viernes, 8 de marzo de 2019

Mujeres africanas en el 8 de marzo

Ocho africanas poderosas para el 8M

Suman 650 millones y es evidente que el desarrollo socioeconómico y político de África solo será posible a través de la participación de sus mujeres y de la igualdad de oportunidades. Muchas ya lo saben y lo pelean cada minuto

Lo dice una de las ocho africanas aquí entrevistadas, la peluquera Khadi Mbaye, dejando caer su cuerpo soberano sobre el sillón: "Soy una dama de hierro". Lo es. Ella y 650 millones más, la mitad de los 1.300 millones de habitantes que tiene hoy África. "Nunca me ha gustado pedir, quiero conseguir las cosas por mis propios medios", declara.
Cierto es que no hay viaje a terreno en África, no hay evento allá o acá, conferencia o encuentro en que una no quede impresionada con la determinación de estas mujeres, si se tiene en cuenta el contexto en el que la mayoría vive. Con su fortaleza, si se considera que en el continente se encuentran los 20 países menos desarrollados del planeta. Con su entereza, si recordamos que hay conflictos enquistados donde ellas son claro y fácil objetivo de guerra; que la tradición las mutila de niñas allá donde más duele; que están por costumbre y patriarcado obligadas a realizar tareas del hogar, a cargar con el abastecimiento del agua sobre sus cabezas, a casarse antes de tiempo, a moler el maíz con sus manos, a cuidar a otros y olvidarse de sí... "Nunca quiero pararme donde estoy, en cuanto consigo algo, empiezo a pelear por lo siguiente", afirma otra de las entrevistadas, la influyente Adiara Sy, inspectora de Educación hoy y ferviente defensora de la educación igualitaria.
Sorprenden siempre, más si nos detenemos en el hecho de que suelen estar cargadas de hijos (con una variación por países amplia, desde dos por mujer en Seychelles o Marruecos a seis en Níger o Somalia). Que manejan parte de la economía informal del continente; y en la agricultura, el 80% de la producción se obtiene de pequeñas explotaciones y un 60% de ellas están gestionadas por mujeres. Que son el grueso de la población rural, porque son muchas las que se quedan mientras el marido, el padre o los hermanos marchan o migran hacia núcleos urbanos o más allá del océano. Que suelen ser cual urdimbre que mantiene las comunidades unidas a pesar del grave daño que en lo social infligió el colonialismo. Que trabajan en redes sociales desde antes que nadie las inventara y hasta han usado sus cuerpos como herramienta de denuncia y resolución de conflictos allá por Liberia o Sudáfrica, por ejemplo, para detener guerras antes de que muchas Femen nacieran siquiera.
Africanas que construyen y avanzan, que son energía arrolladora, pero a las que los pasos les cuestan doble. Aún así, no cejan. Se aprecia en un dato: en la apuesta creciente por la educación de las niñas. "Con lo poco que tenemos intentamos hacer grandes cosas. La ausencia de dinero no es una excusa para abandonar la causa”, afirma la activista Maymuna T. Tounkara, para quien los derechos humanos y la lucha contra la pobreza infantil son lo primero. Incluso triunfar en territorios más populares, como pueda serlo el deportivo (de por sí ya bastante desigual), tiene en África un plus de esfuerzo. "Ahora muchas niñas quieren jugar al basket, ven cómo he triunfado y he podido tenerlo todo. Eso me anima a seguir", asegura Ndèye Sène, la mejor jugadora de baloncesto de Senegal.
