Del 7 de junio de 2019 al 22 de septiembre de 2019De lunes a sábado de 10:00 a 19:30. Domingo y festivos de 10:00 a 15:00h.
MADRID
Cerrado del 5 al 25 de agosto
Salas de exposiciones de Casa Árabe (c/ Alcalá, 62). De lunes a sábado de 10:00 a 19:30. Domingo y festivos de 10:00 a 15:00h. Entrada libre hasta completar el aforo.
HASTA EL 22 DE SEPTIEMBRE. Por primera vez en Madrid, Casa Árabe y
la Embajada del Reino de Marruecos muestran esta exposición, en el
marco del festival PHotoEspaña, que este año celebra su XXII edición.
La muestra Los marroquíes refleja un viaje muy personal
de la joven fotógrafa y video-artista Leila Alaoui (1982-2016),
trágicamente fallecida como consecuencia de las heridas sufridas tras el
atentado de Uagadugú, Burkina Faso, el 15 de enero de 2016, cuando
trabajaba en un reportaje sobre la condición de la mujer, por encargo de
Amnistía Internacional. En este sentido, esta muestra quiere ser un
homenaje a su trayectoria, desde luego como artista, pero también como
persona comprometida. Los treinta retratos que presentamos proceden de
entornos rurales de pueblos y comunidades dispersas por Marruecos, que,
en palabras de la propia Leila, parten del «filtro de su posición íntima
como marroquí con el objetivo de revelar la subjetividad de las
personas retratadas». Y no puede existir mejor contexto para dar a
conocer el trabajo de esta gran fotógrafa al público de nuestro país que
el festival PHotoESPAÑA que este año celebra su XXII edición.
Leila Alaoui realizó la serie Los marroquíes
entre 2010 y 2014. En ella no reflejó escenas típicas de la vida
marroquí, sino que realizó retratos en el sentido más estricto y clásico
del término. Richard Avedon, uno de los más grandes retratistas del
siglo XX afirmó: «Un retrato es la imagen de alguien que sabe que está
siendo fotografiado. Y lo que éste hace con esta información es igual de
importante para la propia fotografía que su ropa o su aspecto. Está
implicado en lo que ocurra y, por tanto, tiene poder y capacidad de
influencia sobre el resultado». Ésta es claramente la idea que subyace
en el trabajo de Leila: nada de lo que hay en sus imágenes parece
robado. El estudio móvil que trasladó con ella durante sus viajes por
las carreteras de Marruecos no deja lugar a dudas de lo que ella quería
obtener de aquellos a los que fotografió: que adoptaran una pose, una
expresión algo anticuada pero que consigue situar el trabajo de esta
artista en un amplio contexto histórico de imágenes seculares.
Es
imposible permanecer impasible ante la fuerte dimensión pictórica de
las imágenes de Leila Alaoui. Al igual que los tres grandes maestros
del retrato, Tintoretto, Van Dyck e Ingres, usa un recurso muy común en
sus retratos: el fondo neutro (negro en su caso) obligando a la
frontalidad. Al igual que en los retratos clásicos, el lugar que ocupa
la vestimenta, ya sea suntuosa y colorida o sencilla y cotidiana, cumple
con una función: la de hacer olvidar los cuerpos. Se puede apreciar que
no es la seducción lo que Leila Alaoui buscó al retratar a hombres y
mujeres. Por el contrario, la desaparición de los cuerpos bajo el
atuendo permite una verdadera epifanía de los rostros. De esta forma,
paseando entre las obras lo que retendremos serán los rostros y las
miradas. Miradas que nos acompañaran tras abandonar la sala.
Los marroquíes
se presenta por primera vez en España y sirve de homenaje a la
trayectoria y al compromiso vital de la fotografía y videoartista
marroquí Leila Alaoui (1982-2016). Esta exposición ha sido posible
gracias a la generosa colaboración de la Fundación Alaoui, PhotoEspaña,
el Museo Yves Saint Laurent de Marrakech, La Embajada del Reino de
Marruecos en España, Galleria Continua y Helicon Axis.
