Todo empezó en Huwa en enero y hasta hoy no
tenemos una información concreta de como se paso de animales para humanos. Mas
sabemos que este virus ya tenia aparecido en diciembre de 2019 en Huwa y las
autoridades pensaban que ese virus nuevo podría ser controlado entonces no hicieron
nada. Y el medico chino que intento alertar a las personas de la gravedad
de este nuevo virus murrio con el coronavirus con 29 años en 7 de febrero de
2020.
Los síntomas son los de una gripe normal (tos,
fiebre, falta de aire ) solo que va complicando hasta llegar a una neumonía y
un problema en los riñones.
A partir de análisis hechos con la sangre de
personas infectadas vimos que se puede transmitir de persona a persona a partir
de unos simples apretones de manos.
El virus también es transmitido por estornudos,
tos y por la saliva.
Puede evitar coger el virus lavando las manos a
menudo y siempre antes de comer utilizar las mascarillas no garantiza que no te
contagie con él, sino que evita que se lo transmita.
Si tienes síntomas de coronavirus es mejor que te
quedes en casa y llames el 112 para que no infectes a más gente y si vienes de
un área de riesgo como Huwa, Italia tienes que quedar en cuarentena, porque no se
sabe si tienes el virus.
NO IR A EL HOSPITAL O A URGENCIA O EL CENTRO DE
SALUD para no contagiar a nadie más.
Hossein
Kamaly es un profesor del Barnard College que se especializa en
estudios islámicos e historia de Medio Oriente. En esta entrevista
explicó los principios básicos del Ramadán, el mes santo del calendario
musulmán que empezó el lunes pasado.
¿Cuál es la importancia del Ramadán? ¿Qué se observa en este evento religioso? Todos
los días deben ser iguales en un calendario secular, pero no lo son en
los calendarios religiosos. En el caso musulmán todo el mes del ramadán,
el noveno del calendario lunar árabe, es la celebración del
acontecimiento más especial de todos.
Se
festeja el descenso del cielo a la tierra de la palabra de Dios, el
Corán. Durante el Ramadán, las puertas del cielo se abren más que nunca.
Así como bajó la palabra de Dios, la palabra de los que rezan le llega
de manera más eficaz que en cualquier otro momento.
Ayunar durante el Ramadán es uno de los cinco pilares del islam.
¿Por qué abstenerse de comer y beber, y de otros placeres corporales,
es un elemento crucial de la observación? ¿Cuál es la importancia
espiritual del ayuno? Para recibir las bendiciones del
Ramadán, las mujeres y los hombres que estén en buen estado físico deben
ayunar a lo largo del mes, del mismo modo que los jóvenes de ambos
sexos que hayan llegado a la edad de la observancia religiosa.
Como
lo prescribe el Corán, el ayuno diario empieza antes del amanecer y
termina con la puesta del sol. Están exentos de ayunar los que no puedan
dejar de comer o beber por ser de edad avanzada, tener enfermedades u
otras razones, pero igual reciben las bendiciones de este mes.
Además de ayunar, ¿qué otras actividades realizan los creyentes para honrar este mes? El
Ramadán es más que abstenerse de comer o beber durante el día. Es un
momento de contemplación, devoción y rememoración de Dios, en especial
por medio de la lectura y la recitación del Corán.
También
es importante ocuparse del bienestar de los menos afortunados de la
comunidad, al donar a los pobres, en especial, a fines de mes. Para
atenuar y sofocar los malos actos dentro de una familia, como hablar mal
de alguien, tener rencores y mentir, se realiza una introspección
intensa y se debe estar más consciente de Dios durante el Ramadán.
Uno de los sellos distintivos de este mes es la “noche del destino”, “noche de la medida” o “noche del valor”, llamada Lailat al Qadr,
en árabe. El Corán dice que en esta noche especial los ángeles
descienden del cielo —incluido el arcángel Gabriel, el más importante—
para traer la paz y la presencia divina al mundo. No se precisa cuándo
puede ser la noche del destino; por lo tanto todas las noches son
especiales.
