita asiática de época maoísta a ser un epicentro regional y también un gigante mundial. Esto coincide con el abandono de África por parte de Occidente desde el fin del mundo bipolar que dejó a los Estados africanos librados a su suerte. Allí China ve una veta, aunque en buena medida depende de la iniciativa de los africanos. Entonces, buscando nuevos horizontes y, pese al debate y las imperfecciones, hay más China-África para rato.
- See more at: http://www.mundonegro.com/mnd/china-su-relacion-africa-nueva-metropoli-siglo-xxi#sthash.nru8lAU5.dpuf

Revista nueva MUNDO NEGRO



Javier Fariñas presenta los contenidos del número de junio.

domingo, 15 de junio de 2014

3052 con Mammadou Dia

Wiktor y Robert miran atrás



Wiktor y Robert miran atrás tras su primer año en España y comparten esta mirada.

 Ojalá el curso que viene podamos seguir juntos aprendiendo y compartiendo saberes, risas, y  vida. 

Gracias a los dos, sois dos personas con mucha sensibilidad y empatía.

Encarna 

viernes, 13 de junio de 2014

Amor a primera vista ( polaco-castellano) por Wiktor


Wiktor y yo leemos el poema de esta poetisa polaca, Wislawa Szymborska.

Los que se preguntan para qué sirve el premio Nobel encontraron una respuesta en octubre de 1996. Ese año el secretario de la Academia Sueca nombró a una poeta polaca cuyo apellido todavía estamos aprendiendo a pronunciar. Wislawa Szymborska falleció este miércoles a los 88 años de edad en su casa de Cracovia. Los que suelen dudar del olfato de los académicos de Estocolmo tuvieron que darles la razón cuando leyeron a una autora cuya poesía está hecha de una mezcla de emoción e ironía, metafísica y cotidianidad: “Lee a Jaspers y revistas de mujeres", escribió en un poema. Un ejemplo: "Alma se tiene a veces. / Nadie la posee sin pausa / y para siempre. / Día tras día, / año tras año / pueden transcurrir sin ella. / A veces solo en el arrobo / y los miedos de la infancia / anida por más tiempo. / A veces nada más en el asombro / de haber envejecido”.
“El poeta de hoy es escéptico e incluso desconfiado”, dijo en su discurso de recepción del galardón, uno de los más breves e irónicos que se recuerdan. “Cuando escribo siempre tengo la sensación de que alguien está detrás de mí haciendo muecas. Por eso huyo, todo lo que puedo, de las grandes palabra”, afirmó también una escritora cuyos versos están llenos de paréntesis que contradicen, retocan y matizan cada una de los términos que va anotando. El resultado es una obra memorable que cabe entera en un tomo de 300 páginas. Cualquier lector la puede encontrar cumplidamente traducida al español -sobre todo por Abel Murcia y Gerardo Beltrán- en las editoriales Igitur, Hiperión, Alfabia, Bartleby, Fondo de Cultura Económica y Lumen. Patxi López, por ejemplo, leyó su poema Nada dos veces en su toma de posesión comolehendakari.
Wislawa Szymborska, un verdadero mito en Polonia, nació el 2 de julio de 1923 en Bnin (Kórnik), cerca de Poznan, pero la mayor parte de su vida transcurrió en Cracovia. Allí pasó sus últimos años, recluida en un piso sin lujo alguno y con aires de vivienda de protección oficial pero en el que nunca faltaban ni los bombones ni el brandy. En él recibía a sus amigos, a sus traductores y a periodistas a los que preguntaba ella para evitar tener que ponerse demasiado seria.
Autora de una decena de libros de poemas, Szymborska repudió los dos que publicó antes de 1957 por demasiado apegados al realismo socialista. A partir de esa fecha —y en títulos como El gran número, Fin y principio, Instante o Aquí, el último que publicó, de 2009— su voz cambió poco. En los últimos años, además, autorizó la traducción de las agudas y desternillantes notas de lecturas que publicó durante 30 años en la prensa polaca y en las que un día hablaba del Mío Cid y otro de un libro sobre jardinería. Ella, que siempre dudaba de todo y cuya expresión favorita era “no sé”, nunca las consideró “prosa seria”. Y eso que respondían a un viejo aviso suyo: "Solo las preguntas un poco ingenuas son verdaderamente profundas".