[A partir del texto de Guillaume de Sardes, comisario]
NOTA: Recomendamos abrir esta entrada en Chrome o Mozilla Firefox para su correcta visualización.
por Mohammed Dahiri
Mohammed
Dahiri es profesor de Estudios Árabes de la Universidad Complutense de
Madrid y Senior Research Fellows del EuroMed University. Es
Director-Fundador de la Colección “Literatura Marroquí de Expresión
Española” (LMEES). Perfil en:https://ucm.academia.edu/MohammedDAHIRIyhttps://www.ucm.es/emui/mohammed-dahiri
El 14 de junio de 2019, Casa Árabe y la Universidad Autónoma de
Madrid, en colaboración con la Biblioteca Islámica de la AECID y otras
instituciones y organizaciones culturales, han organizado en Madrid el
Seminario “Algarabías: Lenguas y creación literaria entre Marruecos y España”
para dar visibilidad a la literatura marroquí escrita en lengua
española y abrir nuevos espacios y líneas de colaboración entre
escritores e instituciones de las dos orillas del Estrecho de Gibraltar.
El “hispanista marroquí”, tal como lo define Rodolfo Gil Grimau, “no
es solamente aquel que trabaja en la lingüística hispánica, en
filología, literatura, en la propia enseñanza del español, en historia,
civilización y antropología cultural hispanas […]. Lo es también el que
crea escribiendo en español […]” (Miscelánea de la Biblioteca Española 1991, Centro Cultural Español, Tánger, 1992, p. 88).
Algunas fuentes fijan los inicios del hispanismo marroquí a finales
del XIX y citan al periodista Lahsen Mennun como el primero que publicó
una crónica en español en el rotativo madrileño El Imparcial
del 24 de mayo de 1877. Se trata de una noticia sobre la visita de una
representación diplomática española a la ciudad de Fez. Las mismas
fuentes mencionan a Na’mat Allah Dahdah, que publicó varios artículos en
la Revista de Tropas Coloniales (1925-30); Hāŷ Abdeslam Ben Larbi Bennouna, que también escribió en la revista África Española,
publicada en Madrid; además de Mohamed Bentawit; Mohamed Taŷuddin
Buzid, Mohamed Bennani, Hassan Nader y Mohammed Azzuz Hakim, entre
otros. Todos ellos han traducido o publicado en español y podrían
considerarse los precursores o maestros de este fenómeno.
4-35652 Literatura marroquí en lengua castellana
Hasta el año 1996 la literatura marroquí escrita en español era
minoritaria, marginal y escasamente conocida fuera del entorno de
hispanohablantes del norte y sur de Marruecos, así como de algunas
localidades andaluzas. Sin embargo, con la publicación en 1996 de Literatura marroquí en lengua castellana,
salieron a la luz los nombres de 40 escritores y sus escritos en lengua
española. Muchas de estas creaciones literarias habían aparecido en Ketama, el suplemento literario de la revista científica Tamuda (Tetuán, 1953-1959), o en algún periódico o seminario marroquí o español entre los años cuarenta y noventa del siglo pasado (La Mañana, El
nuevo puente, El puente, La conciencia, Cambios 2000, Última noticia,
La región, Dossier, Perspectivas marroquíes, El Eco de Tetuán o
Tamuda-Tetuán, Marruecos Siglo XXI, publicados en Marruecos, y ABC,
en España). Esta publicación se puede considerar como una
reivindicación del lugar que corresponde a la literatura marroquí
escrita en español en el espacio literario y cultural del país, junto a
las otras literaturas escritas, principalmente en árabe y francés [Leáse
a Ben Jelloun en “Diaspora littéraire”].
Esta primera antología de literatura marroquí escrita en español
recoge textos que van desde el ensayo o la investigación académica a la
narrativa y la poesía. Sus autores, Mohamed Chakor y Sergio Macías,
agruparon a los escritores en dos generaciones.
Una “primera generación”, por un lado, con los escritores e hispanistas
de los años cuarenta y cincuenta y, por otro, a los de la década de los
sesenta; y en una “segunda generación”, divididos entre la década de
los setenta y las décadas de los ochenta y noventa. La publicación de
esta antología provocó un gran debate en Marruecos y en España entre
defensores y detractores.
El debate lo inició el hispanista Driss Jebrouni con un beligerante
artículo publicado en 1997, en el diario en español de Casablanca La Mañana, como crítica del libro de Chakor y Macías. Ese mismo escrito se publicó de nuevo en 2006 en Marruecos Digital, con el título “La Falacia de la Literatura Marroquí en castellano”.Un año después, la historiadora María Rosa de Madariaga se sumó a estas críticas con su escrito “¿Existe una élite hispanohablante en Marruecos?”, donde niega la existencia de una literatura marroquí escrita en lengua española.
