Mostrando entradas con la etiqueta POESIA RUMANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta POESIA RUMANA. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de noviembre de 2017

Poemas de Ana Blandiana

Ana Blandiana

Recientemente se ha editado Mi Patria A4, el último poemario de una de las escritoras rumanas más relevantes del momento, Ana Blandiana, en versión de Viorica Patea y Antonio Colinas (Pre-Textos, Valencia, 2014). Hemos seleccionado algunos poemas que, de manera directa u oblicua, tematizan la ciudad como espacio fundamental del discurso poético contemporáneo. Aunque la escritura de Blandiana ya es bien conocida en España –quizás más como narradora que como poeta–, reproducimos también un fragmento de la presentación del libro que hace Patea.
*      *      *
Del prólogo de Viorica Patea 
Mi Patria A4 (2010) es el último volumen de poesía de Ana Blandiana, una poetisa que suele redefinir su poética en cada nuevo libro de versos, a pesar de que los nuevos poemas estén en consonancia con los motivos y las preocupaciones de siempre de la autora. Blandiana recrea una patria de palabras, de agua y de árboles, de ciudades con iglesias abandonadas y ángeles caídos, que ya no encuentran el camino de regreso, y de dioses que aprenden a andar sobre patines para acercarse a unos jóvenes que han olvidado su existencia. Configura unos espacios visionarios contenidos en los límites de un folio A4, que nacen de su imaginación y que se revelan como territorios angustiosos en los que el yo lírico intenta trazar unos contornos precisos en el magma de las palabras. La creación poética es la última forma de definición del ser y las fronteras trazadas por la escritura circunscriben su patria, la única a la que puede pertenecer un poeta.
Blandiana escribe acerca de la posibilidad de crear una patria personal que nace de ese deseo de erigir un orden redentor que se escapa de los dictados del consumismo materialista. Es esta “patria del desasosiego”, en la que la poetisa no se cansa de “esperar algo indefinido”, en la que intenta transcribir y descifrar “las huellas que no se ven, / Pero que sé que existen y esperan / Que las pase a limpio”. Para ella, la escritura está íntimamente ligada a la idea del exilio y de la salvación. En este folio apátrida, la poetisa encuentra su verdadera identidad gracias a la escritura. En su espacio en blanco emprende la búsqueda del sentido último del ser en el laberinto del tiempo. Ante todo, la escritura se revela como patria, la patria del desasosiego personal. La escritura es el modo esencial de manifestación de un mundo cuyo misterio queda por descifrar.
1
Retrato de Ana Blandiana por Mihu Vulcanescu.
*      *      *
În frescă
Ctitori purtându-şi în braţe cu greu
Mănăstirile, 
Ca pe un capital convertibil 
La change-office-ul vieţii de apoi;
Călugări tineri
Cu doctorate la Cambridge
Şi odăjdii sărutate
De ţărăncile bătrâne
Târându-se în genunchi
Pe lespezile cu inscripţii chirilice;
Megafoanele
Transmiţând slujba
Până în curtea plină de corturi, 
Până în şoseaua pe marginea căreia
Sunt parcate maşinile
Aşteptându-şi sfinţirea;
În timp ce credinţa – 
Asemenea rândunelelor
Care pătrund sub cupolă 
Zburătăcite de clopote – 
Se roteşte speriată, 
Se loveşte de pereţii pictaţi, 
De Pantocrator, 
Coboară
Şi se aşează cuminte în frescă.
En los frescos 
Los fundadores portan en la mano 
Pesados monasterios,
Como un capital convertible
En el exchange office de la vida del más allá;
Monjes jóvenes
Con doctorados en Cambridge
Y campesinas ancianas
Que veneran ornamentos litúrgicos 
Y se arrastran de rodillas 
Sobre las lápidas con inscripciones cirílicas;
Los altavoces
Retransmiten las misas
Hasta el patio con tiendas de campaña,
Hasta la carretera en cuya orrilla
Los coches aparcados
Esperan su consagración;
Mientras, la fe ––
Al igual que las golondrinas
Que vuelan dentro de la cúpula
Espantadas por las campanas – 
Da vueltas atemorizada,
Choca contra las paredes pintadas
Del Pantocrátor,
Desciende, 
Y se posa obediente en los frescos.

