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viernes, 21 de junio de 2019

Teresa Román López para adentarse en India, oriente

La palabra crisis de gran actualidad pasa de boca en boca y expresa la angustia que se vive ya a nivel de humanidad. Una palabra que se hermana con otra: Caos. Y ambas desembocan en la incertidumbre marcada por una pregunta incesante: ¿A dónde vamos?.
Más allá de la crisis económica, política, social… de las culpabilizaciones, pesimismos y violencias, pocos son los que dirigen la mirada hacia dentro, hacia lo que pasa en el interior del ser humano.
¿Estamos al final de un proceso de civilización marcado por el nacimiento de un nuevo ser humano quizá Supraconsciente, que "globaliza" una consciencia personal, planetaria y cósmica?. ¿Qué peligros y oportunidades nos acechan?.

Una propuesta de María Teresa Román

María Teresa Román López profesora de Filosofías Orientales, UNED



 LOS VEDAS, el saber sagrado de la India
https://www.youtube.com/watch?v=tc_Na_-Wu2o

lunes, 27 de mayo de 2019

Los Hijras en INDIA


Los Hijras: El tercer sexo (intersexualidad)

RAUL ESPERT
hace 8 años|6.8K views
En la cultura del subcontinente indio, el término hijra (también escrito y pronunciado de distintas maneras) define a los miembros de un tercer sexo, intermedio entre los géneros masculino y femenino. 
La mayoría son varones o intersexuales, pero algunas son mujeres. La mayoría de los hijras se refieren a sí mismas en femenino y suelen vestir como mujeres. A falta de un censo oficial las estimaciones oscilan entre 50.000 y los 5 millones de hijras tan sólo en la India. La historia de esta condición cuenta con una larga tradición, tanto en la cultura védica, como en las cortes de los gobernantes islámicos del sucontinente. A pesar de que los occidentales se han referido a ellos frecuentemente como eunucos, lo cierto es que pocos de ellos se han sometido a algún tipo de modificación genital. En la India, existe, desde hace mucho tiempo, un grupo religioso de hombres castrados que visten y se comportan como mujeres: son los hijras. Estos hombres adoran a la diosa Bachuhara Mata.

viernes, 20 de octubre de 2017

Feliz DiIwali

Diwali es la fiesta más importante para India. El 13 de noviembre comienzan los esperados festejos del nuevo año hindú.
Happy Diwali!
¿Qué es? 
El Diwali o la Fiesta de las Luces (también llamado Divali o en sánscrito, Deepavali Deepawalies la gran fiesta de India: la entrada del nuevo año hindú. ¿Y cuándo viajar a India para poder presenciarlo? Se celebra en torno a mediados de octubre y mediados de noviembre, en función del calendario lunar. Es una fiesta religiosa que celebran varias religiones en India, como el hinduísmo, el budismo, el sijismo y el jainismo.
Diwali es celebrado también en Nepal, Singapur, Sri Lanka, Myanmar, Fiji, Trinidad y Tobago, Islas Mauricio, Malasia y Guayana. Tan popular es la fiesta de Diwali, que aquí puedes ver la felicitación del Presidente de los EE.UU de América, Barak Obama o la celebración de Diwali en Wembley (Londres).
En el ambiente de Diwali es común ver a las personas comprando nuevas ropas para estrenar durante estos días, compartir dulces en familia y con amigos y hay una enorme profusión de petardos y fuegos artificiales.
Divinidades.
La Reina de las Fiestas es Lakshmí, esposa del dios Vishnú, diosa que simboliza la buena suerte, la belleza y quien otorga la prosperidad y la riqueza. También, el popular dios Ganesha es especialmente venerado en estos. En la parte este del país, se venera particularmente a la diosa Kali.
Por su parte, los sijs celebran la liberación de su sexto gurú, Hargonbind, y se homenajean a los diez gurús espirituales del sijismo.
Para los jainitas, en el día de Diwali falleció el santo Mahavirá (549 – 477 a. C.), creador del jainismo, de forma que la mayoría de las personas en India tienen un motivo religioso de celebración, además del entrañable y contagioso buen ambiente que puede saborearse por cualquier calle de India.
Happy Diwali
Foto por: Subir Basak (Flickr)