Ambos artículos fueron contestados por los hispanistas marroquíes y
por muchos investigadores y críticos literarios españoles que se
interesan por esta literatura, como Mohamed Lahchiri y José Sarria.
Aparte de otras reacciones de Mohamed Bouissef Rekab, Mohamed Chakor,
Ahmed El Ghamoum, Cristian Ricci, Manuel Gahete y Lorenzo Silva, que
defendieron el “pleno reconocimiento de este fenómeno literario
emergente” porque, según Ricci “[…] al contrario, se trata de un serio
corpus, de una producción comprometida, exigente y rigurosa, una
literatura que tiene mucho que decir y que lo hace de manera honesta y
hasta a veces brillante” (en la obra en prensa de Mohammed Dahiri (ed.):
Mohamed Sibari, 1945-2013: vida y obra, p. 27).
El año 1986se
puede considerar el punto de inflexión de la literatura marroquí
escrita en lengua española cuando se publicaron en editoriales españolas
la obra Tetuán, un poemario conjunto de Mohamed Chakor y Sergio Macías y Diwan modernista. Una visión desde Oriente, de
Abdellah Djbilou. A partir de entonces, empezó a ser habitual que
Mohamed Sibari, Abdellah Djbilou, Abderrahman El Fathi, M. A. El Gamoun,
L. El Harti, M. Akalay, M. Lahchiri, S. Jedidi, S. Alaui, A. Sabir, A.
Ben Abdellatif, M. A. Mgara, entre otros, firmaran publicaciones
literarias escritas en español.
El año 2000
inaugura otro periodo en la historia de la literatura marroquí escrita
en español y en catalán. Se trata de una “literatura migrante” escrita
por los migrantes de “segunda generación”, nacidos todos en el norte de
Marruecos entre 1975-1979 y reagrupados a los siete-ocho años de edad
(Najat El Hachmi, Laila Karrouch y Said El Kaddoui) y otros, que
llegaron a España por motivos económicos o académicos siendo mayores
(Naima Ejbari, Zoubida Boughaba, Najat El Mzouri Chekroune, Lamiae El
Amrani, Mohamed Lemrini El Ouahhabi y Mohamed El Morabet).
4-64872 Mohamed Chakor : un escritor que vive en Occidente con el alma sumergida en Oriente
Por otra parte, en la colección “Literatura marroquí de expresión
española” (LMEES), que dirige M. Dahiri, se han publicado dos libros: Mohamed Chakor. Un escritor que vive en Occidente con el alma sumergida en Orientey Mohamed Sibari, 1945-2013: vida y obra [en prensa].
Durante 2018, un grupo de investigadores de España y el Magreb,
coordinados por el poeta y ensayista José Sarria, creó la revista-web Hispanismo del Magreb. El Hispanismo de investigación y de creación en el Magreb,que
tiene el objetivo de aglutinar el hispanismo de investigación y
creación de la región y ofrecérselo a los interesados en la materia.
Además, están emergiendo muchas asociaciones de hispanistas
marroquíes y se convocan congresos y seminarios organizados en los
últimos años, en Marruecos y España, por parte de estas asociaciones en
coordinación con universidades e instituciones marroquíes y españolas.
Las bibliotecas de la red del Instituto Cervantes en Marruecos están ofreciendo una buena cobertura y seguimiento de este fenómeno, particularmente desde la Biblioteca de Fez,
donde se creó un grupo cerrado de Facebook en 2017 para poner en
comunicación a los escritores e hispanistas de LMLE (en el vídeo
enlazado se explica a partir del minuto 26).
Por todo lo mencionado se aprecia que el hispanismo marroquí o la
literatura marroquí escrita en lengua española está viviendo un
“despertar”, uno de sus mejores tiempos. Algo que las administraciones e
instituciones competentes de los dos países, Marruecos y España,
deberían acompañar y cuidar, al menos, al mismo nivel que sus relaciones
comerciales e institucionales, que han mejorado desde 2013.