Biserici închise
Biserici închise
Ca nişte case cu proprietarul plecat
Fără să spună pe cât timp, 
Fără să lase adresa.
În jurul lor oraşul
Roteşte tramvaie şi biciclete, 
Claxoane, reclame, 
Locuitorii grăbiţi
Vând şi cumpără, vând şi cumpără, 
Mănâncă în mers
Şi, din când în când, obosiţi, 
Se opresc să bea o cafea
La o măsuţă pe trotuarul
De lângă o catedrală din secolul XI,
Pe care o privesc fără să o vadă, 
Pentru că vorbesc la telefon
Şi fără să se întrebe
Cine este cel ce a locuit cândva
Într-o casă atât de mare.
Iglesias cerradas
Iglesias cerradas
Como casas cuyos propietarios se han marchado
Sin decir por cuanto tiempo,
Y sin dejar dirección.
Alrededor de la ciudad,
Dan vueltas tranvías y bicicletas,
Bocinas, reclamos,
Los habitantes apresurados
Venden y compran, venden y compran,
Comen de pie, 
Y, de vez en cuando, cansados,
Se sientan a tomar café
En una terraza 
Próxima a una catedral del siglo XI,
A la que miran sin ver,
Puesto que hablan por teléfono
Y no preguntan
Quién es aquel que ha vivido…
Alguna vez en
Una casa tan grande.

Aşteptare
Lumina aproape verde a aerului
Care se face negru când devine cer, 
Olanele ude
Şi frunzele prelungite de picuri –
O anumită stare de aşteptare, 
Lipsită de îndoială, 
Ca între strălucirea fulgerului
Şi tunetul lui.
O violentă presimţire fără subiect
Prin care rândunelele
Fac îngrijorate volute.
La espera 
La luz casi verde del aire,
Que se vuelve negra cuando llega a ser cielo,
Las tejas mojadas
Y las hojas alargadas por las gotas de agua –
Cierto estado de espera,
Desprovisto de incertidumbre,
Como el intervalo entre el fulgor del relámpago
Y el trueno.
Un violento presentimiento sin sujeto
Por el que las golondrinas
Trazan inquietas volutas.

Trepte
Ierihon, Summer, 
Ur, Uruk, Ugarit, 
Babilon, Tir, Sidon, 
Memphis, Teba, Cnossos, 
Atena, Cartagina, Roma, 
Bizanţ, Constantinopole, Istanbul.
Valuri de moloz, 
Trepte
Spre poarta, 
Inexistentă, de altfel, 
A eternităţii.
Peldaños
Jericó, Sumeria,
Ur, Uruk, Ugarit,
Babilonia, Tiro, Sidón,
Menfis, Tebas, Cnosos,
Atenas, Cartagena, Roma,
Bizancio, Constantinopla, Estambul.
Olas de escombros,
Peldaños
Hacia la puerta
De hecho, inexistente, 
De la eternidad.

Deasupra râului
În icoanele suspendate de secole 
Deasupra râului
Moartea era îmbrăcată
La ultima modă
(Ultima modă atunci, 
Când a fost construit podul
Şi pictată icoana).
Ea, cea eternă, 
Se supunea unor reguli
Atât de trecătoare, 
Avea deci umor, 
Îi plăcea să se joace, 
O distra propria ei imagine
Ilustrând efemerul 
La zi.
Sau poate doar pictorul
Se amuzase
Făcându-şi
Deasupra râului
Mereu curgător
Autoportretul
În acest travesti viitor...
Sobre el río
En los iconos suspendidos desde hace siglos
Sobre el río
La muerte vestía
Según la última moda
(La última moda de
Cuando se construyó el puente
Y se pintó el icono),
Ella, la eterna,
Se sometía a unas reglas
Tan fugaces,
Tenía humor, pues,
Le gustaba jugar,
Le divertía su propia imagen
Que ilustraba lo efímero
De cada día.
O, tal vez, sólo el pintor
Se entretuvo
Trazando
Su autorretrato
Sobre el río
Que fluye sin cesar
En este futuro disfrazado...