¿Cuándo se celebra?
La fiesta tiene lugar en el decimoquinto día de la quincena oscura del mes de kārttika (que cada año puede caer entre el 21 de octubre y el 18 de noviembre), y puede durar cuatro o cinco días.
Conmemora la muerte del demonio Narakasura a manos de Krishná y la liberación de las dieciséis mil doncellas que tenía prisioneras. Celebra también el regreso a la ciudad de Ayodhyā del príncipe Rāma tras su victoria sobre Rāvaṇa, rey de los demonios.
Según la leyenda, los habitantes de la ciudad llenaron las murallas y los tejados con lámparas para que Rāma pudiera encontrar fácilmente el camino. De ahí comenzó la tradición de encender multitud de luces durante la noche.
La fiesta de Diwali dura cinco días, cada uno de los cuales es nombrado según el calendario hindú:
Día 1. Vasu Baras. En este día son adoradas las vacas y los terneros.
Día 2. Dhan Teras. Es el día considerado más propicio para los negocios y la riqueza.  Se celebra el nacimiento de Dios Dhanvantri.
Día 3. Chaturdashi. El día en que la luz venció a las tinieblas. Es el día que Lord Krishna mató al demonio Narakasura. En el Sur de India, es el día más celebrado. Los hindús se lavan con fragancias, y visten ropas nuevas. Las casas se decoran con lámparas y luces alrededor y el díen que se pintan los rangolis, fuera de las casas. Se considera que un baño antes de la salida del sol, cuando las estrellas están en el cielo, equivale a un baño sagrado en el Ganges. Se celebra una puja (ceremonia, ofrenda) en la que se recuerda que Krishna liberó al mundo del demonio este día y tras la puja empiezan los fuegos artificiales y los petardos, que durarán por unas horas, haciendo de cada ciudad en India  un hervidero de felicidad.
Día 4. Lakshmi Puja. Es el día más importante de las fiestas de Diwali en el Norte de India.  En las casas se reza a Lakshmi y Ganesh.
Día 5Govardhan Puja. Es el día que Krishna derroto a Indra.  En algunas zonas del país es el día que los maridos hacen regalos a sus mujeres. Al día siguiente, Bhaiduj, los hermanos y hermanas de toda India se expresan su afecto.
Estas serán las fechas de Diwali en los años venideros:
– 2012, el 13 de Noviembre.
– 2013, el 3 de Noviembre.
– 2014, el 23 de Octubre.
– 2015, el 11 de Noviembre.
Fiesta de la Luz, Diwali
Foto por: Marilena (Flickr)
¿Cómo se celebra?
Las casas se limpian de forma especial y se adornan con diversos motivos y lámparas de aceite o velas que se encienden al atardecer. Es usual celebrar una comida compuesta de sabrosos platos y dulces, hacer regalos a las personas cercanas y familiares, los fuegos artificiales y los juegos.
Es el momento para renovar los libros de cuentas, hacer limpieza general, reemplazar algunos enseres del hogar y pintarlo y decorarlo para el año entrante.
Es tradición que la diosa favorecerá de forma especial a quienes se reconcilien con sus enemigos.
Se aconseja instalar un altar en un lugar preferente de las casas donde esté presente una imagen de Lakshmí a la que se le ofrecerán flores, incienso y monedas.
Al anochecer se abren todas las ventanas y puertas de las casas y en cada una de ellas se realiza un ofrecimiento de luz con una lámpara de aceite o una vela, repitiendo el mismo mantra, para que Lakshmí entre para el resto del año.
También se lanzan barcos de papel o lamparillas encendidas a los ríos sagrados. Se dice que cuanto más lejos vayan, mayor será la felicidad en el año nuevo y se elaboran unos diseños llamados manorā, que son unos dibujos hechos en las paredes y que se adornan durante el festival.
A la salida del sol es de ritual lavarse la cabeza, lo que tiene el mismo mérito que bañarse en el sagrado río Gangā (el Ganges). El simbolismo de la fiesta consiste en la necesidad del ser humano de avanzar hacia la luz de la Verdad desde la ignorancia y la infelicidad.
Comidas en Diwali.
Durante las fiestas de Diwali se comen muchos dulces y también se elaboran recetas especiales, propias de estas fechas, como por ejemplo el delicioso malpua, los crujientes soan papdibesan ki barfi, el Karanji o las gujias.
Gastronomía en Diwali
Foto por: Harald Walker (Flickr)
Juegos de cartas.
Actualmente, es muy popular jugar a las cartas durante los días de Diwali, ya que al ser unas fiestas relacionadas con Lakshmi, se piensa que traerán fortuna a todos aquellos que participen. Las personas suelen jugar largas horas a las cartas y los casinos hacen su agosto en Diwali. Se cree que en estos días Parvati (esposa del Dios Shiva), jugaba con Él a los dados, tal y como está esculpido en Kailash Temple, en Ellora.
Mela (“encuentros”, “ferias”). 
En muchos pueblos y aldeas pueden verse en los días de Diwali los llamados “melas”. Algo así como ferias en las que los campesinos venden y compran los productos, mientras las chicas y mujeres visten de formas muy coloridas estos días a lo largo del país, decorando manos y muñecas con henna y adornándose con vistosas joyas.