Han sido numerosas las africanas de las que hemos escrito en la sección (bien mirado son ellas protagonistas de casi todas las historias sobre desarrollo en África); de distinto origen y condición; de distintas áfricas (la del Norte, la oriental, la austral, la occidental, la negra, la no negra, la rica, la pobre, la lluviosa, la desértica, la indígena, la joven, la vieja, la elitista, la corrupta, la hermosa, la contaminada... ). Hemos tropezado y hablado con agricultoras, comerciantes, juezas, diseñadoras, estudiantes, emprendedoras, ciberactivistas, deportistas, parteras, cantantes, limpiadoras, artistas, pescadoras, políticas, maestras o médicos... Todas nos han dado lecciones y claves de una forma de vida o pensamiento que desde Occidente tendemos a ignorar o menospreciar (quizá porque la sola mención de la palabra África despierta el demonio de la aporafobia, que diría Adela Cortina). La última, la escritora senegalesa Aminata Sow. “Lo único que puede salvar al mundo es la educación y la cultura, el respeto por los demás", aseguraba esta mujer de origen privilegiado que optó un día por escribir de la pobreza local (de toda ella, la económica y la espiritual) para contar desde allí la sequía universal de valores.
Así, de entre todas las posibles africanas ejemplares, hemos elegido a ocho de ellas para la celebración de este 8 de marzo. Todas son nacidas en esa ciudad que Planeta Futuro/ElPaís está siguiendo durante este año, Saint Louis, en Senegal. Son mujeres empoderadas, con un objetivo y conscientes de su poder. "Hay que creer en una misma y estar muy orgullosas de lo que somos, tenemos mucho que enseñar al mundo", afirma la diseñadora ya internacional Rama Diaw. "Quizá cuesta más que te escuchen por joven que por mujer.", opina por su parte Coumba Sow, responsable para la resiliencia en África del Oeste y el Sahel de la FAO. "Cuando entras en una habitación donde se celebra una reunión, si hay una mujer mayor, la gente la escucha", dice.
Saben que se ha avanzado, sí, pero que queda mucho por hacer. Un ejemplo, la propiedad de la tierra. "Los hombres tienen la costumbre de poseer los mayores terrenos. Pero ahora los queremos nosotras también", resume, Fatimatou Sall, fundadora de una asociación de mujeres campesinas a la que pertenecen alrededor de 2.000 de toda edad.
Sobre tal cosa, sobre su papel clave e igual en el desarrollo del continente, versó el diálogo que ayer, 5 de marzo, tuvo lugar en la sede de la Cooperación Española (Aecid), en Madrid, entre el responsable de la Agencia para el Desarrollo de la Unión Africana (AUDA-NEPAP), Ibrahim Assane Mayaki, y la presidenta de la Fundación Mujeres por África, María Teresa Fernández de la Vega, dentro del ciclo Mujeres Libres: "Hoy por hoy", afirmó la hoy presidenta del Consejo de Estado, "todas las instituciones internacionales consideran la igualdad entre hombres y mujeres como un imperativo de justicia, moral, ético y político, y un elemento fundamental para la paz y el desarrollo económico y social". Coincidieron ambos en que no habrá tal desarrollo sin ellas. Especialmente si no se construye desde lo local, apuntó Mayaki, sugiriendo modos de construir políticas que alienten tal proceso y pongan en valor el peso de la mujer en zonas rurales y advirtiendo del error de creer que las élites solo son cosa de las ciudades.
Tomar conciencia de la igualdad como arma de futuro es ya un costoso y enorme primer paso (y no solo en el continente). Como lo es la necesidad de tener datos fiables y actualizados que visibilicen las desigualdades de género en una zona del mundo donde conseguirlos no resulta fácil, donde faltan hasta registros de nacimiento. Conocer y documentar la realidad femenina importa, insisten en ONU Mujeres, cuyo lema para la celebración de este Día Internacional es Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio. Y así lo ha entendido desde su parcela de trabajo Fatima Fall, directora del Centro de Investigación y Documentación de Senegal, acostumbrada a lidiar con conceptos como tiempo e historia, y a reconstruir la vida cotidiana y un pasado dramático africano que habla mucho del presente. "Cuando oigo a gente que tras las elecciones [recién celebradas en el país] llama a la insurrección...", desvela con pesar, "es porque no han presenciado lo que yo: la violencia".

“Ahora muchas niñas sueñan con ser jugadoras de baloncesto”

Ndèye Sène es una deportista nacida en un humilde barrio de pescadores de Saint Louis que se ha convertido en un referente de constancia en Senegal.