La lengua española en Marruecos necesita todo el impulso y los
estímulos necesarios para su fortalecimiento. Los hispanistas marroquíes
merecen un reconocimiento a la labor que han venido prestando en el
acercamiento entre los dos países, tendiendo puentes de diálogo y
entendimiento a través de sus creaciones e iniciativas culturales. Su
brillante trabajo es pura diplomacia cultural entre las dos orillas del
Mediterráneo.
En este contexto, cabe mencionar la elección del hispanista Hossain Bouzineb
por parte de la Real Academia Española, en su pleno del 7 de febrero de
2019, como académico correspondiente en Marruecos. El nombramiento se
hizo oficial durante la audiencia a escritores marroquíes en lengua
española celebrada el 14 de febrero en la Embajada de España en Rabat,
en el marco del viaje de Estado de los Reyes de España a Marruecos.
Por todo lo comentado, el Seminario “Algarabías: Lenguas y creación literaria entre Marruecos y España”,
que se inicia con una conferencia de este nuevo académico, es una
excelente ocasión para compartir, escuchar y ver cómo escriben, crean y
conviven tres generaciones del hispanismo marroquí, escritoras y
escritores marroquíes y/o “de origen marroquí” en dos lenguas de España,
el español y el catalán. Una generación postcolonial (Hossain Bouzineb,
Ahmed Benremdane y Malika Embarek López), otra nacida en torno a los
departamentos de Lengua y Literaturas Hispánicas de las universidades
españolas y marroquíes (Abderrahman El Fathi y Mohamed Abrigach) y una
tercera generación fruto de la migración marroquí en España (Najat El
Hachmi y Mohamed El Morabet).
CAA-GEN 37 Ensayo de bibliografía universitaria publicada en lengua española en Marruecos (1957-2010)
4-58790 Desde la otra orilla
N-ESP ELH ult El último patriarca
(*) La colaboración de
la Biblioteca Islámica de la AECID orienta a los interesados en el
fondo de literatura marroquí en español y en árabe disponible en el catálogo.
Denuncia que esta nueva tragedia está marcada por la pasividad del Estado español y el Gobierno de Marruecos
Andalucía, 15 de enero de 2018.- La
Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) califica de
“intolerable” que dos mujeres hayan fallecido esta mañana cuando estaban
esperando a que la frontera de El Tarajal abriera para poder entrar en
Ceuta, con el objeto de cargar el bulto con la mercancía que les permite
ganar el sustento del día.
La organización considera la situación “urgente y alarmante”, por lo
reclama “soluciones inmediatas”. Desde el anuncio del cierre de la
frontera para el porteo de estas Navidades, la desesperación y el clima
de tensión han aumentado “a extremos insostenibles” y “prueba de ello”
son estos dos nuevos fallecimientos, que, en menos de un año, han
alcanzado la cifra de siete mujeres.
Desde que la APDHA comenzara la campaña#LaInjusticiaALaEspalda,
ha reclamado insistentemente la necesidad de que los Gobiernos del
Estado español y Marruecos traten como una prioridad, basada en el
respeto a los derechos humanos, la gestión del paso fronterizo para las
personas que realizan el trabajo de porteo de mercancías a través de las
fronteras.
Por ello, convocan una concentración en la Subdelegación del Gobierno de Cádiz, el miércoles 17 de enero a las 11:00 de la mañana,
para denunciar la “pasividad” de ambos Gobiernos ante esta tragedia y
visibilizar las reclamaciones legítimas de las mujeres porteadoras, como
es que las dejen “ejercer su trabajo con dignidad”.
APDHA inicia la campaña ‘Porteadoras: La Injusticia a la
Espalda’ para reclamar el fin del trato degradante que reciben las
mujeres marroquíes que portan mercancías en las fronteras de Ceuta y
Melilla.
¡Compártela en redes sociales! #LaInjusticiaALaEspalda.
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) ha presentado hoy su informe sobre ‘Respeto y Dignidad para las Mujeres Marroquíes que portan Mercancías en la Frontera de Marruecos y Ceuta’. En
él, se analizan las vulneraciones de los derechos humanos que padecen
las mujeres marroquíes que trasladan fardos, como equipaje de mano,
desde el polígono del Tarajal de Ceuta hasta las localidades alauitas
próximas a la frontera, a cambio de una comisión.