Hasta siempre Silvia


Ayer me enteré de la muerte de Silvia García Cabezas... me quedé conmocionada, no me lo podía creer...
Esta es, era la directora del IES Jerónimo González en Sama, Silvia García Cabezas, unas mujer con la que tuve el privilegio de trabajar durante dos cursos, con alumnado procedente de Polonia y Rumanía, una mujer acogedora, cálida, responsable que siempre lucía una sonrisa, que me esperaba al filo de las once antes de que me fuera a otro cole para saber cómo iban progresando nuestros chicos, Dominik, Damian, Cosmin.... 

A ella no hizo falta que le dijera nada, me doy las llaves de la clase que me buscó para tender a nuestro alumnado, la clave para poder  hacer las fotocopias de los libros,  uno de los pases para poder aparcar por la obra de las vías que aún sigue... Con ella me sentí valorada, querida, ... recuerdo cuando quería hablar con el secretario para que el centro pagase un taxi que bajase al instituto a un alumno nuevo que llegó a Tuilla y yo tenía que reducir mi horario en el IES para atenderlo, y con tal de no me fuera estaba dispuesta a mover lo que hiciera falta. Pero me tuve que ir y allí deje a Domink y Damian hasta el año próximo en que volví con Cosmin, el chico que dejo Tuilla y se matriculó allí.  Luego llegaron Adrian y otra chica polaco que se fue muy rápido. Silvia rápidamente me solicitó y volvimos a encontrarnos. Trajimos a Concha López Sarasúa al centro... 

Tu sonrisa será lo que recordaré siempre, tu luminosidad y el calor con que nos acogiste a ellos, los extranjeros y extranjeras y a mí.

 Personas como tú son una bendición, un regalo de la vida,  deberían cambiar el nombre del instituto y ponerle tu nombre para que el mundo no olvide a mujeres como tú, que humanizan las instituciones y hacen que la tarea de educar tenga valor y prestigio.

Hasta siempre compañera,  un abrazo a tu familia.

jueves, 12 de junio de 2014

Cheikhna



Cheikhna gracias a tí, sucran Estoy muy orgullosa de tí, 
 Ramadan Mubarak
Encarna

Secretos que dan al mar

Sarasúa: "El mundo árabe me apasiona y por eso casi todos mis libros se ambientan en él"

La escritora presentó en Mieres su último libro de cuentos, "Secretos que dan al mar", que cierra con un poema

09.06.2014 | 04:40
La escritora mierense Concha López Sarasua presentó su último libro, "Secretos que dan al mar", en el Salón de Actos de la Casa de Cultura de Mieres, dentro de la programación del Club LA NUEVA ESPAÑA en las Cuencas. Junto a la autora estuvieron presentes Loli Olavarrieta, presidenta de la asociación Mierenses en el Mundo, entidad organizadora del acto, los escritores Ismael González Arias y Carmen Gómez Ojea, y el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez.
El primero en hablar fue Ismael González Arias: "Mieres ya era una ciudad y nosotros, los que éramos de pueblo, sabíamos que volveríamos en el verano a ver a los personajes que aparecen en los relatos de Concha". El escritor tevergano recordó a grandes contadores de historias de pueblos como Alice Munro o García Márquez. "Lo que quiero es animaros a leer este libro, que trae sus historias más recientes", dijo González Arias.
A continuación intervino Carmen Gómez Ojea, que habló sobre el carácter viajero de Concha López Sarasua, que "le gusta perderse y buscar en lugares escondidos, aunque dejando pasar a sus lectores por sus relatos, relatos que te dejan parpadeando, descubriendo algo turbador". Y añadió que "esta colección de cuentos tiene en común la presencia del mar, aunque sea lejana". Para Carmen Gómez Ojea, "el libro me entusiasmó porque los cuentos están construidos de una manera muy sabia, son muy entretenidos, y siempre te queda la incertidumbre, porque el lector puede continuar cada historia y crear su propio mundo en torno a cada cuento. Y quiero decir que el colofón del libro con un poema es un cierre de joya, porque el poema representa añoranza de los días pasados y también lleno de luz por los días que vendrán"
Concha López Sarasua desentrañó las razones de libro: "Desde siempre me gustó Las mil y una noches porque me recordaba a Yemen y a mi infancia. De hecho, el mundo árabe me apasiona y por eso casi todos mis libros se ambientan en este mundo". No obstante, "Secretos que dan al mar" es un libro que la autora dedica a su prima Muchi, recientemente fallecida, "porque con estos relatos visité lugares de esta tierra. Compartimos muchas ilusiones y nos entendimos muy bien pese a la diferencia de edad. Recuerdo nuestras actuaciones de danza en el teatro Capitol de Mieres. Luego se fue a Francia y su madre me animó a acudir a Madrid a una academia de baile. Más tarde, un empresario francés me contrató y me fui a París, donde recuperé mi contacto con mi prima Muchi. Ya va siendo hora que recupere la memoria que le rinda el homenaje que se merece. La veo en su juventud cuando recordaba en París la playa de San Lorenzo, bañándose y paseando con los amigos que nunca le faltaron".
El acto de presentación de esta obra fue cerrado por el alcalde de Mieres, que quiso darle "la bienvenida a su casa". "Es un gran placer escucharte y resulta muy gratificante saber que hay alguien fuera, pero que se acuerda de nosotros", dijo Aníbal Vázquez.