“Soy una dama de hierro... Me pasan cosas increíbles”

Khadi Mbaye forma a mujeres presas en peluquería y estilismo para que a su salida tengan más posibilidades de encontrar un empleo.

“La revolución de la agricultura en África está liderada por mujeres”

Coumba Sow asumió con 35 años el cargo de responsable para África de la oficina del director general de la FAO, ahora lidera el departamento para la resiliencia en la zona occidental del continente.

"Tu carrera nunca te abandonará; tu marido, no se sabe"

Adiara Sy no dudó en irse a trabajar al extranjero y dejar a sus hijos con su padre, un ejemplo de lo rompedora que ella es en el tradicional Senegal. Lleva 30 años luchando por la educación igualitaria en su país.

“Ahora nosotras queremos también la tierra”

Fatimatou Sall es fundadora de la Asociación de mujeres para la solidaridad y el desarrollo de Nord, a la que pertecenen alrededor de 2.000 agricultoras, mayores y jóvenes.

“Mi política es el futuro y la supervivencia de los niños”

Maymuna T. Tounkara, coordinadora de And taxawu talibés, lleva más de dos décadas trabajando para la infancia desfavorecida de Saint Louis.

“Somos africanas y sabemos que tenemos mucho potencial”

Rama Diaw es una diseñadora de moda que ha presentado su trabajo en las mejores pasarelas del mundo. Saint Louis es su fuente de inspiración.

“Me siento orgullosa de que vengan otras pisándome los talones”

Fatima Fall dirige el Centro de Investigación y Documentación de Senegal. Pese a tener una amplia formación en el campo de la conservación del patrimonio y haber alcanzado una posición a la que pocas mujeres llegan en el país, no se considera excepcional.

Betty Lachgar, activista marroquí.

Betty Lachgar: “Los derechos humanos y el feminismo son los mismos en todo el mundo”





Betty Lachgar - © María Gilabert / Alicante Mag
La célebre activista marroquí Betty Lachgar, destacada por su defensa de los derechos humanos universales y las libertades individuales, estuvo el pasado 11 de enero en Casa Mediterráneo para participar en el ciclo ‘Mujeres y el Mediterráneo’. Psicóloga clínica formada en París, Lachgar es una de las fundadoras en 2009 del Movimiento Alternativo por las Libertades Individuales (MALI) que lucha para romper los arraigados tabúes de la sociedad marroquí y las leyes que impiden los avances sociales y personales de la población.
Lachgar y su movimiento defienden causas como la igualdad entre hombres y mujeres, la libertad sexual tanto de las personas heterosexuales como homosexuales, los derechos del colectivo LGTBI, el derecho al aborto, la lucha contra todo tipo de violencia, en particular contra la de género, y el fundamentalismo religioso. Su postura ultraprogresista y sus métodos poco convencionales le han costado amenazas, agresiones, arrestos y comparencias ante la justicia. Pero ni las represalias ni el hecho de estar incluida en la lista negra del Estado Islámico la detienen en su afán de justicia.
¿Que causas defiende el movimiento MALI?
El Movimiento Alternativo para las Libertades Individuales es un movimiento feminista, universalista y laico, el único realmente universalista y laico de Marruecos. Hay otros colectivos y organizaciones oficiales, pero practican un feminismo interseccional, no universal. Para nuestro movimiento, los derechos humanos y el feminismo son los mismos en todo el mundo, no podemos comprender que haya una dicotomía entre los países del norte y del sur.
Rechazamos el relativismo cultural, estamos en contra de un feminismo islámico, de la defensa de derechos inherentes a unos determinados países… Los derechos humanos y los derechos de las mujeres no deberían conocer fronteras, religión, sexo, ni color de piel. Pero nos resulta muy complicado que nuestro mensaje cale en Marruecos porque el resto de las organizaciones trabaja con un concepto colonialista y además somos un colectivo de desobediencia civil, de avant-garde, una expresión francesa que significa “muy avanzado, más que progresista”.
Para la sociedad civil nuestro movimiento es provocador, algo que en absoluto compartimos. Hablamos de derechos humanos y de libertades individuales y rompemos tabúes. La gente dice: “Tenemos que esperar”. ¿Por qué tenemos que esperar? Hay víctimas del islamismo radical, de un código penal liberticida, de discriminaciones, de varios tipos de violencia, de violencia de género en particular… A la vista de estos hechos no podemos esperar. No podemos trabajar con el relativismo cultural, amparándonos en las costumbres y en los hábitos de una sociedad, que es lo que muchos argumentan contra los avances.
¿Qué acciones reivindicativas organizan desde este movimiento?
Realizamos acciones y performances muy originales, avanzadas y progresistas para Marruecos, aunque la gente las tacha de provocadoras. El movimiento nació en 2009 y nuestra primera acción fue la organización de un picnic durante el Ramadán. El Código Penal castiga que una persona musulmana -en Marruecos no existe la libertad de conciencia- rompa el ayuno durante el mes sagrado. El picnic fue una acción simbólica para denunciar ese artículo liberticida que condena a seis meses de cárcel a una persona considerada musulmana que incumpla el ayuno y para luchar por la libertad de conciencia. La gente no entendió nada. Fue el primer movimiento en el mundo árabe que salió de Facebook a las calles, anticipándose a las Primaveras Árabes de 2011.