sábado, 5 de marzo de 2016

India marginadas por parrir

Marginadas por parir

En India, las mujeres kadugolla son víctimas de las creencias de su casta

Las madres recientes y las que tienen la regla son aisladas en chozas por impuras

Dodakka, con su hija de mes y medio
Dodakka, con su hija de mes y medio en la choza donde tiene que vivir como marca la tradición de su casta. / Lola Hierro
Dodakka tiene una niña de 40 días de vida. Regordeta y feliz, duerme en brazos de su joven mamá —20 años tiene— ajena a cualquier problema. Ella no lo sabe, pero ya está metida en uno, y eso que acaba de nacer. Dodakka y ella no pueden vivir en la casa familiar durante los próximos dos meses, deben permanecer fuera, en las calles de arena de su pueblo, Gollarahatti, una aldea más del Estado de Andhra Pradesh, en el sur de India. Dodakka es impura a ojos de su familia, de su comunidad y de sus dioses porque ha dado a luz.
A primera vista, Gollarahatti parece una aldea muy corriente: no más humilde ni polvorienta que otras y salpicada de pequeñas y destartaladas casas con techumbre de paja. Pero ésta tiene algo que sólo comparte con unas pocas: las chozas. Son la consecuencia visible de una tradición que cumplen al pie de la letra sus 800 habitantes: todos pertenecen a la casta kadugolla, presente sobre todo en los Estados de Andhra Pradesh, Maharashtra y Karnataka. No se conoce el número de personas que la forman, y las estimaciones más recientes apuntan a unas 10.000 en Karnataka, pero no hay datos de otros Estados. Pastores de cabras y ovejas, seminómadas y aún en un escalón económico y social muy bajo, viven apartados de núcleos urbanos y siguen fielmente las tradiciones y los mandatos de su religión, una versión del hinduismo en la que se adora al dios Khrishna entre otros.
India está situado en el puesto 127 de 187 países en el Índice de Desigualdad de Género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y sus mujeres sufren muchos tipos de discriminación: sexual, económica y de casta, por citar algunas. La que padecen las kadugolla es una más. La tradición dice que las que tienen la menstruación y las que acaban de parir deben vivir apartadas del resto durante un tiempo porque contaminan. Las primeras, cinco días, bien en la puerta de su casa o, si las hay, en pequeños habitáculos de una sola habitación apartados del pueblo. Las segundas, hasta dos meses en diminutas chozas de paja. Si la familia no tiene medios para fabricar una, acaban entre arbustos o en los márgenes de las carreteras. “Es una casta muy distinta a otras, tienen creencias muy fuertes”, detalla Doreen Reddy, directora del área de mujer de la Fundación Vicente Ferrer (FVF), una organización española que desde hace 40 años lucha contra la pobreza en Andhra Pradesh utilizando como herramientas la educación y el fortalecimiento de la mujer y las castas bajas. “Si eres kadugolla tienes que cumplir lo que dicen los dioses, porque ellos dictan cómo mantenerse puro y limpio”. Y en esas están ahora Dodakka y su bebé.
Las chozas desperdigadas por Gollarahatti son unas diminutas construcciones de estructura piramidal, como un tejadillo de ramitas secas y hojas de palma a ras del suelo. No parece que nadie pueda caber allí dentro pero, no solo caben, sino que viven, madres recientes como Dodakka y su hija, que no recibirá nombre hasta que cumpla nueve meses y sea presentada en el templo, como marca la tradición. La suya ha sido construida a un par de metros de la vivienda de su familia, a la que no ha vuelto a entrar desde que parió. Le quedan al menos 15 días a la intemperie.
Dodakka es menuda, morena y de expresión resuelta. Describe su vida sin atisbos de queja: “Me levanto a las seis, me lavo, preparo la comida, cuido a mi bebé y no hago nada más. Si vienen vecinas a verme, hablo con ellas desde aquí”. Ella solo puede salir a pasear por los alrededores, apenas cuatro o cinco metros a la redonda. No le está permitido ir a la calle ni visitar otras casas, ni trabajar en los campos ni salir a comprar. Nadie la puede tocar ni acercarse tanto como para que su sombra caiga sobre otra persona, pues la contaminaría inmediatamente. Las comidas son suministradas por un familiar que deja el alimento en la entrada de la choza. Da igual que el calor sea aplastante o que llegue el monzón, que las mujeres y sus bebés no pueden abandonar su cabaña.