viernes, 6 de junio de 2014

Entrevista a Mamadou Dia hoy en Cambalache

"No le conté a mis amigos que subiría en ese cayuco, no quería que me convenciesen para quedarme"

El joven senegalés Mamadou Dia ha escrito 3052. Persiguiendo un sueño, un libro que trata de contar en primera persona la realidad sobre la inmigración hacia el "El Dorado europeo"
"Los organizadores de los viajes, a los que aquí llaman 'mafiosos', son de todo, excepto mafiosos"
"Cuando la Cruz Roja me ofreció una botella de agua tras 72 horas sin beber, firmé mi pacto con el voluntariado"
Mamadou Dia, autor del libro "3052. Persiguiendo un sueño".
Mamadou Dia: "A los que tienen familiares en España, los llevan con ellos pero, a los que no, los dejan en la calle. Eres como un objeto que no tiene nombre, sólo un número. El mío era el 41. 41 sube, 41 baja, 41 espera". / Sydelle Willow Smith
Raíces de pueblo, universitario en la capital. Su madre era quien le mantenía, al igual que a sus cuatro hermanos, todos con formación. Le esperaba un futuro sin perspectivas laborales. La promesa electoral de trabajo para todos no se estaba cumpliendo. Decidió emigrar. Dos de sus hermanos se subieron junto a él en aquel cayuco. Y aquí comenzó la odisea que ahora cuenta en su libro 3052. Persiguiendo un sueño.
Este es el inicio de la historia de Mamadou Dia. De esto hace siete años, cuando él tenía 22. Primero intentó conseguir un visado para buscarse un porvenir en Francia, pero se lo denegaron dos veces. Plan B, y única alternativa: tomar un cayuco, aunque la vida se le fuese en ello. Pasaría un tiempo en España y desde allí llegaría hasta Francia, donde terminaría sus estudios de Trabajo Social.
Este joven guardaba la esperanza de llegar a ese "Dorado europeo", como él dice, para terminar la carrera, evolucionar y enriquecerse personalmente viendo mundo y conseguir un potencial con el que regresar a Senegal. El Dorado, aquella mítica leyenda de una ciudad de oro.
Decidió enfrentarse al Atlántico. Tuvo suerte y sobrevivió. Su libro, 3052. Persiguiendo un sueño, se editó en 2012 y este año ha conseguido la reedición mediante una iniciativa de crowdfunding.
Mamadou no sólo cuenta cómo fueron aquellos ocho días en el océano, sino todo lo que vino después: ese encuentro con El Dorado cargado de decepciones; ese despertar en el que descubrió cuál es la realidad del inmigrante y la verdad occidental, más allá de la idea que se tiene en África, de las imágenes que llegan a través de los medios de comunicación y lo que narran sus compatriotas en su regreso a casa.
Su pueblo, Gandiol, ha perdido centenares de vidas en el mar rumbo a Europa. Por ellos y para ellos ha escrito también este libro: "Para sumar sus voces a la mía". 3052 es la distancia que hay entre Dakar y Murcia, donde estableció esta nueva etapa de su vida.
Este sueño por recorrer esa distancia le ha permitido fundar su propia ONG, 'Hahatay' son risas de Senegal, un proyecto de codesarrollo en su pueblo que pretende financiar con la venta de su libro. Aun así, sigue pensando en volver a sus raíces. Como otros muchos emigrantes españoles.
Su libro es una promesa.
Cuando decidí tomar un cayuco, no se lo pude contar a mis amigos. A mí me pesó mucho tomar esa decisión y si se lo contaba, me dirían que era peligroso, que me podría morir. No quería que nadie me dijese nada por si me convencían para quedarme. Sin embargo, no me sentía bien yéndome sin decir nada. Entonces escribí una carta de despedida a mis amigos diciéndoles que era muy cabezón y que había tomado la decisión de irme y que, si con suerte llegaba a cruzar el Atlántico, escribiría la historia sobre mi viaje.
Después se sumaron otras razones por las que me sentí obligado a escribir esta historia. La realidad de la inmigración no se suele contar. A la gente que emigra le da cosa contar lo mal que lo han pasado, también por orgullo. Yo decidí contarlo porque al llegar aquí me llevé una sorpresa. No esperaba vivir tan mal, sabía que había mucha gente que quería venir y pensé: al menos voy a escribir mi historia para que la lean y sepan qué es lo que les espera.