¿Hay variaciones importantes en la manera de guardar el Ramadán? Las
observancias del mes del ramadán pueden variar en forma y contenido de
una comunidad a otra. Por ejemplo, los musulmanes chiitas esperan hasta
que se disipen las señales del crepúsculo en el horizonte para romper el
ayuno —a esta comida se le llama iftar en árabe—, lo cual
puede suceder unos minutos después que la mayoría de los musulmanes
sunitas. Una evolución importante, especialmente en Estados Unidos, es
que se les da la bienvenida a personas que no son musulmanas para que
participen en los iftar.
Egipto y Arabia Saudí anuncian comienzo de mes sagrado de ramadán el jueves
El Cairo, 15 may (EFE).- Las autoridades de Egipto y Arabia Saudí anunciaron hoy que el mes sagrado de ramadán dará comienzo el jueves, al igual que lo hará previsiblemente en la mayor parte de los países musulmanes suníes de Oriente Medio.
El Tribunal Supremo de Arabia Saudí anunció hoy que el Ramadán comenzará el jueves 17 de mayo, informó hoy la agencia de noticias estatal, SPA.
Mientras, la máxima autoridad religiosa musulmana de Egipto, el gran muftí Shauqui Alam, anunció que mañana será la víspera del mes sagrado y que este empezará el jueves, según la agencia de noticias estatal, MENA.
Alam hizo este anuncio durante una ceremonia en El Cairo para observar la luna, que indica el final del mes lunar de shaban y el comienzo de ramadán, el noveno del calendario islámico.
A partir del amanecer el jueves, los musulmanes tendrán que abstenerse de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales, durante todo el día hasta la puesta del sol.
Esta es la fecha en la que Alá comenzó a revelarle el Corán, el libro sagrado del islam, al profeta Mahoma y desde entonces es el mes santo para los musulmanes, que en estas fechas deben dedicar más tiempo a la oración y a la vida espiritual.
Para muchos es un mes de reuniones familiares y con amigos, así como de copiosos banquetes, ya que la comida con la que se rompe el ayuno al caer el sol suele ser abundante y suele estar acompañada de los dulces típicos de Ramadán, que se consumen en grandes cantidades. EFE
El cuscús une más que la política: los dos países han decidido dejar de lado sus diferencias
Pese a estar separados por la política y con fronteras cerradas desde hace 24 años, Marruecos y
Argelia han decidido dejar de lado sus diferencias para unirse en
defensa de su plato más emblemático, el cuscús, para registrarlo
conjuntamente como Patrimonio de la Humanidad ante la UNESCO.
La
iniciativa partió en primer lugar de Argelia, cuando el director del
Centro argelino de investigaciones prehistóricos, antropológicas e
históricas (CNRPAH), Slimane Hachi, anunció que en breve los países
magrebíes se iban a reunir para dar forma al proyecto común ante la
UNESCO.
Por su parte, Marruecos saludó
la idea y se mostró favorable a una candidatura que incluya además a
los otros países del Magreb donde también se come cuscús: Túnez, Libia y
Mauritania.
El cuscús que se cocina en todo el
Magreb es algo así como un plato completo que no necesita complementos:
una base de granos de sémola de trigo duro (o cebada) hervida al vapor
que se desprende de una mezcla de carnes (ternera o pollo,
principalmente) acompañada por hasta siete verduras.
A
partir de esa versión original sale una infinidad de variedades de
cuscús con diferentes aromas y maneras, más sencillas o más
sofisticadas, que reflejan al mismo tiempo las costumbres de cada región
magrebí: está la “tfaya” en Marruecos con
cebolla caramelizada y pasas, o el “masfuf” con leche y frutos secos en
Argelia, además de otros tipos de cuscús con pescado o salchichas.