La entidad denuncia en su informe que más de 7.000 de mujeres se ven sometidas a diario a vejaciones, abusos, trato degradante e, incluso, acoso sexual a las más jóvenes,
por parte de los cuerpos policiales a ambos lados de la frontera. El
informe detalla cómo las condiciones en las que realizan su trabajo son
“absolutamente denigrantes”: las mujeres porteadoras llevan entre 60 y 90 kilos de peso a sus espaldas
durante horas a lo largo del recorrido, son insultadas, acosadas y
menospreciadas, obligadas a mantener filas y golpeadas si no lo hacen,
todo por menos de 10 euros de media al día, aseguran.
El informe de la organización también
explica que estas mujeres en verano esperan con frecuencia muchas horas
al sol en la playa del Tarajal, sin acceso a agua potable ni a baños públicos y sin sombra que las cobije del intenso calor.
Incluso se han producido avalanchas, afirman, en las que han fallecido
mujeres, como fue el caso de Busrha y Zhora en 2009. “Es lamentable que
esta situación se perpetúe año tras año bajo la mirada impasible de los gobiernos de Ceuta, Marruecos, España y la Unión Europea”, critica Cristina Fuentes, del equipo investigador de la APDHA.
Esta realidad, sentencian, no puede
prolongarse por más tiempo a pesar de los cuantiosos beneficios que
aporta. “Cerca de la mitad de las exportaciones salen de Ceuta a las
espaldas de las portadoras, una actividad alegal que se cifra en más de
400 millones de euros”, según un estudio de la Universidad de Granada
titulado Estudio sobre el Régimen Económico y Fiscal de Ceuta. “Estos
beneficios se sustentan en la vulneración de los derechos humanos de
estas mujeres, que necesitan de un puesto de trabajo para alimentar a
sus familias”, denuncian.
Para acabar con esta situación la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía ha publicado un decálogo de mejoras en las que se propone la limitación del peso máximo del bulto a 20 kg., el cierre inmediato del paso del Biutz, por no cumplir los estándares mínimos de seguridad y de respeto a la dignidad de las personas, y la apertura del paso del Tarajal II, con áreas de descanso y servicios para las porteadoras como baños públicos, fuentes de agua potable y sombras.
Además, la entidad propone la consideración de las mujeres porteadoras como trabajadoras,
la mejora de las infraestructura de la frontera del Tarajal, que está
obsoleta, la delimitación de las competencias entre los cuerpos de
seguridad a ambos lados de la frontera, protocolos de actuación sobre la
salida de mercancías y la apertura de una aduana comercial entre Ceuta y Marruecos que permita una actividad comercial legal y digna.
La APDHA va a llevar a cabo una campaña titulada ‘Porteadoras: La Injusticia a la Espalda’
con el objetivo de presionar a los gobiernos responsables, para estas
mujeres dejen de sufrir a diario este maltrato y el comercio atípico que
se desarrolla en la zona fronteriza sea respetuoso con los derechos
humanos.
Fatema Mernissi (dir)
«En Marruecos, en estos últimos tiempos, se ha dado un fenómeno
particular conocido como charmil. Se trata de una conducta individual y
colectiva que esencialmente se da en los grandes centros urbanos,
afecta a adolescentes y a jóvenes adultos y se manifiesta en numerosas
facetas. A pesar de la gran inflación mediática, no siempre justificada,
que ha tenido el fenómeno, merece una reflexión con un enfoque
multidisciplinario y multiaxial. Dicho de otro modo, el fenómeno debe
ser tratado de distintas maneras por distintos especialistas de manera
global e integral. Porque más allá de este movimiento concreto, nos
cuestionamos todas las expresiones de la violencia cometida por jóvenes,
incluidas la de los campos de fútbol y otras.»
«La violencia entre los jóvenes marroquíes: el caso charmil, opinión de
psicólogo», de Jallal Toufiq
Así nació Reflexiones sobre la violencia de los jóvenes, obra dirigida
por Fatema Mernissi y con la colaboración de Khadija Alaoui, Abderrahim
El Atri, Réda Dalil, Fatna El Bouih, Ahmed Ghayet, Youssef Madad, Hanane
El Ouadrhiri y Jallal Toufiq.