Betty Lachgar: "Los derechos humanos y el feminismo son los mismos en todo el mundo" en CONFERENCIAS
Betty Lachgar – © María Gilabert / Alicante Mag

¿Por qué la sociedad marroquí rechaza la defensa de la libertad de conciencia que enarbola MALI?
La gente cree que es un movimiento ateo, cuando en realidad es laicista, lo que defendemos es la libertad de conciencia, la libertad de elección entre creer o no creer. En 2019 me parece increíble que la gente todavía crea que MALI y Betty luchamos contra las religiones. Estoy en contra de las religiones como ideología, del sistema del patriarcado, del uso del velo, pero no estoy en contra de las personas que practican una religión, ni contra los hombres, ni contra las mujeres que llevan velo. Pero la sociedad en general no lo entiende y eso como ciberactivista me ocasiona muchos problemas en las redes sociales.
¿La acción del picnic finalmente se pudo realizar?
No, la policía nos lo impidió. Un par de días después de su publicación por parte de la prensa española se armó un gran escándalo y la policía nos sometió a un interrogatorio. Gracias al eco en la prensa internacional y al apoyo de organizaciones de otros países tenemos la ventaja de que nos hemos hecho famosos y eso nos permite continuar con nuestras acciones. Y al mismo tiempo, esto se ha convertido en una estrategia del gobierno para dar una imagen de respeto a los movimientos críticos.
La realidad es que tanto las autoridades, como la sociedad e incluso las organizaciones de derechos humanos y feministas rechazan nuestras ideas y nuestra forma de actuar porque lo consideran provocador. El movimiento y yo somos víctimas de una censura continua en Marruecos.
¿La prensa oficial no informa de sus acciones?
La prensa del régimen nunca difunde nuestras actividades, la prensa independiente y las publicaciones on-line sí. Tengo muchos problemas con la policía, pero las autoridades no me arrestan por mi activismo, sino que buscan otras razones.

Betty Lachgar: "Los derechos humanos y el feminismo son los mismos en todo el mundo" en CONFERENCIAS
Betty Lachgar – © María Gilabert / Alicante Mag