Los orígenes del cuscús
En
cuanto a los orígenes de este plato, algunos investigadores los sitúan
en el reino bereber de Numidia; otros, como el arqueólogo e historiador
marroquí, Mohamed Semar, sostienen que este plato fue introducido por
tribus árabes en Túnez y de allí a otros países magrebíes en la era del
Califato Fatimí en el siglo X.
“Decano de la
gastronomía” y “carnaval alimentario”; así ha sido descrito el cuscús
por el poeta marroquí Saad Sarhan, quien dedicó un buen apartado a este
plato emblemático en su libro “Diván del banquete”.
Su rol social
Pero
el simbolismo cultural del cuscús no está solo en sus propiedades
nutritivas, sino en su rol social: es compañero de las principales
ceremonias, desde las fiestas hasta los funerales.
Un
refrán árabe dice: “El cuscús reúne”, porque es un plato que apela a la
unión y exige ser compartido en grupo, además de que reafirma la
identidad confesional de los magrebíes: en Marruecos y Argelia se consume el viernes, el día del rezo colectivo en la mezquita.
Y
es además un símbolo de solidaridad social, pues las familias preparan
una cantidad suplementaria de cuscús para poder dar un plato a un vecino
o a los pobres que lo esperan cerca de las mezquitas.
“El
cuscús es un elemento emblemático para los países del norte de África
(…) es un patrimonio inmaterial que no reconoce las fronteras
políticas”, dijo a Efe Samir Kafas, jefe de la división de Inventario y
Documentación de Patrimonio del Ministerio de Cultura.
Para
Kafas, la inscripción de este plato como Patrimonio de la Humanidad de
la UNESCO supone un reconocimiento de su importancia y una consolidación
de los vínculos culturales que unen a la comunidad magrebí.
La
fama del cuscús ha rebasado la frontera de los continentes, pues
también se come en Sicilia (“cuscús a la trapanesa”, con pescado) y
ahora, gracias a la enorme comunidad magrebí, pasa por ser uno de los
platos favoritos de los franceses.
La candidatura
del cuscús como patrimonio cultural tiene todas las posibilidades para
salir adelante pues, según Kafas, las propuestas multinacionales suelen
tener prioridad de tratamiento por parte de la UNESCO, aunque a los
promotores les queda poco tiempo para presentar su dossier antes del 31
de marzo, fecha límite de presentación de candidaturas.
El
cuscús es uno más de los profundos vínculos culturales que unen a los
países magrebíes más allá de la política: su lengua y cultura amazigh
(bereber), el legado morisco y sefardí, unos géneros musicales parecidos
y una tradición vestimentaria semejante.
“Los
árabes y los autóctonos amazigh supieron cómo preservar el cuscús, plato
que encierra la unidad magrebí y una diversidad de las diferentes
culturas que desembarcaron históricamente en el norte de África”,
concluyó por su parte Semar.
La norma prevé seis meses de prisión para los acosadores, el doble si son compañeros de trabajo de la víctima
El Parlamento de Marruecos
ha aprobado una ley para luchar contra la violencia de género que
criminalizará por primera vez en la historia del país el acoso sexual
que sufren las mujeres por la calle, según ha informado la agencia
oficial del país, MAP.
La ministra marroquí de
Solidaridad, Igualdad y Desarrollo social, Basima Hakaui, ha explicado
ante los diputados que esta legislación incluye “definiciones de
conceptos, disposiciones penales, medidas preventivas e iniciativas de
protección” a las víctimas de la violencia de género.
La
nueva ley, la 103-13, ha contado con el respaldo de 168 votos a favor y
55 en contra en la Cámara de Representantes (la cámara baja del sistema
bicameral marroquí). La norma prevé penas de prisión y sanciones
económicas para múltiples escenarios.
Por ejemplo,
plantea penas de hasta seis meses de cárcel a las personas que cometan
acoso sexual contra la mujer. Esta sanción además será el doble cuando
los autores sean compañeros de trabajo de la víctima. Habrá multas de
hasta 60.000 dirhams (unos 5.300 euros) para quienes lancen insultos
machistas.