¿Cuál era su situación cuando decidió embarcar en aquel cayuco?
Una situación malísima. Estaba estudiando en Dakar y mi madre me mantenía. Se pasaba todo el día trabajando, desde la madrugada. Mis hermanos tampoco trabajaban aun estando formados. Una situación de precariedad. Había mucha población juvenil parada. Yo no quería tener estudios y estar en Senegal dando vueltas…
Desde 2004 empecé a pedir el visado para irme a Francia y me lo denegaron dos veces. No entiendo por qué, ya que cumplía todos los requisitos. Curiosamente, en la Embajada de Francia en Dakar hay un cartel que indica que, aunque cumplas todos los requisitos para que te concedan el visado, eso no significa que te lo vayan a dar.
Te lo deniegan por la pura injusticia que siempre ha habido entre África y Europa en desigualdad de oportunidades y violación de derechos humanos. No hay otra explicación. Por eso decidí embarcarme en este camino para poder ayudar a mi madre y liberarla de carga. Era duro tener tantos años y ver que mi madre se dejaba la piel por nosotros. Justo antes de marcharme, conseguí un trabajo, pero no me permitía mantenerme ni ayudar a mi familia.
¿Alguna vez le habían hablado de estos viajes?
No sabía lo que era un viaje en cayuco, aunque sabía que estaba más cerca de la muerte que de la vida. Tampoco hace falta tener muchos detalles cuando sabes que vas a viajar en una barcaza: enfrentándote al Atlántico durante tantos kilómetros sabiendo que te puedes quedar en el camino. A Senegal llega poca información. Quizá que algún cayuco naufraga, pero no tanto como aquí y de la manera que llega aquí.
Aun así, "El Dorado europeo" seguía siendo una llamada.
Efectivamente. Nosotros vemos a Europa como El Dorado por tres razones. No estudiamos con nuestro idioma de nacimiento, sino en francés; estudiamos la programación francesa; estudiamos más la literatura francesa que la africana; estudiamos la vegetación francesa; vemos la televisión francesa; en la radio y la televisión se habla en francés... Todo lo que viene de la televisión y de Europa es producto de desarrollo y bienestar… Son muchas razones que te hacen pensar en este Dorado y que hacen que la gente tenga ganas de vivir en él y saber cómo es.
Cuando llegas, te das cuenta de la realidad. Al poco de llegar, un amigo me llevó al paseo marítimo de Benicasim. Me iba a presentar a otros senegaleses, y yo pensaba que iban a estar trabajando en algún sitio, y cuando llegamos me dijo: "Aquí es donde trabaja la gente". Había muchísimos inmigrantes con sus mantas. "¿Cómo?", le dije. "Sí, aquí es donde la gente se gana la vida", contestó.
Me sorprendió. Soy una persona muy orgullosa y no quería tener que salir corriendo detrás de la policía ni que nadie me persiguiese. Y dije que no iba a hacer eso.
Al principio fue duro. A los senegaleses les sentó mal que no quisiera seguir el camino al que parecía predestinado. Fui juzgado: me decían que no quería ayudar a mi familia, que ellos se dejaban la piel para ayudar a las suyas. Yo quería ayudar a mi familia, pero de otra manera; primero, integrándome en la sociedad.
Luego, esos mismos inmigrantes que venden en la calle son los que vuelven a Senegal trajeados y con su móvil de última generación. Y eso empuja a la juventud a dejar todo lo que quieren y montarse en un cayuco. Fue tan decepcionante lo que vi cuando llegué que pensé que no podía hacer lo mismo.
¿Cómo fue aquel viaje?
Fue muy largo. Duró ocho días. Viajamos 84 personas, de las cuales sólo seis tenían experiencia marítima. El mar tiene su propia idioma y, al no poder controlarlo, además de todos los momentos malos, lo convirtió en un viaje desesperanzador. Al quinto día, nos quedamos sin gasolina y sin agua.
Cuando amanecimos, nos dimos cuenta de que un hermano se había tirado al mar para acabar con su angustia. Ya sólo nos quedó dejarnos llevar por el viento mientras esperábamos el momento de nuestra muerte. 72 horas después llegó el buque marítimo de salvamento que nos rescató.
¿Cuál es el procedimiento a seguir para conseguir una plaza en un cayuco?