¿Qué motivos esgrimen para arrestarla?
En agosto pasado me arrestaron acusándome de embriaguez en un espacio público. En la sociedad es un tabú el hecho de que una mujer esté borracha en la calle. No necesitan pruebas de alcoholemia para demostrar sus acusaciones. Fue una forma de desacreditar mi imagen. En una dictadura como la de Marruecos, cuando la policía arresta a una activista como yo llama a la prensa y ahí comienza la campaña de desprestigio. Fue horrible.
En septiembre de 2016 fui arrestada y víctima de una agresión sexual por parte de la policía. ¿Donde estaban las organizaciones feministas? Las asociaciones de otros países sí me apoyaron, pero en Marruecos, nada, ¡qué vergüenza! Soy una mujer, soy una activista, soy una víctima… No importa si estás de acuerdo con mis ideas, me tendrían que haber defendido, pero cuando se trata de Betty la gente tiene miedo o no quiere mostrar su colaboración con MALI ni conmigo.
¿Qué otros derechos y libertades defiende MALI?
MALI también defiende los derechos sexuales y reproductivos, la libertad sexual de los heterosexuales -en Marruecos no se puede mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio-, los derechos del colectivo LGTBI y el derecho al aborto. En 2012 invitamos al barco del aborto. MALI es el único movimiento pro-elección del país. Actualmente hay un debate en Marruecos, pero realmente no es un debate sobre el aborto voluntario, sino terapéutico. Gracias a nuestra acción de 2012 se ha abierto en el país un debate más amplio sobre el tema.
¿Qué problemas conlleva ser abiertamente homosexual en Marruecos?
El artículo 490 del Código Penal castiga con varios años de cárcel las relaciones sexuales entre personas heterosexuales fuera del matrimonio y el artículo 489 penaliza hasta con tres años de cárcel las relaciones homosexuales. Algunas personas, no muchas, declaran su homosexualidad abiertamente y no les pasa nada, mientras que otras sí van a prisión, depende de las circunstancias.
En estos momentos estamos ayudando a un chico marroquí al que la policía le dio el alto tras un leve accidente de tráfico el pasado 31 de diciembre en Marrakech y al obligarlo a bajar del coche al descubrir que era travesti le agredieron y divulgaron su identidad, imágenes y vídeos en las redes sociales. Desde entonces, el joven sufre daños psicológicos y físicos y está buscando asilo en un país europeo. Nuestro movimiento está intentando obtenerle un visado para que pueda salir de Marruecos.
¿Cómo surgió la acción de la “besada pública”?
A raíz de la publicación en Facebook de una foto de un beso entre un adolescente y su novia, tanto ellos como quien les hizo la fotografía fueron encarcelados. En protesta, organizamos una “besada pública”. No hay ninguna ley que prohiba besarse en público, ese arresto fue un abuso de poder. Precisamente fue una organización de defensa de los derechos humanos la que denunció esos hechos ante las autoridades. Cuando organizamos la besada la población reaccionó con mucha violencia hacia nosotros, nos insultaron, nos arrojaron sillas de los cafés, vasos… Fue horrible.
Para que se produzcan avances sociales, los cambios políticos deben ir acompañados de cambios en la mentalidad…
Efectivamente, tenemos que cambiar las leyes y las mentalidades. Pero soy muy pesimista al respecto, si organizaciones y activistas progresistas no están de acuerdo con nuestras ideas y nuestros medios, ¿qué podemos esperar de otras  personas más conservadoras? Ocurre lo mismo que con el islamismo, es muy peligroso.
Precisamente en 2015 su nombre fue incluido en la lista negra del Daesh. ¿No tiene miedo?
En absoluto. Si tuviera miedo no podría luchar.
Actualmente, ¿dónde reside y qué proyectos tiene en mente?
Vivo entre París y Rabat, y viajo mucho impartiendo conferencias y recabando apoyos para nuestras acciones reivindicativas. MALI es un movimiento que carece de fondos económicos, la mayoría de nuestras acciones no los requieren. Por ejemplo, el 25 de noviembre del año pasado hicimos una performance artística tiñendo de rojo las fuentes de Rabat y tan solo necesitamos unos 20 euros para comprar el colorante alimenticio. Las autoridades lanzaron un comunicado horrible, desprestigiándonos. Estoy a la espera de juicio (risas).
¿De qué se le acusa?
De atentando a un bien público. Estamos organizando otras acciones, entre ellas la preparación del décimo aniversario de nuestro movimiento, y creo que la gente no se va a poner muy contenta.
En Marruecos hay personas, activistas y organizaciones que nos dicen: “Estamos de acuerdo con vuestras reivindicaciones, pero…”. No puedo entenderlo, ¿qué significa “pero”?. Con un “sí” podemos hacer mucho, con un “pero” no podemos hacer nada, nunca.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Sueños en el umnbral