Patria neliniştii
Aici este patria neliniştii, 
Gata să se răzgândească
Din clipă în clipă
Şi, totuşi, nerenunţând să aştepte
Ceva nedefinit.
Aici este patria, 
Între pereţii aceştia
La câţiva metri unul de altul, 
Şi nici măcar în spaţiul întreg dintre ei, 
Ci doar pe masa cu hârtii şi creioane
Gata să se ridice singure şi să scrie, 
Schelete brusc animate ale unor condeie mai vechi
Nefolosite de mult, cu pasta uscată, 
Lunecând pe hârtie frenetic
Fără să lase vreo urmă...
Aici este patria neliniştii:
Voi reuşi vreodată
Să descifrez urmele care nu se văd, 
Dar eu ştiu că există şi aşteaptă
Să le trec pe curat
În patria mea A4 ?
La patria del desasosiego
Esta es la patria del desasosiego
A punto de cambiar de opinión
De un momento a otro
Y, no obstante, sin renunciar a esperar algo indefinido.
Esta es mi patria,
Entre estas paredes
A unos metros los unos de los otros
Y ni siquiera en el espacio completo entre ellos,
Sólo en la mesa con papel y lápices
Dispuestos a moverse solos y a empezar a escribir,
Esqueletos animados bruscamente por unas plumas más antiguas,
Sin usar desde hace mucho tiempo, con la pasta seca,
Que se deslizan frenéticamente sobre el papel
Sin dejar ninguna huella…
Esta es la patria del desasosiego:
¿Conseguiré alguna vez
Descifrar las huellas que no se ven,
Pero que sé que existen y esperan
Que las pase a limpio
En mi patria A4?

Ana Blandiana en Cartagena (Málaga)

Ana Blandiana participa en un encuentro con 21 jovenes poetas

Comentar
Fuente: Ayuntamiento de Cartagena

La reconocida poetisa rumana interviene en la actividad 'Café conversos' del festival Deslinde