Fatema Mernissi nació en Fez en 1940 y murió en Rabat en 2015. Alumna
de una de las primeras escuelas mixtas creadas por los Ulemas
(autoridades religiosas), siempre ha compaginado su faceta de socióloga
con la de escritora. Desde 1975 fue profesora de sociología en la
Universidad Mohamed V de Rabat. Como escritora, pudo hacer realidad su
sueño: comunicarse con el planeta. Sus novelas Sueños en el umbral, El
harén político. El Profeta y las mujeres, Las sultanas olvidadas y El
poder olvidado. Las mujeres ante el islam en cambio, publicado también
por Icaria, han sido traducidas a numerosas lenguas y han alcanzado gran
proyección internacional.
Varios jóvenes esperan su turno para entrar en el camión del grupo teatral Zanka Bla Violence (Calle Sin Violencia), el pasado jueves en Marrakech.EL PAÍS
Una menor que es asaltada en plena calle llora y grita a su agresor: “¿Es que no tienes corazón, no tienes hermana, te gustaría que le hicieran esto?”. La escena se graba con un teléfono y luego se vierte en Internet. Cientos de usuarios de las redes sociales se indignan; otros culpan a la chica. La policía tarda menos de 24 horas en detener al agresor, de 21 años, al que filmó el vídeo y a otro hombre por ocultación de delito. Sucedió este mes en una aldea de Marrakech. El país se estremeció de la misma manera que el pasado agosto cuando varios jóvenes desnudaron a una mujer discapacitada en un autobús de Casablanca en pleno día, sin que el chófer ni nadie actuasen. La difusión del vídeo inflamó las redes y los agresores también fueron detenidos. Pero estas atrocidades no son más que la punta de un iceberg en un contexto donde el 62,8% de las mujeres declara haber sufrido algún acto de violencia, física o mental.
Muchas feministas no se hacen demasiadas ilusiones en un país donde las relaciones fuera del matrimonio pueden castigarse con penas de cárcel, donde el 38% de los hombres asume que las mujeres merecen en ocasiones ser golpeadas, según una encuesta de ONU Mujeres elaborada en 2016 en la región de Rabat-Salé-Kenitra y difundida en febrero. En ella, el 62% de los consultados, hombres y mujeres, cree que la mujer “debe tolerar la violencia para mantener a su familia unida”.
El reparo a expresarse sobre este asunto es palpable, incluso entre intelectuales de marcada trayectoria feminista. La propia ONU Mujeres ha declinado atender a este diario. Para hacernos una idea del miedo imperante basta señalar que el mes pasado una célebre ensayista marroquí, Asma Lamrabet, se vio conminada a dimitir como directora del Centro de Estudios Femeninos del Islam, perteneciente al centro de análisis Rabita Mohamadia de los Ulemas de Marruecos. Lamrabet había suscrito una carta de cien intelectuales donde pedían que igualdad de derecho entre hombres y mujeres en las herencias. Los ulemas o eruditos del Corán tomaron esa iniciativa como una afrenta al islam. Desde su dimisión, Lamrabet no ha concedido ninguna entrevista y ha anulado sus actos públicos.
Sin embargo, algo parece moverse en la sociedad, a pesar de que el eco de las campañas internacionales contra el acoso, como #yotambién o #metoo, tan solo llega a unas élites muy reducidas, según señala la escritora tangerina y consultora de comunicación Chams Doha Bouraki, de 61 años. “Gracias a las redes sociales, hoy se puede hablar de la despenalización de las relaciones sexuales entre personas adultas, de la homosexualidad, de los derechos de las madres solteras [en Marruecos, las mujeres que conciben hijos fuera del matrimonio son consideradas casi como prostitutas; y a sus descendientes se les llama ‘hijos del pecado’]. En los ochenta era casi un insulto hablar de eso, una apostasía. Las redes han liberado las voces. Pero no solo la de aquellos que defienden los derechos humanos, también las de los más conservadores que hablan en nombre de la religión”.