Nuestras alumnas marroquíes Fátim e Imane nos leen unos  fragmentos del libro de Fátima Mernissi, Sueños en el umbra.
Podréis conocer aspectos de la cultura marroquí como el hanan, así como conocer la medina, y el papel del hamman en la vida de los hombres y las mujeres.  
Los espacios marcan una diferencia palpable entre el universo masculino y femenino.  Conozcamos a través de Fátima las diferencias y luchemos por la DIGNIDAD. 
 

Universidad más antigua en FEZ


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Fátima Al-Fihri, la mujer que fundó una biblioteca y una universidad en el siglo IX

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En Supercurioso nos apasionan las historias de mujeres extraordinarias, que han roto paradigmas en las épocas que les ha tocado vivir y cuyo legado aún pervive entre nosotros. Tal es el caso de Fátima Al-Fihri, que fundó la primera universidad del mundo con su biblioteca.
Te invitamos a darle un vistazo a esta interesante y supercuriosa mujer árabe del siglo IX.

Fátima Al-Fihri, la mujer que fundó una biblioteca y una universidad en el siglo IX

No hay registros de su nacimiento, pero sí de su muerte, que ocurrió en 880. Fátima fue la hija de un importante hombre de negocios, que decidió mudarse de Túnez a Marruecos con toda su familia.
Fátima Al-Fihri tiene varios méritos, entre ellos haber tenido una gran visión de futuro y no amedrentarse por los prejuicios reinantes. Viuda, huérfana y doliente de hermanos varones fallecidos, heredó una inmensa fortuna, pues tanto su padre como su marido fueron personas muy ricas.
Así, decidió utilizar aquella ingente cantidad de dinero e invertirla en algo duradero. Duradero y significativo. Nada mejor que fundar una universidad, una biblioteca y una mezquita (pues también era musulmana), y que las tres instituciones funcionaran en el mismo lugar.
Fátima Al-Fihri, la mujer que fundó una biblioteca y una universidad en el siglo IX
Vista actual del conjunto
Junto con su hermana Mariam, se dedicó a hacer realidad aquel sueño, y en primer lugar construyeron una madraza –ya sabes, las escuelas islámicas asociadas a las mezquitas– que ayudara a la formación de los jóvenes de Fez; y en 859 fundó la que aún hoy es considerada la primera universidad del mundo que sigue operativa, la universidad de Qarawiyyinn.
Fátima Al-Fihri, la mujer que fundó una biblioteca y una universidad en el siglo IX
Patio interior de la universidad
Pero además, no contenta con esto, fundó también la biblioteca, creando de esta manera un centro de conocimiento nada deleznable. Aquel complejo de estudios tuvo una gran importancia no sólo para Marruecos, sino para Oriente Medio, el Mediterráneo y Occidente en general.
Su reputación de excelencia llamó la atención de muchos pensadores de la época, y uno en particular tuvo una repercusión insospechada en el mundo entero; hablamos de Gilberto de Auvernia, conocido también como el papa Silvestre II. Este papa se formó en la universidad de Qarawiyyinn y de ella obtuvo grandes conocimientos, que introduciría luego en Europa: conocemos los números arábigos y el concepto del cero gracias a él, que aprendió en la universidad de Fátima.
Fátima Al-Fihri, la mujer que fundó una biblioteca y una universidad en el siglo IX
Este centro de estudios se convirtió en toda una referencia de la enseñanza superior, adonde llegaban estudiantes de todo el mundo a enriquecer no sólo su propio intelecto sino el de la sociedad en general, como el célebre Maimónides.
Tan grande llegó a ser esta obra de Fátima Al-Fihri que le dieron el hermoso apodo de Oum al Banine, que quiere decir “madre de los chicos”. Hoy en día la universidad y la mezquita siguen funcionando, y la biblioteca, en restauración desde 2012 (por una arquitecta marroquí-canadiense, Aziza Chaouni), conserva más de 4.000 libros, casi todos con una antigüedad de 1.200 años, y las preciosas residencias estudiantiles, todavía alrededor de la universidad, son objeto de igual restauración y cuidado por el gobierno de Marruecos.
Fátima Al-Fihri, la mujer que fundó una biblioteca y una universidad en el siglo IX
Hermoso y gran legado para la posteridad. Te recomendamos otros artículos de mujeres tan importantes como Fátima Al-Fihri, como Hypatia de Alejandría, Hildegarda de Bingen, Trótula de Salerno, Agnódice, la primera ginecóloga de la historia o Ada Lovelace.