“Sí que hace frío, pero tengo ropa de abrigo y una sábana grande”, puntualiza Dodakka. Y muestra sus escasas pertenencias, todas colocadas en una rudimentaria cama de cuerda que es el único mueble que entra en la choza. Quizá su objeto más preciado es la bombilla que le da luz; la enrosca cada tarde y la desenrosca por la mañana, cuando ya no es necesaria. No le entra agua cuando llueve porque alguien colocó un plástico sobre el tejado de hojas de palmera. “Duermo sola con el bebé, y tengo miedo de que nos ataquen animales como serpientes, escorpiones o un perro, pero no puedo hacer nada”, dice con resignación. Dodakka habla y su hija duerme sobre sus brazos. A pocos centímetros, un enjambre de moscas devora tranquilamente lo que queda de un gusano negro aplastado.
Las condiciones de vida a la intemperie de las madres kadugolla no solo les supone pasar frío, incomodidades y aburrimiento. Más importantes son los riesgos sanitarios a los que se exponen. “Lo más común son fiebre, catarros, diarrea, problemas ginecológicos e infecciones, también en la piel, porque no viven en condiciones higiénicas”, describe Sirapa, director del área de Salud de la FVF. “No comen bien porque sus tradiciones prohíben muchos alimentos. Toman mijo, que es bueno nutricionalmente, pero no es suficiente. Muchos bebés mueren de neumonía”. Si una mujer kadugolla enferma durante este periodo de destierro, ningún familiar o vecino la cuidará. “Llamamos a un médico para que la examine, pero sin tocarla”, advierte Mudda, madre de Dodakka, junto a la choza donde tiene a su hija. Si la paciente requiriera traslado al hospital, será una ambulancia y sus técnicos quienes la llevarán a un centro sanitario, según describe K. C. Sharanapa, profesor del departamento de Sociología de la Universidad de Chitradurga (Karnataka), en su estudio Kadugolla Tribal Community of Hatti Culture and Impure Practices. "Tras discutirlo con el cabeza de familia, las permiten ser examinadas por doctores, pero ellos no entran en las casas", coincide Sirapa.
Jayamma, de 18 años, con su bebé de cinco días, en su choza. / Lola Hierro
El acceso al hospital, sin embargo, es una cuestión que mejora. Dodakka dio a luz en una clínica y no en casa, una práctica cada vez más común gracias a las labores de sensibilización de organizaciones como la FVF y tantas otras que pelean por reducir las altas cifras de mortalidad materna e infantil en el país: 110 víctimas por cada mil embarazadas y 39 víctimas por cada mil nacidos vivos respectivamente. De las atendidas por la FVF, el 99% va a una clínica, asegura Sirapa, quien también advierte que no hay estadísticas oficiales al respecto. En Gollarahatti, 18 de 47 mujeres preguntadas afirmaron haber parido en el hospital más cercano, a 30 kilómetros de distancia. No ha sido el caso de Jayamma, que dio a luz en la casa familiar porque el niño vino de repente.
A Jayamma se la ve diminuta e indefensa bajo el tejado a dos aguas de su choza de paja en las afueras de Gollarahatti, donde ya se ven más huertos que casas. Tiene 18 años y parió cinco días atrás a su segundo vástago. El primogénito, de dos años, duerme bajo el porche de la casa familiar. Jayamma estudió hasta los 13 años y luego fue obligada a casarse con su tío, de 40. Él había desposado antes a la hermana mayor de Jayamma, pero esta murió durante el parto de su primer hijo, igual que el bebé.
Jayamma tiene una expresión muy aniñada y un pañuelito anudado a su cuello para evitar que los malos espíritus entren por su cabeza acentúa aún más su aspecto infantil. Su abuela y suegra, Chikamma, mujer de campo curtida y de mirada recelosa, controla la conversación. Y Jayamma apenas se atreve a hablar. “Sí, paso frío por las noches”. “Me ducho bajo un árbol, en el huerto, y me alimento de pan, leche y arroz”. Le cuesta soltarse, pero al cabo de un rato ofrece una rotunda afirmación en presencia de su abuela y del resto de parientes: “Quiero cambiar esta costumbre, pero depende de mi familia”. Su tía Amjii —y también cuñada— está escuchando el diálogo y apoya a la pequeña Jayamma: “A mí tampoco me gusta este sistema”.

