El fuerte control militar entre India y Pakistán comenzó tras
el acuerdo de Simala, firmado por ambos países en julio de 1972. En la
década de los años 90 se inició la construcción de una valla fronteriza
en el Estado de mayoría musulmana Jammu y Cachemira. Los combates entre
ambos países por el control de esta región aceleraron su construcción en
el año 2000. Para el año 2004, la valla recorría 750 kilómetros de la
frontera de India con Pakistán.
El
conflicto comenzó en 1933, con la declaración de Pakistán que concebía
Jammu y Chachemira como parte de su país, por afinidad religiosa. Sin
embargo, el Gobernador de esos dos Estados, Maharaja Hari Singh, firmó
un documento de adhesión con la India en octubre de 1947, cuando esta se
independizó de Gran Bretaña. La primera Guerra de Cachemira terminó en
1948 con un cese del fuego que dejó un resultado inconcluso. India se
quedó con dos terceras partes de Cachemira, Jammu y Ladakh. Como
resultado, miles de familias quedaron divididas. Actualmente la valla está conformada por dos hileras de
alambradas electrificadas y conectadas a una red de sensores de
movimiento, dispositivos de imagen térmica, sistemas de iluminación y
alarmas. En el pequeño tramo de tierra que hay entre las dos hileras hay
minas terrestres. Islamabad sigue defendiendo que Jammu y Cachemira son
territorios ocupados por India ilegalmente, mientras que Nueva Delhi
defiende esos territorios como propios. El 1 de marzo, durante el 34º Consejo de Derechos Humanos de
Naciones Unidas celebrado en Ginebra ambos países se lanzaron
acusaciones. El representante permanente de la India en la ONU, Ajit
Kumar, acusó a Pakistán de ataques terroristas. Por su parte, el
representante pakistaní, Zahid Hamid, dijo que la India viola
sistemáticamente los derechos humanos en la frontera.
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