Primero, encontrar un cayuco y un organizador de viaje, a los que aquí llaman "mafiosos" y son de todo, excepto mafiosos. Mafiosos son los Gobiernos que firmaron los contratos para limpiar el fondo marítimo senegalés. Y que trajo como consecuencia que los pescadores senegaleses ya no pudiesen pescar en su propio fondo marítimo y, cuando surgió la oportunidad de marcharse a Europa en cayuco, aprovecharan para en lugar de ir a pescar, porque no había peces, hacer negocio con sus barcas.
Luego hay que pagar entre 1.000 y 3.000 euros por una plaza. La gente reúne y vende todo lo que tiene para financiar el viaje a su familiar. Es una inversión para que luego salven a la familia. En nuestro caso, fue diferente. Como no teníamos nada, mis hermanos y yo buscamos gente para que se llenasen los cayucos a cambio de tres plazas gratis para nosotros.
¿No es un precio excesivo?
Sí, muy excesivo, pero piden ese dinero porque una barca de estas características puede llegar a costar 13.000 euros y, al no saber cuándo se recuperará el fondo marítimo, organizan viajes para conseguir el dinero invertido y tener ingresos futuros. Todos los organizadores de viajes son pescadores. El cayuco nunca vuelve. Algunos viajan de este modo esperando un futuro mejor en Europa y otros se quedan.
¿Qué decía su familia?
Mi madre lo sabía. El sueño de toda familia que vive en la precariedad es que los hijos vayan al extranjero para que tengan un futuro mejor y puedan ayudar a la economía familiar. En mi casa también lo soñaban, aunque no deseaban un viaje en cayuco. Aun así, mi familia es de tradición pesquera y no tenían tanto miedo al mar.
Los dos hermanos con los que viajé formaban parte del grupo con experiencia marítima. Mi madre temía más el después, cuando llegase a Europa, que el propio viaje: dónde dormiríamos, qué comeríamos, con quién nos relacionaríamos…
¿Cómo llegaron a La Gomera?
Nos rescató un buque marítimo y en tierra nos atendió la Cruz Roja. Llegamos medio muertos. Y, desde entonces, firmé mi pacto de ser voluntario toda mi vida por aquella botella de agua que me ofreció una chica de la Cruz Roja después de llevar 72 horas sin beber.
Después de La Gomera, comienza otra prueba.
De La Gomera nos llevaron a Tenerife, donde estuvimos en un campo militar durante dos semanas en unas condiciones precarias. Hacía muchísimo frío, no teníamos con qué arroparnos, tuvimos que tomar comida a la que no estábamos acostumbrados.
Allí había muchos inmigrantes, no sólo nuestro grupo. Estuvimos el tiempo que consideraron oportuno y nosotros no sabíamos qué iba a pasar. Mi grupo fue dividido en dos: una parte se fue de vuelta a Senegal por motivos que desconozco y la otra fue repartida por España. Al principio sí nos atendieron mediadores sociales, pero sólo para saber cuál era nuestra procedencia.
Después estuvimos en manos de la policía. A mí me llevaron a Castellón sin decirme nada, a un hostal, donde por suerte conocí a un chico nigeriano que me presentó a un senegalés que me acogió en su casa. A mis hermanos los llevaron a Madrid y Barcelona.
A los que tienen familiares en España, los llevan con ellos pero, a los que no, los dejan en la calle. Eres como un objeto que no tiene nombre, sólo un número. El mío era el 41. 41 sube, 41 baja, 41 espera.
En Castellón, estudiaba español a través de la Cruz Roja, y el chico que me acogió fue el que me llevó al puerto de Benicasim. Después conocí a otro chico de Senegal que vivía en Cartagena y al no querer entrar en el mercado que había visto en el puerto, me fui con él.
Allí empecé a intentar integrarme con los españoles y a hacer un voluntariado en la Cruz Roja juvenil. Llegué a formar parte de los equipos de emergencia y en un año comencé a rescatar a inmigrantes que llegaban a la costa. También comencé a trabajar como cocinero y a regularizar mis papeles, que tardé cuatro años en conseguirlos.
¿Esa realidad se correspondía con "El Dorado europeo" soñado?