La menstruación, un buen problema

La menstruación también supone que la mujer sea impura, así que ésta no puede entrar en su casa en cinco días. Tradicionalmente se les daba un plato y un vaso y se quedaban en los alrededores de la vivienda, pero desde hace 10 años el Gobierno indio está construyendo en las afueras de cada comunidad kadugolla una parca vivienda de una sola habitación donde las mujeres, al menos, no están a la intemperie. Esta medida también ha recibido críticas de organizaciones en defensa de los derechos de la mujer y de políticos, pues consideran que no se está luchando por eliminar esta tradición sino que se promueve.
Kammala tiene la regla y ese día debe ser la única en todo Gollarahatti porque está sola en la casita, sentada y con la espalda apoyada en el quicio de la puerta. Se dedica a mirar el paisaje. Dado que la mujer india se hace cargo de todas las tareas del hogar, para una familia es un problema prescindir de una esposa durante casi una semana. Kammala explica cómo se arreglan las mujeres de su pueblo: “Si tienes suegra, lo hacen todo ellas. Si no, las vecinas ayudan. Nosotras no podemos salir de esta casa ni ir por la carretera; sí podemos trabajar en el campo, pero debemos tomar un sendero distinto para no cruzarnos con nadie y allí solo se nos permite quitar rastrojos, no debemos tocar el mijo”. Dentro de la casita no hay nada que hacer: no hay muebles, ni baño ni cocina ni luz eléctrica. Duermen sobre esterillas, se alimentan cuando sus parientes les llevan comida, se duchan gracias a una bomba de agua que hay justo al lado, en medio del campo, y pasan el tiempo hablando entre ellas si hay varias, o perdidas en sus pensamientos si se quedan solas.
Kammala, que tiene el periodo, está obligada a vivir cinco días en esa casa en las afueras de su pueblo.
Kammala, que tiene el periodo, está obligada a vivir cinco días en esa casa en las afueras de su pueblo. / Lola Hierro
Para librarse de esta incomodidad, muchas mujeres recurren a una medida extrema: someterse a una histerectomía, es decir, extirpar el útero total o parcialmente. La última encuesta nacional de salud, del año 2005, reveló que el 63% de las mujeres casadas de Andhra Pradesh y un 57% de Karnataka que recurrieron a métodos anticonceptivos se habían decantado por la esterilización, pero solo un 21% y un 28% fueron informadas de los riesgos de esta operación y se les ofrecieron alternativas. “Ellas lo piden siempre pero después de ser debidamente informadas la mayoría cambia de idea”, explica Mjodhy Suchidra, ginecóloga de 40 años que lleva diez ejerciendo en el hospital de Bathalapalli de la FVF. “De todas las que vienen sin útero, la mitad no hubiera necesitado esta intervención, a muchas se lo extirparon por una simple infección”.
No es una práctica que solo elijan las kadugolla, pero ellas particularmente creen que les beneficia porque, si no tienen el periodo, no han de quedarse cinco días al mes viviendo al margen de su mundo. “El hombre prefiere que su esposa se quite el útero para evitar bebes, reglas, infecciones… Y así pueden tener sexo cuando quieran y la mujer nunca está de baja. El hombre presiona para que se hagan la operación”, asevera Suchidra.

Una solución que pasa por educar

¿Por qué es tan difícil cambiar esta costumbre? El Gobierno de India es consciente del problema y trata de abordarlo con diversas acciones. Por ejemplo, en Karnataka el Congreso diseñó un Proyecto de Ley en 2013 para la prevención de prácticas supersticiosas con el que promueve la integración de mujeres embarazadas o con el periodo y de las madres recientes, pero aún no se ha aprobado. También existen movimientos sociales y activistas que durante los últimos años han puesto el foco de atención en las costumbres denigrantes para las mujeres kadugolla. En noviembre de 2014, el diario nacional Times of India recogió la iniciativa de Ratna, una activista kadugolla que invitó al primer ministro de Karnataka, Samuel Siddaramaiah, a pasar un día en su pueblo y observar la marginación que padecen. “Hay tres mil mujeres kadugolla en Karnataka que sufren por culpa de las creencias supersticiosas de nuestros sacerdotes y líderes”, denunció la joven, que también aseguró al mismo medio que, desde que comenzaron las protestas en su distrito, 50 de 54 aldeas habían acabado con esta práctica.
Para Reddy, de la FVF, se ha avanzado mucho pese a que aún se encuentran niñas viviendo en chozas insalubres en aldeas como Gollarahatti. “Ahora las tratan bien, las dejan estar en casa, las cuidan… Y no pasa nada por tocarlas”. Reconoce, no obstante, que la tradición persiste en esta India rural. El ejemplo está en la negativa rotunda de la abuela/suegra Chikamma, que afirma sin pudor que no le gusta que estén en casa porque ofenden a los dioses. No hay discusión posible para ella, pero tampoco para la joven Dodakka, aunque pertenezca a otra generación: “Quiero cambiar mi vida y quiero cambiar este sistema” afirma mientras unas vecinas curiosas asienten con la cabeza. Y entonces vira el discurso: “Cuando mi hija tenga un bebé quiero que vaya a un buen edificio preparado para cuidar a las madres. Pero a casa no, es la costumbre”.