Al-Fihri

Fatima al-Fihri El mundo de la educación superior y universitaria debe a Fatima al-Fihri la idea de los centros de educación superior, por haber concebido por primera vez el concepto de universidad, que sentó las bases de las universidades modernas en todo el mundo. Nacida en Túnez hace más de mil años, en el seno de una familia rica de comerciantes musulmanes, de profunda apreciación de la educación, Fatima fundó la primera universidad de la que se tiene conocimiento, en Fez, Marruecos. El libro Guinness de records la tiene como la universidad en existencia más antigua del planeta. Fatima y su hermana Mariam, recibieron una excelente educación, y a comienzos del siglo IX, dejaron Tunisia junto con su familia, al igual que muchas otras familias árabes, para emigrar a Fez, considerada una ciudad cosmopolita, cultural y avanzada en la época. Al fallecer su padre y luego del fallecimiento de su marido y su hermano al poco tiempo, Fatima heredó un gran fortuna, con lo que las hermanas decidieron invertir el dinero en algo que beneficiara a la comunidad local. En el año 859, al-Fihri decidió que una academia de educación superior era una prioridad en Fez y fundó la mezquita y universidad de al-Qarawiyyin. Supervisó la construcción del edificio original de treinta metros de largo, con un patio interno, una sala de oración, una biblioteca y varias aulas. En sus comienzos, la universidad ofrecía cursos religiosos y estudios del Corán, pero su programa de estudios pronto se amplió para incluir gramática árabe, matemáticas, música, medicina y astronomía, para muy pronto comenzar a otorgar títulos a los estudiantes que completaban los cursos. Pronto la universidad se convirtió en un centro espiritual y educativo de gran prestigio, visitado por eruditos e intelectuales de todo el mundo. Al-Fihri asistió a innúmeras cátedras allí hasta sus últimos años. Su idea de un centro educativo que brindara oportunidades para el estudio superior se esparció por todo el mundo durante la edad media, resultando en la fundación de las instituciones educativas más antiguas de Europa en los siglos siguientes, incluyendo la Universidad de Boloña fundada en 1088, la Universidad de Oxford fundada alrededor del año 1096. Luego de su muerte, la universidad continuó ampliándose. La mezquita fue la más grande de África, con capacidad para veintidos mil personas. La universidad de Al-Qarawiyyin aún es muy importante, con alumnos como Fatima al-Kabbaj, quien más tarde se convertiría en la única mujer del Consejo Supremo de Conocimientos Religiosos de Marruecos. En el siglo XIV, la universidad ya tenía ocho mil alumnos. La biblioteca estuvo bajo restauración y reabrió sus puertas al público en mayo de 2016. Su colección cuenta con más de 4000 manuscritos. Mariam también facilitó los fondos para la mezquita de Al-Andalus en Fez. Ambas hermanas forman parte de una larga tradición de mujeres fundadoras de mezquitas.