Las redes ha liberado las voces. Pero no solo la de aquellos que defienden los derechos humanos, también las de los más conservadores
CHAMS DOHA BOURAKI, ESCRITORA Y CONSULTORA DE COMUNICACIÓN
Sonia Terrab, de 33 años, es guionista y realizadora del programa televisivo Marokkiat ("Marroquíes" en el dialecto árabe local), donde hombres y mujeres hablan a cara descubierta de temas como violación, homosexualidad o acoso. “Gracias a Internet existe una toma de conciencia desde hace algunos años. Es cierto que aún perdura la mentalidad arcaica y a la mujer se la mira como algo que hay que proteger. Pero las jóvenes están dando un paso adelante. Claro que eso a veces tiene un coste para ellas. Recuerdo que una chica de 17 años nos contó que recibió muchos insultos en las redes después de salir con su pancarta en una foto durante la manifestación que hubo en Casablanca contra el acoso tras la agresión a la mujer del autobús. Nos contaba que la insultaban por su aspecto, no por lo que decía la pancarta”.
Claire Trichot, fundadora de la asociación 100% Mamá, que acoge a madres solteras, percibe un “cambio de percepción” en la población. “Ahora se es consciente de que las mujeres tienen derechos. Aunque en Marruecos la presencia de la religión sigue siendo muy poderosa”.
El grupo de teatro Zanka Bla Violence (Calle sin violencia, en el árabe dialectal de Marruecos), formado por la española Beatriz Villanueva y los marroquíes Monsef Kabri y Soufiane Guerraoui, acaba de participar en un proyecto pionero financiado por ONU Mujeres. Durante 15 días han recorrido el país en entornos sociales muy distintos, con un camión en el que ofrecían información al público a la vez que lo entrevistaban. “Hemos trabajado directamente con mil personas en cinco ciudades diferentes”, explica Villanueva. “Hay ganas de hablar, la gente tiene muchas cosas que decir. Hay mucha frustración entre los hombres. Hay varios que nos han dicho: yo acoso o yo acosaba. Mucha gente coincide en que falta educación, formación. Y faltan espacios de encuentro. Y al final les preguntamos a todos qué creen que puede hacerse. La gente sube al escenario”.
Hablan. Las mujeres no suelen confiar en la policía para defenderlas, algunos proponen que se impartan cursos de concienciación para los agentes. Otros sugieren que hay que enfrentarse al acosador en grupo. Tres hombres pueden decirle a otro, “¿Qué estás haciendo, amigo?”. Otros proponen que intervengan las personas de edad. La clave es que ya se habla.
“¿Pero va a cambiar la mentalidad?”, se pregunta la escritora Chams Doha Bourak. “Yo creo que no, aunque el uso de las redes sociales está permitiendo ejercer una presión sobre los políticos para que transformen las leyes”.
El 14 de febrero, tras cinco años de estudio y debate, el Parlamento aprobó una ley contra la violencia de género. Una ley que todas las asociaciones de mujeres han juzgado insuficiente y cosmética. La violación dentro del matrimonio, por ejemplo, no se na ley que todas las asociaciones de mujeres han juzgado insuficiente y cosmética. La violación dentro del matrimonio, por ejemplo, no se condena. Queda mucho camino por recorrer. Pero ya hay gente en marcha.
Imagen de archivo de las nevadas en el desierto del Sahara el pasado mes de enero.Fuente: Twitter
Afectará a alrededor de 100.000 alumnos
El Ministerio Educación de Marruecos
anunció la suspensión provisional de las clases en casi 900 escuelas de
las regiones rurales más afectadas por la actual ola de frío y nieve,
inédita en los últimos años.
La medida, vigente
hasta nueva orden, afectará a alrededor de 100.000 alumnos, casi todos
ellos de escuelas rurales en las regiones más montañosas del Alto Atlas,
el Medio Atlas y el Rif.
En un comunicado, el
Ministerio justifica la medida “para proteger a los alumnos y a los
profesores de todo peligro ligado a las inclemencias del tiempo”.
Tras las vacaciones de invierno
Precisamente,
los alumnos acaban de regresar a clase el pasado lunes tras casi dos
semanas de vacaciones de invierno cuando se encontraron con un temporal
que, según las previsiones, va a durar hasta el fin de semana y que ha
traído nevadas históricas a poblaciones incluso del desierto del Sáhara.
En
las regiones rurales, las escuelas, que casi nunca tienen un sistema de
calefacción, se encuentran situadas a varios kilómetros de muchas
aldeas vecinas, y los niños acuden a clase a pie y por caminos nevados o
embarrados.