No convence a todos
El
proyecto de ley fue aprobado por el Consejo de Gobierno en marzo de
2016. La Cámara de Representantes dio su visto bueno cuatro meses
después en una primera lectura. La Cámara de Consejeros (la alta) aprobó
el proyecto de ley a finales de enero de este año.
Durante
su redacción, el proyecto de ley ha recibido un total de 224 propuestas
para su modificación. Sin embargo, el Ejecutivo del primer ministro
Othmani solo ha aceptado 28 de ellas.
La ministra
Hakaui ha señalado que la nueva ley también establece un mecanismo de
atención institucional para las víctimas de la violencia de género y
endurece las penas para los autores. Sin embargo, varias asociaciones
marroquíes defensoras de la mujer, Human Right Watch y Amnistía
Internacional califican la norma de “insuficiente”.
Pateras en España Por qué las llegadas de migrantes en patera se han disparado a niveles de hace diez años
La Cruz Roja ha atendido ya a 15.000 migrantes
llegados a costas españolas, 5.000 más que todo el año pasado y casi los
mismos que en 2007. Salvamento Marítimo ha rescatado en nueve meses a
11.000 personas a bordo de 650 pateras, el doble que el año pasado. Los
expertos señalan a la situación en Libia y Marruecos como causas de este
aumento.
Varias personas recién llegadas en patera a la costa de Canarias.- EFE
Cada día de este año han
llegado de media más de dos pateras a las costas españolas, según los
datos de Salvamento Marítimo hasta septiembre. La cifra aumentaría si se
tuvieran en cuenta las barcazas interceptadas por la Guardia Civil o
las detectadas por las autoridades marroquíes durante su travesía hasta
Europa. Tablas de surf, botes neumáticos, kayaks, balsas de juguete a
remo e, incluso, motos de agua son los medios de transporte con los que
miles de personas migrantes, sobre todo subsaharianos y magrebíes, se
juegan la vida intentado llegar al norte rico y desarrollado.
Desde la llegada del verano ha sido raro el día que no ha llegado una barcaza, afirma Ana Rosado,
investigadora de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía
(APDHA). Explica que el repunte ya se dejaba notar desde principios de
año “pero el aumento desde junio ha sido muy intenso, y octubre
también está siéndolo. Llegan más pateras y con más personas a bordo,
incluso a zonas donde hacía una década que no llegaban tanto, como
Barbate. Hemos visto embarcaciones con hasta 80 personas y volvemos a
ver barcas de madera, de pescadores, como hace años”, relata. Rosado
incide en que Andalucía sigue siendo el destino principal, pero este año
también se están diversificando hacia Alicante y Murcia.
Lo confirma la Cruz Roja, que se encarga desde
2004 de la primera asistencia humanitaria de migrantes y refugiados a
pie de playa o puerto y en las vallas de Ceuta y Melilla. La ONG presta
atención sociosanitaria a personas en “situación de extrema
vulnerabilidad”, a menudo con problemas de deshidratación, hipotermia y
heridas causadas durante la travesía. Sus Equipos de Respuesta Inmediata
en Emergencias (ERIE) han intervenido en casi mil operaciones hasta
octubre de este año y han atendido a casi 15.000 migrantes sólo
en Andalucía, Ceuta y Melilla, la mayoría de origen subsahariano.
Únicamente se han superado estas cifras de asistencia en el 2006 ─año de
la crisis de los cayucos hacia Canarias─ y 2007. El año pasado
atendieron a 10.000 personas, pero esa cantidad ya fue sobrepasada en
agosto de este año, por lo que no se descarta superar las 16.000
asistencias de hace una década.
Datos facilitados por Cruz Roja a fecha de septiembre de 2017.