martes, 26 de mayo de 2015

Cuentacuentos sobre India en Mieres

Espacio: La biblioteca del CP Santiago Apostol (Mieres), un lugar con mucho encanto, al que llegué tempranito para colocar mi tela, el incienso, el cuenco tibetano, la música ( mantras y el sitar) 


Este fue el libro album que compartimos, tras ver el pps con fotos de la India, conocer sus trenes, sus dioses, sus vestimentas,... algunas mujeres como Vandana Shiva... (ver entradas anteriores del blog)

Entran y los espero tocando el cuenco con la música de fondo del sitar concentrada, y espero con los ojos cerrados a que se sienten. dicen que toco la campana, que parece una sala de la India...





El cuenco tibetano causa una gran expectación



Namaste, y gracias a todas y todas por vuestra acogida, vuestra participación, atención y cariño. Ha sido un placer contar aquí, con vosostras y vosostros. 

NA MAS TE  ( = reconozco la luz que hay en ti)
Encarna

lunes, 25 de mayo de 2015

Un libro sobre India para niños y niñas

Diario de un niño hoy día en la India
Valoración:
Patrice Favaro
Colección: Diario de un niño
Código: 115062
Páginas: 62
Formato: Cartoné
ISBN: 9788467517934
PVP: 5.95
Edad: 8 a 14 años
s..
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sinopsis
Nandita tiene doce años y vive en Dakar. A través de su diario nos muestra cómo es su casa, su familia, su colegio, su barrio, sus costumbres... En definitiva, nos abre una puerta a su vida para conocer, de primera mano, cómo es su país. Además del diario de Nandita, este libro incluye muchosDATOS que completan la información y dan respuesta a muchas de las preguntas que los niños se hacen sobre India. El libro tiene muchas solapas para levantar y un magnífico desplegable panorámico de cuatro páginas en el centro del libro.

domingo, 24 de mayo de 2015

Conocer más sobre el hinduismo

ALGUNOS PRINCIPIOS HINDUISTAS
La ley del "dharma" Dharma proviene de unaPALABRA sánscrita cuya raíz "dhr" significa sostener, mantener. El dharma esLA LEY que mantiene el orden del universo. Esta noción es fundamental en el hinduismo (La ley eterna). El orden que existe en el universo, el de los dioses y sus relaciones, la naturaleza y su ciclo de astros, estaciones que regulan las cosechas y el brote de las plantas, el hombre y sus relaciones sociales con sus jerarquías de las castas y el orden moral de cada hombre. El "dharma" es el funcionamiento armonioso del universo. Pero existe un "a-dharma" o ausencia de orden, una especie de mal que todo lo distorsiona y que se traduce en sed de ganancia, violencia, apetito de los placeres, ganancias, éxito... Todo eso aleja el momento de liberación. Por eso el respeto el "dharma" exige aniquilar en uno mismo la ambición y la concupiscencia (el "a-dharma"). El culto y ritos ayudan a ello y sobre todo la devoción o "bhakti" (relación espiritual y mistica del fiel y su dios).

La doctrina del Karma 
Esta palabra, en sánscrito, significa "acto", "obra". Más concretamente, el karma es la fuerza "invisible", que emana de todos los actos humanos. Esta energía es la que hace al alma, prisionera de un cuerpo y le obliga a reencarnarse. El karma hinduista es algo así como el balance de nuestros actos: de nuestras y malas acciones. Así dice la ley del karma: "somos lo que hemos hecho, seremos lo que hagamos o haremos". Pero la conciencia del débito acumulado desaparece con la introducción del atmán en otro cuerpo. Para evitar la pesadez del karma, sePUEDE realizar mediante la devoción o los sacrificios a su divinidad preferida: Visnú, Siva, Krisna... o el yoga, desatando así todos los vínculos con el mundo. Los "Shadus" o santones hindúes y "Yoguis" o ascetas sonNUMEROSOS en la India y parte de su conglomerado socio-religioso. De esta manera la ley del Karma queda paliada en su fatalismo ya que depende de los esfuerzos del hombre para liberarse de dicho peso. Esta esperanza da sentido a la existencia del hombre. El objetivo de la existencia, a pesar de los renacimientos es la liberación. Los hindúes la llaman "moksa". Dicha liberación deja el alma libre del "karma"