La norma prevé seis meses de prisión para los acosadores, el doble si son compañeros de trabajo de la víctima
El Parlamento de Marruecos
ha aprobado una ley para luchar contra la violencia de género que
criminalizará por primera vez en la historia del país el acoso sexual
que sufren las mujeres por la calle, según ha informado la agencia
oficial del país, MAP.
La ministra marroquí de
Solidaridad, Igualdad y Desarrollo social, Basima Hakaui, ha explicado
ante los diputados que esta legislación incluye “definiciones de
conceptos, disposiciones penales, medidas preventivas e iniciativas de
protección” a las víctimas de la violencia de género.
La
nueva ley, la 103-13, ha contado con el respaldo de 168 votos a favor y
55 en contra en la Cámara de Representantes (la cámara baja del sistema
bicameral marroquí). La norma prevé penas de prisión y sanciones
económicas para múltiples escenarios.
Por ejemplo,
plantea penas de hasta seis meses de cárcel a las personas que cometan
acoso sexual contra la mujer. Esta sanción además será el doble cuando
los autores sean compañeros de trabajo de la víctima. Habrá multas de
hasta 60.000 dirhams (unos 5.300 euros) para quienes lancen insultos
machistas.
No convence a todos
El
proyecto de ley fue aprobado por el Consejo de Gobierno en marzo de
2016. La Cámara de Representantes dio su visto bueno cuatro meses
después en una primera lectura. La Cámara de Consejeros (la alta) aprobó
el proyecto de ley a finales de enero de este año.
Durante
su redacción, el proyecto de ley ha recibido un total de 224 propuestas
para su modificación. Sin embargo, el Ejecutivo del primer ministro
Othmani solo ha aceptado 28 de ellas.
La ministra
Hakaui ha señalado que la nueva ley también establece un mecanismo de
atención institucional para las víctimas de la violencia de género y
endurece las penas para los autores. Sin embargo, varias asociaciones
marroquíes defensoras de la mujer, Human Right Watch y Amnistía
Internacional califican la norma de “insuficiente”.
El mundo del cine y fotografía no sólo nos permite aprender y absorber historias grandes y personales llenas de análisis comunicativo y psicológico, sino que también nos abre una ventana al resto del mundo. Sentados dentro de la sala de cine a veces lugares hermosos que, aunque sean llamados de cierta forma en la pantalla, probablemente no son un destino al que hemos acudido.
Marruecos es uno de esos paraísos que solemos ver en las películas, pero no siempre estamos conscientes de que es ese lugar sea del todo real. Este país del norte de África ha aparecido en cintas como la clásica “Casablanca”, “Babel”, “Patton” y más recientemente en “Spectre”, “American Sniper” y hasta “Inception” de Christopher Nolan.
La razón por la cual es uno de los lugares predilectos de algunos directores para ir a filmar, es por su amplia diversidad de paisajes. En este país de 33.8 millones de personas hay lugares desiertos, ciudades, cascadas, montañas y cientos de vistas donde encontrarás un poco de la belleza que a veces parece abrumar al mundo. No sólo es un país del que nos enamoramos en el cine. Si algún día tomamos un avión hacia Marruecos, podríamos no querer volver a casa debido a su increíble cultura y distintos lugares para visitar.
Por lo general, cuando alguien habla de lugares exóticos, espirituales y encantadores, solemos pensar en India o Egipto, pero Marruecos y su carga cultural nos permite conocer la historia de su religión y distintas tribus que tienen cientos de años de antigüedad.
Como en cualquier parte del mundo, las personas “hacen” al país. Y sin duda, al observar cómo funciona su sociedad nos hace pensar en tiempos antiguos pero a la vez modernos, en los que aunque mantenemos tradiciones, abrimos paso a nuestra mente hacia la distinta belleza que nos ofrece Marruecos en conjunto con el resto del mundo.
Por eso no extraña que distintos cineastas, fotógrafos e incluso escritores tomen este reino como inspiración. Sin duda es un lugar espiritual que nos recuerda las bases de nuestro mundo, sin alejarnos de nuestra contemporaneidad.
Aunque no es un destino predilecto para muchas personas, al mirar las siguientes fotografías tu curiosidad podría abrirse y darás un vistazo (así como en el cine) a todo lo que nos ofrece y podemos absorber.
Los tajines son hechos con cerámica y se usan para cocinar carnes y verduras.