Conocer un poco más del feminismo marroquí

En este programa nos acercamos al país vecino Marruecos, para intentar conocer un poco más de cerca los feminismos de allí.
Para ello entrevistaremos a Omnia Nur, miembro activa del movimiento 20F y de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, quién nos pondrá al día sobre la actualidad del movimiento en el país, y con quien charlaremos acerca de otros temas como la reciente ley aprobada de lucha contra la Violencia de Género, el conflicto del Sáhara o los colectivos LGTBI+ del país.
También repasaremos la historia general del movimiento de mujeres para conocer que la institución de enseñanza superior más antigua del mundo se encuentra en Marruecos. Ésta fue fundada por Fátima al-Fihri y su hermana Mariam, y hoy se la conoce como Universidad de Qarawiyyin.
Además, conoceremos a algunas de las protagonistas más importante del movimiento, como Fatima MernissiIbtissam Betty Lachgar Saïda Menebhi.
Por último, terminaremos repasando algunos de los cómic más destacado del otro lado del Estrecho, para constatar que en ellos la realidad social, política y cultural de la zona árabe son las protagonistas.
Y tú, ¿qué sabes de los feminismos en Marruecos?
Descarga el podcast

Ser una mujer libre

Feminismos en Marruecos

Viajamos hasta el país vecino para conocer un poco más de cerca el movimiento feminista y de mujeres marroquí, saber cuáles son sus luchas más candentes y ponerle nombre a sus protagonistas.







A pesar de encontrarse en continentes diferentes, Marruecos y el Estado español están separados por algo más de 13 kilómetros de distancia, lo que convierte al país vecino en un buen candidato para formar parte de los programas especiales que queremos dedicar a esos feminismos que nos quedan cerca y que inauguramos al principio de la temporada con Italia.
Pero…¿qué conocemos de los feminismos en Marruecos? ¿Estamos libres de todo prejuicio a la hora de pensarlos y hablar de ellos? En Sangre Fucsia queremos acercarnos un poco más a la actualidad feminista del país árabe, repasando la historia de su movimiento y sus referentes más importantes, para entender mejor sus luchas, sus reivindicaciones y a sus protagonistas. Que son muchísimas, y a las que hoy queremos poner nombre.
Entrevistamos en el programa a Omnia Nur, miembro activa del movimiento 20F y de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, quien nos acerca a la actualidad feminista marroquí desde una doble perspectiva: la de mujer nacida en Marruecos pero criada en el Estado español, en un ir y venir constante entre sus dos ciudades, Madrid y Rabat. Con ella hablamos de ese movimiento que surgió al calor de las primaveras árabes, y en el que varias generaciones de mujeres se encontraron por una lucha común. Le preguntamos también acerca de la recién aprobada Ley de lucha contra la Violencia de Género, del movimiento LGTBI+, así como de la posición del movimiento feminista respecto al conflicto del Sáhara.
Chica marroquí con megáfono en una manifestación
Nos detenemos también en la historia general del feminismo marroquí, que ya a mediados del siglo IX contaba con la institución de enseñanza superior más antigua del mundo fundada por Fátima al-Fihri junto con su hermana Mariam, y que hoy se conoce con el nombre de Universidad de Qarawiyyin . Además, repasamos algunos de los nombres más importantes del movimiento. ¿Te suenan Fatima Mernissi, Leila Slimani o Ibtissam Betty Lachgar? Hoy podrás conocer sus vidas, a favor de qué causas lucharon, y que importancia tuvieron dentro del movimiento de mujeres marroquí.
Y no hay programa fucsia en donde no reservemos un espacio a la ficción. En esta ocasión, el cómic marroquí es el protagonista, en el que lo político e institucional marca las producciones más recientes.
Todo ello con una banda sonora que nos permite trasladarnos hasta las calles donde las protagonistas de hoy viven, luchan, disfrutan y crean comunidad.
Comienza este viaje fucsia hacia otra cultura, hacia otro feminismo… La distancia es corta, pero su experiencia se presenta intensa y apasionante. Esto es: Feminismos desde Marruecos.
Playlist:
  • Soultana – Sawt Nssa
  • Cheba Maria – Celibataire
  • Rajae El Mouhandiz – Habibi Freak on
  • Sophia Charaï – Pichu Pichu
  • Oum – Wali
  • Lauma – Njoum Lil