La doctrina del Samsara Es lo que llamamos comúnmente la "trasmigración de las almas". La palabra viene de "Sam si" (fluir con). El samsara es la corriente perpetua que arrastra el alma individual a través de las reencarnaciones sucesivas. Está simbolizado en una rueda siempre en movimiento, o también en la sucesión de las olas de un río incesante. El "atmán", el alma eterna, está desterrado en el cuerpo. A esta situación de cautividad se le llama "hamsa". Como un ave migratoria, el "hamsa" va volando de cuerpo en cuerpo, sin fin, durante toda la duración del ciclo cósmico, antes de romper definitivamente con esa sujeción. Pero entorpecida por el peso de sus malas acciones, va bajando en la escala de los seres, renaciendo en el cuerpo de un hombre de categoría inferior, y hasta de un animal o una planta. O bien, aligerada por sus buenas acciones, se va elevando en esta escala de reencarnaciones.
PANTEON HINDUISTA Hablar de dioses en el hinduismo es una cuestión compleja y equívoca. Se habla, por una parte de "una sola divinidad central: Brahma (el Ser-Unico-Total)". Así no existe más que esa fuerza cósmica de Brahma, que es el gran principio universal. Una fuerza abstracta. Existe una especie de "Dios que preside el universo", el "alma del mundo" tal como dicen las antiguas sentecias. Pero a su vez existen una legión de dioses (queCAMBIAN de nombre, según épocas, aldeas, funciones...avatares...) venerados por los hindúes. Cuando contemplamos la religión hindu nos parece como si Brahma hubiera sido olvidado. La mayoría de los hindúes adoran los dioses de la familia y del pueblo, y al mismo tiempo las dos grandes divinidades Visnú y Shiva. Esta diversidad está presidida por una especie de "trimurti" o trinidad a la que se reducen todos los aspectos de lo divino: la creación cósmica (Brahma) , la conservación (Visnú) y la destrucción (Siva).
Brama. Es el "creador", el "señor de las criaturas", el "ordenador del mundo", el "único más allá de los dioses". Es el primer personaje de la "trimurti". Representa el ser por excelencia en lo que todo existe. Es una especulación intelectual y por lo tanto no supone culto ni santuario popular. Lo que se venera es "el poder de Brahma", personificada bajo la forma de "Saravasti" (la esposa de Brahma). De ahí que se le represente como una gran diosa como la concentración de todos los aspectos femeninos: virgen, amante de su esposo, esposa fiel y madre. Tambien se le puede representar dentro de la Trinidad Hinduista
Visnú. Es la segunda manifestación de la "trimurti". Resulta tan dificil de captar como Brahma. En su raíz "vis" significa penetrar. Es el que penetra (como el sol) y hace vivir. Visnú es el Dios del espacio. Un dios benévolo y responsable del universo. Visnú es el vigilante de la ley del "Dharma" intervienePERIODICAMENTE en forma de "avatares" para aniquilar los "asuras" maléficas y restaurar el orden en el mundo.
Siva. Es el tercer personaje de la "trimurti". A la vez engendrador y destructor, protector y justiciero. Es un dios dual: crea, actúa y dstruye sin fin. Es la contradicción que engentra a la vez la vida y la muerte. Siva es el dios ambiguo del tiempo. A través de él nos conduce a la muerte, pero también, a través de ella, a la liberación y a la bienaventuranza. Los seguidores de Shiva (Sivaítas) han representado la fuerza creadora del dios a través de distintas representaciones.
FORMA DE VIDA Y RITOS HINDUISTAS No se puede hablar de unos ritos o formas de vida similares para todo el hinduismo, aunque si encontramos algunos rasgos comunes:
La búsqueda de la paz. En la búsqueda de la paz se integran los ideales de la ética hindú, el camino que conduce a Brahma se resume así: pureza, verdad, dominio de sí mismo, no violencia, misericordia y compasión hacia todo viviente. Destacamos aCONTINUACIÓN alguno de estos elementos:
a. El respeto a todo viviente: El respeto religioso a todos los vivientes es debido a que los hindúes ven a Brahma en todas las realidades que constituyen el mundo: puede ser una piedra, un árbol, un río, un ave, una hormiga o una vaca... Característica única en el mundo en la veneración de los hindúes por las vacas. Estas se pasean libremente por las ciudades y los campos, en un país donde millones de hombres se mueren de hambre. Las vacas son una especie de animales legendarios. Matar a una vaca es más grave que un homicidio. Se lee en los antiguosLIBROS sagrados: "Quien mate una vaca irá al infierno tantos años cuantos pelos tenía el cuerpo de la vaca". Igual respeto tienen los hindúes con las serpientes a las que dan de comer si se introducen en sus casas y se guardan mucho de ahuyentarlas. O por los elefantes que consideran sacrílego el usarlos para trabajar. En todos estos seres ve el hindú una ocasión de manifestar su amor a la creación, a Brahma.