Salvamento Marítimo ha rescatado a 11.000 personas a bordo de 650 pateras, el doble que hace un año
El
incremento del flujo migratorio por mar, a través de la llamada ruta
del Mediterráneo Occidental, también queda patente en los datos de Salvamento Marítimo,
dependiente del Ministerio de Fomento. Sus equipos de rescate han
asistido a 648 pateras con casi 11.000 personas a bordo hasta
septiembre, más del doble que en el mismo periodo de 2016, cuando
rescató a más de 4.500 personas a la deriva entre Marruecos y España.
Almería y Tarifa son los grandes focos de llegadas, aunque Ceuta también
ha repuntado, junto a Baleares, Murcia y Alicante.
Fuera de estas estadísticas quedan las cerca de 400 personas que arribaron durante el pasado fin de semana
a bordo de una veintena de pateras. El goteo es incesante y lleva
aumentado poco a poco desde hace varios años. El 2016 ya anticipaba un
repunte notable, pero este año está siendo mucho más acusado, con
jornadas en las que han logrado cruzar el Estrecho hasta 600 personas en pocas horas,
como ocurrió en agosto. El mes de octubre también está muy por encima
de la media, aunque por el momento no hay datos oficiales del Gobierno.
El Ministerio del Interior aún no ha publicado su “balance de la lucha
contra la inmigración irregular” con los datos definitivos de 2016 y
poco ha dicho sobre 2017. La única cifra adelantada por el departamento
de Zoido fueron datos provisionales de este junio, en los que
hablaba de casi 8.000 migrantes llegados por mar, un 130% más que hasta
junio del año pasado, dijo.
Los datos más actualizados son los de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM),
dependiente de la ONU. Este organismo, que utiliza información de los
gobiernos y de sus propias oficinas sobre el terreno, afirma que 13.600 migrantes indocumentados han llegado a España
por mar en lo que va de año. En 2015, Interior las cifró en 5.300. De
seguir este ritmo, la llegada de pateras a España volverá a niveles de
hace diez años, cuando Interior contó más de 18.000 entradas irregulares
de personas migrantes.
Bloqueo de la ruta libia
Los expertos apuntan a varios factores como
responsables de la mayor oleada de pateras hacia España de la última
década. Una podría ser el bloqueo de la ruta entre Libia e Italia, la
más grande del Mediterráneo central, por donde llega a Europa el 80% de
la inmigración irregular. Las llegadas a Italia han caído casi un 26%
respecto al año pasado, según la OIM, que cifra en 107.000 los migrantes
y refugiados que han logrado tocar suelo italiano en lo que va de año.
La agencia europea de control de fronteras, Frontex, también ha confirmado este significativo descenso,
que viene produciéndose desde que la UE e Italia financiaran a las
autoridades libias y formaran a sus guardacostas a principios de este
año.
Guardacostas libios detienen una embarcación de inmigrantes subsaharianos en el puerto de Trípoli.- EPA
“Aún hay que estudiarlo, pero hay indicios de que se está produciendo un trasvase,
todavía ligero, de la ruta Libia a la de Marruecos. Sobre todo de
personas de origen subsahariano. Algunos testimonios de refugiados nos
dicen que prefieren usar otras rutas ya que la libia es mucho más
peligrosa que hace unos años y se ha constatado que allí los migrantes
están sometidos a condiciones de esclavitud, en centros de detención donde sufren graves abusos y tratos inhumanos”, apunta Estrella Galán, secretaria general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).
Galán advierte de que España debe estar preparada
para un mayor incremento de llegadas, ya que la tendencia al alza “es
estructural y podría triplicarse en los próximos años”. Además
critica las políticas de gestión migratoria de la UE, que "empujan hacia
nuevas rutas más peligrosas" a miles de personas "que reúnen las
condiciones para ser solicitante de asilo". "Pese a lo que diga el
ministro, solicitar asilo en las oficinas de Ceuta y Melilla es
imposible. Les obligan a cruzar en patera si quieren hacerlo", lamenta.