Ana Blandiana participa en un encuentro con 21 jovenes poetas
La poetisa Ana Blandiana se reunió con 21 jóvenes poetas, la mañana de este sábado 6 de noviembre, en un acto enmarcado dentro del festival Deslinde.
El encuentro denominado ‘Café Conversos’ consistió en un acto cerrado que se celebró en el Museo de Arte Moderno (MURAM), Plaza de la Merced, 15). El concejal de Cultura, David Martínez Noguera, acompañó a la artista y a los jóvenes en este encuentro, en el que además también pudieron contemplar la exposición de Lidó Rico ‘Corpus'. El director del Muram), Juan García Sandoval explicó a los asistentes algunas de las obras.
Los poetas invitados fueron: Elena Trinidad Gómez, Lujo Berner, Héctor Tarancón Royo, Beatriz Miralles, Noelia Illán Conesa, Samuel Jara, Fran Vicente Conesa, Ana Soto, Annie Costello, Marina Alcolea, Pablo Serrano, Mery Salem, Manuel Torres Nieto, Jesús Sanmartín, Reyes Cano Mármol, Saúl Lozano, Carmen Juan, Anabel Úbeda, Daniel J. Rodríguez, y David Cano.
Ana Blandiana había sido recibida el viernes 3 noviembre, por la alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón y esa misma tarde dio un recital en la Sala de Ceremonias del Palacio Consistorial (Plaza del Ayuntamiento), con entrada libre. La poetisa estuvo acompañada por sus traductoras al español, Viorica Patea (Catedrática de la Universidad de Salamanca) y Natalia Carbajosa (Doctora en literatura y poeta).
Ana Blandiana (Timisoara, 1942) es una de la figuras más destacadas de la poesía y la literatura europea contemporánea y es una gran figura pública en su país, Rumanía. Como escribe su traductora al español Viorica Patea, que la acompaña en su viaje a Cartagena, «el lugar que Ana Blandiana, por su verdadero nombre Otilia Valeriu Comán, ocupa en la cultura rumana es comparable al de Ana Ajmátova o de Václav Havel en la literatura rusa o checa. Autora de catorce libros de poesía, dos volúmenes de relatos fantásticos, nueve de ensayos y una novela, por los que ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales, Blandiana es en la actualidad la poetisa rumana más internacional. Sus libros de poemas y de ensayo se han traducido a veinticuatro lenguas, en un total de cincuenta y ocho diferentes volúmenes».
Blandiana tiene un recorrido literario y cívico que impresiona: reorganizó el PEN Club rumano cuya presidencia asumió de 1990 a 2004. Fundó y presidió la Alianza Cívica (1991-2001), una organización independiente que luchó por la democracia e hizo posible la entrada de Rumanía en la UE y bajo el amparo del Consejo de Europa, Ana Blandiana creó el “Memorial de las Víctimas del Comunismo y de la Resistencia” en Sighet. Este museo que es a la vez centro de investigación y escuela de verano, está considerado el tercer museo de la conciencia europea después de Auschwitz y el memorial de Normandía. En reconocimiento de su contribución a la cultura europea y su incesante lucha por los derechos humanos, Blandiana fue condecorada con la más alta distinción de la República Francesa, Chévalier de la Légion d’Honneur, y el Departamento de Estado de EE.UU. le otorgó el Romanian Women of Courage Award. Ana Blandiana es doctora honoris causa por varias universidades y sus libros han sido galardonados con los premios más prestigiosos del mundo.
Ha recibido otros muchos galardones nacionales e internacionales: Premio de Poesía de la Unión de Escritores de Rumanía (1969), Premio Narrativa de la Asociación de Escritores de Bucarest (1982), Premio Nacional de Poesía “Mihai Eminescu” (1997), Premio “Opera Omnia” de la Unión de Escritores de Rumanía (2001), Premio Gottfried von Herder (Viena 1982), Premio Internacional de Literatura Vilenica (Eslovenia 2002), Premio Internacional de Poesía Camaiore (Italia 2005), Premio Especial de Poesía “Giuseppe Acerbi” (Modena 2005). Es miembro de la Academia Europea de Poesía (Luxemburgo), de la Academia de Poesía “Stéphane Mallarmé” (Paris, 1997) y se encuentra entre los miembros fundadores de la Academia Mundial de Poesía (UNESCO, Verona, 2001).
El ultimo premio lo ha conseguido este mismo mes: se trata de uno de los más prestigiosos premios de poesía en Canadá, el 'Griffin Trust For Excellence In Poetry', que se otorga como reconocimiento a la obra poética de toda una vida. El jurado ha destacado que " la poesía de Blandiana fascina por la franqueza metafórica, la profundidad filosófica, el deseo de expresar lo inexpresable".
En castellano se pueden leer los libros de poesía: "Octubre,noviembre, diciembre" ( Pre-textos 2017), "El sol del más allá & El reflujo de los sentidos" ( Pre-textos 2016), "Mi patria A4", (, Pre-Textos, 2014), "Cosecha de ángeles" (Juan de Mairena Editores, 2007), y los libros de relatos "Proyectos de pasado" (Editorial Periférica,2008), y "Las cuatro estaciones" ( Editorial Periférica. 2011).
Ana Blandiana participa en un encuentro con 21 jovenes poetas, Foto 1

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Papusza, poeta rumana


El lunes próximo en el Teatro Filarmónica 

(Oviedo) : 