b. La renuncia al mundo El hombre verdaderamente religioso renuncia al mundo y se dedica exclusivamente a Brahma. En la India se encuentran por todas partes los "Shadus", o monjes hindúes. Alejados del mundo viven dedicados exclusivamente a la meditación. Comen una sola vez al día de la caridad de las gentes piadosas. Esta disciplina del cuerpo, del alma y del espíritu se llama yoga. El yoga es el método filosófico-ascético para llegar al a la identificación con el absoluto de Brahma y así llegar a la liberación. El método estriba en el control del cuerpo y especialmente de la respiración para llegar al dominio de sí mismo y así libera energía vital.
Uno de los sistematizadotes mejores del Yoga fue Patanjali ( 200 a JC) que establece 8 etapas de renuncia del mundo, 4 de ellas de simples renuncias exteriores y 4 de refinamiento de control de las actitudesPERSONALES: -Conducta moral irreprochable
-Pureza interior y exterior
-Dominio de ciertas posiciones del cuerpo y manera de sentarse
-Dominio de la respiración a voluntad
-Liberar la atención de las impresiones de los sentidos
-Fijación del pensamiento
-Meditación
-Contemplación absoluta
Cuando el yogui por el control de la respiración se "olvida" porCOMPLETO de su cuerpo, pierde la conciencia del mundo exterior y concentrándose en un solo punto se disuelve y la inteligencia cósmica le sustituye produciéndose la liberación total. La mentalidad occidental hace que nos fijemos tan solo en lo más externo del yoga. Es un error considerarlo tan solo una técnica de relajación o de variante de gimnasia.
c. Los ritos: La diversidad de dioses hace que el hinduismo acepte tranquilamente la múltiple adoración de innumerables divinidades con gran diversidad de ritos. El mundo fantasioso y legendario del panteón hindú, con sus divinidades en forma de hombres o de animales, rodeadas de héroes, demonios y bailarinas celestiales.... lleva al pueblo de las castas inferiores a realizar un culto a los dioses a quienes tratan como si fueran de carne y hueso: les traen alimentos para comer, los bañan con agua, los visten con telas de colores, les traen flores. Las flores de las ofrendas lasSELECCIONAN por colores pues cada divinidad tiene sus preferencias. Visnú prefiere los jazmines blancos. A Siva le gusta el color azul...etc.
La fantástica imaginación de los hindúes no halla inconveniente delante de las formas corporales más diversas de los dioses. La multiplicación de brazos representa plásticamente el poder extraordinario del dios. La grandeza de espíritu se puede representar por la diversidad de cabezas en una sola estatua. La omnipotencia de dios se representa muchas veces por la reiterada repetición de la misma imagen (sobre todo en las fachadas de los templos)...etc. Un rito muy importante en la religiosidad hindú es el baño sagrado. A la salida del sol todos los hindúes se bañan en un río o estanque. El agua es sagrada por su poder purificador. El río más sagrado es el Ganges. Lo llaman "Nuestra madre Ganges"
A la orilla occidental el Ganges se asienta Benarés, la ciudad religiosa, centro del hinduísmo. Los hindúes van allá en peregrinación para visitar los innumerables templos (más de 1400) y tomar el baño purificador en el río sagrado. Cuando un hindú piensa que sus días están contados, viaja, por poco que pueda, a la ciudad santa de Benarés. Allí espera el más grande acontecimiento de su vida: la muerte. Por ella confía liberarse definitivamente de la larga condena de reencarnaciones. Por las calles de Benarés pululan ancianos, enfermos, viudas y miles de peregrinos de toda edad y condición. Unas anchas escaleras de piedra distribuidas a lo largo de toda la ciudad bajan de los templos hasta el río. En los escalones se suelenLEER inscripciones que ambientan la actitud religiosa de los que por ellos van o vienen del baño sagrado. Los hindúes esperan conseguir la purificación de todos sus pecados mediante un baño, a la salida del sol, en las aguas santas del río. Todos los hindúes desean morir en Benarés. Los que allí mueren son trasladados a la orilla del río. Se prepara una hoguera y el cadáver es incinerado. Las cenizas del muerto son recogidas y trasladadas en barca al lugar santo, donde las aguas azules del mar se unen con las oscuras del ganges, y en unión de pétalos de flores, son esparcidas sobre el agua.

FUENTE:
http://www.uclm.es/PROFESORADO/ramonvicentediaz/textos%20arte/Principios%20Hinduistas.htm