Crisis, pobreza y represión en el norte de Marruecos
Sin embargo, para Helena Maleno,
investigadora y experta en migraciones de la ONG Caminando Fronteras,
aún no puede decirse que el bloqueo en Libia esté propiciando un desvío
hacia Marruecos, “al menos de momento”. Según apunta, las cifras de
personas subsaharianas que llegan a España se están manteniendo estables
y no son migrantes que hayan llegado a Marruecos desde Libia.
“Desde principios de año ha habido un repunte de marroquíes que se han lanzado a cruzar el Estrecho”
“Desde
principios de año ha habido un repunte de marroquíes que se han lanzado
a cruzar el Estrecho”, explica. Sobre todo jóvenes e incluso
adolescentes. Un éxodo que achaca a la falta de oportunidades en su país
de origen unido a un clima represivo por parte de Marruecos durante el
último año para sofocar las protestas sociales de la región de Rif. “La situación es muy parecida a la de hace 15 años.
La clases populares marroquíes se están empobreciendo, están aumentando
los precios pero no los salarios y en muchas zonas hay un paro muy
alto, como en el Rif”, destaca. Las protestas se han mantenido durante
casi un año y han dejado más de 300 jóvenes activistas detenidos, muchos
condenados y otros aún a la espera de juicio. “Muchos jóvenes están escapando en patera porque están perseguidos en su país después de participar en las manifestaciones”, afirma.
Manifestantes
encapuchados lanzan piedras a la Policía antidisturbios durante la
multitudinaria protesta en Alhucemas, Marruecos, el pasado 20 de julio.-
REUTERS
Coincide con ella Ana Rosado, de la APDHA. “El
número de menores que están llegando a Andalucía ha desbordado a las
autoridades. En verano tuvieron que alojar en campings a 60 porque los
centros de acogida de menores estaban llenos”, explica. Casi 3.000 de los migrantes atendidos por Cruz Roja en lo que va de año eran menores.
Permisividad de Marruecos
Esta investigadora señala que, debido a la
inestabilidad en el Rif, es posible que Marruecos haya destinado a esa
zona recursos policiales que antes vigilaban las fronteras. Aunque
recuerda que la presión migratoria, bien por el mar o bien por las
vallas de Ceuta y Melilla, es “la medida de presión que Marruecos
utiliza” cuando alguna decisión política le perjudica. El papel del
reino alauí tanto en materia de inmigración como de terrorismo es
“clave” para España, según el Ministerio del Interior, y Mohamed VI es
plenamente consciente.
Por ejemplo, ilustra Rosado el pasado diciembre el
Tribunal de Justicia de la Unión Europea dejó fuera del acuerdo
comercial UE-Marruecos productos y explotaciones de la región del Sáhara
Occidental, lo que conllevó una enérgica protesta. Desde entonces, las
llegadas de pateras se han disparado. “Ha pasado otras veces cuando ha
habido problemas con acuerdos pesqueros”, insite.
Más llegadas desde Argelia
Por último, Maleno habla de un aumento de pateras
salidas desde Argelia, que empezó el pasado año y que ha ido creciendo
poco a poco. “No tenemos demasiados datos sobre la situación en ese
país, pero algunos testimonios hablan también de clima represivo”,
subraya. Prueba de este flujo, dice Maleno, son las llegadas a Baleares,
principal destino de esta ruta. Ya han llegado a las islas 22
embarcaciones de estas características en lo que va de año, mientras que
en 2016 sólo llegaron tres. Las mismas que en 2015.
El derecho al asilo no ha servido para proteger más a los
refugiados y los estados han usado el término de "refugiado" para
desproteger a otras personas que se mueven, pero no llegan a esa
categoría
Helena Maleno- Investigadora especialista en migraciones y Trata de Seres Humanos
Patera localizada por Salvamento Marítimo el pasado 6 de junio. | Foto: @salvamentogob.