Papusza

Víctima de su curiosidad


Papusza_MC4
El tándem formado por Joanna Kos-Krauze y Krzystof Krauze nos trae una película comprometida y bella.Tras ganar el Globo de Cristal en el festival de Karlovy Vary en 2005 con la película Mi Nikifor, la pareja de cineastas polacos obtuvo por esta película el premio a la mejor dirección y al mejor actor, (Zbigniew Waleryś), en la Seminci 2013 de Valladolid.
La película se cen tra en el mito de Bronislawa Wajs, una conocida poetisa apodada Papusza, “término romaní cuyo significado es muñeca”. De orígen rumano, fue considerada la primera poeta de etnia gitana que consiguió ser reconocida públicamente por su obra en Polonia, ganando varios premios a principios del siglo XX. Por otra parte, también conocemos el drama que tuvo que vivir, al ser repudiada por la comunidad gitana a la que pertenecía, debido a que fue considerada una traidora al revelar secretos de la forma de vida gitana.
Papusza es un biopic filmado en blanco y negro en el que vemos los momentos más relevantes de la vida de Bronislawa mientras contemplamos la transformación más importante del pueblo romaní, que pasará de ser una cultura nómada a verse obligado a asentarse en casas cedidas y educar a sus hijos en la escuela.
Acusada de espiar a su gente y contar sus secretos culturales, Bronislawa Wajs vivió martirizada hasta el mismo día de su muerte. Como declara la poetisa que da nombre a la película, el pueblo gitano carece de memoria. Si el nomadismo era parte del ADN de su cultura, es lógico que la oralidad fuera el modo de transmisión de sus tradiciones. Cuando una gitana de sensibilidad deslumbrante empieza a escribir poemas, sus familiares y amigos lo perciben como una traición. La palabra escrita es su enemiga porque fija lo que quiere ser móvil. Y la movilidad es su estrategia de defensa. Por todo ello fue marginada y maldecida. Nunca la llegaron a perdonar por destacar de esta forma y por llamar la atención sobre una comunidad a la que le gusta vivir en secreto.
La imagen que tenemos prediseñada del pueblo gitano es casi siempre una imagen colectiva, que nos hace prejuzgar a todo este colectivo de igual forma, dejándonos arrastrar por los estereotipos y clichés de grupo unido; resultando por ello una tarea difícil centrarnos en la figura individual. Papusza aborda esa tarea complicada: la de observar la cultura romaní para extraer al mismo tiempo una idea global del colectivo y otra singular, la de una de sus figuras más notables.
Papusza_MC8
Destaca una fotografía pictórica y delicada, siempre monocroma, buscando en los múltiples matices del gris la malograda suerte de la protagonista. Asistimos a un espectáculo visual, tan pictórico como cinematográfico. El rigor formal del filme, apoyado en esta excelente fotografía en blanco y negro, pretende recoger la mirada transida, asustada y a la vez lírica de una poetisa que acabó siendo víctima de su curiosidad.
Los poemas de Papusza susurran en algunas escenas, su mente no puede parar de crear ni de sacar al exterior sus reflexiones. Por eso cuando su actitud se convierte en destierro, la necesidad del silencio enfrentada a su ansia de expresarse se torna locura.
El mayor defecto de Papusza reside en que el personaje principal y sobre el cual en principio debería pivotar toda la cinta no deja de ser un personaje anecdótico del que al terminar la película seguimos sabiendo muy poco. El guión se centra más en la comunidad gitana que en la poetisa; echándose en falta que los guionistas nos cuenten con más detalle como y cuando comienza su pasión por la poesía. La narración está estructurada en flashbacks ,que no se suceden de forma cronológica, y que resulta errática en algunos momentos.
Con sus defectos; que hacen que no se convierta ni en obra maestra, ni en película de culto; -como algún sector de la crítica ha pretendido; comparándola con la versión en blanco y negro del “Novecento” de Berlusconi- , se podría decir que sí estamos ante una pelicula de recomendado visionado.
Calificación: 7,5/10