No. No tenía nada que ver con lo que me había planteado. Me encontré con una sociedad muy individualista, con muchos prejuicios, una sociedad intelectual con unas pautas marcadas por las clases sociales. Imagina lo que te puede costar entrar en una sociedad así… Pero empezó a pasar el tiempo y vi cómo conseguirlo.
Se ha retirado la tarjeta sanitaria a los inmigrantes que no han regulado sus papeles, la petición de documentación a ciudadanos extranjeros es continuada, se están denunciando las condiciones de los CIES… ¿Ahora es más o menos difícil la situación en España para los que llegan?
Ahora es mucho más complicado. Sin política social, un inmigrante no puede vivir en un país. Y aquí no hay política social para los inmigrantes, no la hay ni para los españoles... Los políticos, en lugar de asumir que han fallado en esa política, transmiten la idea de que los que llegan quitan lo que se tiene aquí…
Ya lleva siete años en España, ¿cuál es su situación y la de sus hermanos?
Trabajo para mi ONG, que fundé en 2012, y a través de mi libro intento darle promoción. También tengo trabajos temporales que no me quitan tiempo para poder dedicarme a la organización: es lo que me da la vida. Mis dos hermanos están trabajando. El que vive en Barcelona está acogido en casa de una familia española y el de Madrid trabaja en un restaurante chino.
¿Mereció la pena tomar aquel cayuco?
Mucha gente me lo pregunta. Yo creo que realmente no valió la pena. Aunque también pienso que, si no hubiese hecho este viaje, no me habría dado cuenta de la realidad que me rodea ahora.
Su promesa de escribir un libro se hizo realidad, ¿cómo lo consiguió?
Estaba trabajando en la Fundación Cepaim como Técnico de Acción Comunitaria, le presenté el proyecto del libro al director de la fundación y me ayudaron a editarlo. Fue un lanzamiento de 3.000 ejemplares que se difundió sobre todo entre universidades e institutos.
Ellos también me ayudaron a establecer el proyecto de desarrollo en mi pueblo. Cuando llegué a Barcelona, hace cinco meses, me planteé la reedición del libro a través de la plataformaVerkami. Ahora se han publicado 1.500 ejemplares al precio de 10 euros y el 1% de los beneficios se destinarán a la granja que hemos desarrollado en mi pueblo para que la gente produzca alimentos, los venda y con el dinero obtenido inviertan en educación para los niños.
¿Es este un libro para convencer a aquellos que tengan planeado subirse a una patera para que no lo hagan?
Claro. Este libro tiene muchos fines. Uno de ellos es que la gente se dé cuenta de la realidad de la inmigración clandestina y lo que hay detrás. También aclarar la vida europea en África, que la gente sepa lo que hay aquí, que no todos son ricos, que aquí tienen su propia pobreza. Y que los africanos crean en el propio desarrollo de África.
¿Tiene proyectado publicar el libro en Senegal?
Sí, es uno de los objetivos principales, y traducirlo al francés. Mi gente de Senegal aún no ha podido leer el libro, pero se lo he contado y he dado charlas en universidades de Dakar sobre la realidad de la inmigración.
¿Cuál es su plan de futuro?
Buscar financiación para mis proyectos de la ONG y dentro de poco volver a Senegal, tal y como había ideado cuando me marché de allí. Conseguir un potencial y regresar. De esta experiencia estoy agradecido por haber encontrado un camino con el que me puedo dedicar al mundo humanitario y buscar un futuro mejor para mi pueblo.
¿Su madre qué le dice ahora?
Ella siempre ha confiado en mí. Es un pilar muy importante en mi vida. Y ahora, cuando le cuento mis planes, siempre me dice: “Ya verás lo bien que te va a salir”.
¿Cree que el hecho de que muchos españoles busquen ahora su porvenir en el extranjero hará entender mejor la llegada de inmigrantes a España?
Sí. Si tú estás afectado por una situación que es la misma que la mía, nos entenderemos mejor. Al principio fue difícil porque nos ponían como causa de la crisis y nos quitaron la tarjeta sanitaria, entre otras cosas. Pero la gente, después de tanta mentira, se ha dado cuenta de que esto no tiene que ver con la inmigración. Esto ha sido producto de un mal Gobierno, de un crecimiento que nos han vendido y que no puede seguir creciendo.