Papusza cartelTítulo original: Papusza
Año: 2013
Duración: 125 min.
País:  Polonia
Guión: Joanna Kos, Krzysztof Krauze
Fotografía: Krzysztof Ptak
Productora: Argomedia Productions

jueves, 4 de junio de 2015

Ser un objeto





SER UN OBJETO

a Anemone Latzina


Hubiese querido poder ser una maleta,

para no tener que sufrir tanto.
Quizás otros objetos cualquiera
también hubiesen servido,
una piedra, el marco de una puerta,
un pedazo de papel,
pero precisamente eligió
la maleta como un intermedio
entre sentir y no sentir lo exterior.
Se la lleva uno de viaje,
la presta a amigos
y no le duele al plástico
el contacto de los extraños
porque no tiene alma.
Pero los viajes la distraen,
los hoteles y lugares nuevos
y luego descansa en los armarios
hasta que un día le quitan
las prendas que han de tirarse,
para poder utilizarla otra vez, con las prisas
febriles de aventuras en el aire.
Y la transportan, la zarandean,
pero no sufre, no se da cuenta.

También yo quisiera ser como en esta poesía(*)

de esta mujer increíble
que poseyó dos lenguas maternas mientras vivía
y una enorme sensibilidad inextinguible.
Quisiera acumular en mí la calidez fría de un objeto,
que mi piel fuese como de goma que se dilata
y no se rompe, como de madera y acero,
durable, neutral, impenetrable,
para poder sobrevivir y sentir menos.
Poder quedarme tranquila cuando me muevan,
dejar que me transporten manos inocentes desconocidas
y que me llenen de pertenencias ajenas,
y después sentir la calma del armario
cuando ya el viaje se termine y sus  fatigas.


POESÍA RUMANA EN CASTELLANO Y RUMANO





ACERCA DEL PAÍS DE DONDE VENIMOS


Les voy a hablar acerca del país
De donde venimos.
Yo vengo del país del verano,
Una patria frágil
A la que una hoja, al caer,
Podría extinguirla,
Donde el cielo está tan cargado de estrellas
Que se inclina, a veces, hasta el suelo
Y si te acercas oyes como la hierba
Hace cosquillas a las estrellas que ríen,
Y hay tantas flores
Que te duelen los ojos,
Deslumbrados con el sol,
Y soles hay tantos que cuelgan
De cada árbol;
En donde vengo
No falta sino la muerte,
Y es tanta la felicidad
que es como para dormirse.


(Versión: S. Teillier)



DESPRE TARA DIN CARE VENIM


Hai să vorbim

Despre ţara din care venim.
Eu vin din vară,
E o patrie fragilă
Pe care orice frunză,
Căzând, o poate stinge,
Dar cerul e atât de greu de stele
C-atârnă uneori pân' la pământ
Şi dacă te apropii-auzi cum iarba
Gâdilă stelele râzând,
Şi florile-s atât de multe
Că te dor
Orbitele uscate ca de soare,
Şi sori rotunzi atârnă
Din fiecare pom;
De unde vin eu
Nu lipseşte decât moartea,
E-atâta fericire
C-aproape că ţi-e somn.

 

Eu cred

*
Eu cred că suntem un popor vegetal,
De unde altfel liniştea
În care aşteptăm desfrunzirea?
De unde curajul
De-a ne da drumul pe toboganul somnului
Până aproape de moarte,
Cu siguranţa
Că vom mai fi în stare să ne naştem
Din nou?
Eu cred că suntem un popor vegetal-
Cine-a văzut vreodată
Un copac revoltându-se?


Ana Blandiana


*****

YO CREO

Yo creo que somos un pueblo de plantas,
de otra manera, ¿de dónde sacamos la calma
con que esperamos ser deshojados?
¿De dónde el valor
para empezar a deslizarnos en un tobogán de sueños
tan cerca de la muerte,
con la certeza de que podremos
nacer de nuevo?
Yo creo que somos un pueblo de plantas,
¿Quién ha visto
a un árbol rebelándose?


Poema de Ana Blandiana