Miro a Amadou y me gustaría poder explicarle por qué
le han sido violados una lista infinita de derechos, entre ellos el
derecho a la vida. No logro, sin sentir vergüenza, mencionar las
políticas de externalización de fronteras. Intento buscar las palabras
para transmitirle lo perverso del sistema europeo de control migratorio,
ese que el 20 de junio "celebra" el día de las personas refugiadas.
Amadou está sentado en una silla de ruedas, los pies tremendamente
hinchados hacen contraste con su cuerpo delgado y lleno de escaras.
Tiene los labios y los ojos envueltos en llagas.
Amadou, 17 años, ha sobrevivido una semana en el mar.
Salió con siete compañeros más en una embarcación de plástico a remos,
desde Tánger, el domingo 4 de junio.
Al día siguiente
de su partida murieron tres de sus amigos al ser tragados por las olas
cuando la patera volcó. Quedaron cinco personas a la deriva, en medio
del Estrecho de Gibraltar.
La doctora escucha su
relato y le explica a Amadou que tiene que ser hospitalizado
inmediatamente, tiene mucha fiebre y seguramente una infección interna.
Amadou se rompe en un llanto recordando a su madre, como lo haría
cualquier adolescente, y rememora cómo bebía agua del mar y sus orines
para sobrevivir. Está acompañado de otro amigo que también compartió la
travesía, aunque él no está tal mal como Amadou.
Ambos cuentan cómo perdieron el teléfono en el mar y no pudieron llamar
para pedir auxilio. Los cinco náufragos soportaron tres días a la
deriva. Entonces, relata que el miércoles 7 de junio vieron una
embarcación, que según sus declaraciones, pertenecía a la Guardia Civil
española. Los dos chicos dicen que algunos de los guardias se les
acercaron en una zodiac y les dieron tres botellas de agua y unas
galletas. Estuvieron un tiempo a su alrededor, calculan que varias
horas, pero dicen que después partieron dejándoles de nuevo a su suerte.
En la categoría establecida por Europa para las personas refugiadas
Amadou es, a simple vista, un "inmigrante económico". Las autoridades
deberían hacerle una entrevista en la que tendría que desnudar su vida y
aportar de forma cronológica, detallada, sin fisuras, una historia que
justifique, según cánones europeos, la salida de su país. Pero él por el
país de procedencia, por la forma de atravesar la frontera, parece, a
priori, quedar fuera de la categoría de refugiado.
Las palabras de los cuatro supervivientes de esta tragedia, que aseguran
que los agentes les grabaron, describen la falta de asistencia en el
mar por las autoridades españolas, denunciada por otros supervivientes
de naufragios, de inmensa gravedad: ¿se dejó llevar la Guardia Civil,
por la lógica del control de la frontera? ¿Es posible haber llegado a
una situación tal que ni siquiera el derecho más básico a la vida deba
ser respetado, mientras Europa celebra de forma hipócrita el derecho al
asilo?
Quedan muchos interrogantes sobre esta
tragedia y por ello Ca-minando fronteras ha presentado una queja a la
Defensoría del Pueblo a petición de los supervivientes.
Tras oír el testimonio de estas personas, quiero pensar que los agentes
españoles no les abandonaron del todo a su suerte, que llamarían al
Centro de Operación Indalo que gestiona Frontex, o directamente a la
Marina marroquí, para proceder a su devolución a Marruecos. Pero,
sucediese como fuera, la verdad es que ningún estado socorrió a Amadou y
sus amigos, como muchas otras veces, en esa frontera invisible y
asesina del Mar Mediterráneo.
Amadou y sus
compañeros están vivos, pero saben que nadie les escuchará, ni les
creerá, ni les reparará en su dolor, ni castigará a aquellos que lo
causaron. Son ellos mismos quienes anunciarán la muerte a las familias
de sus cuatro amigos fallecidos en el naufragio.
El
concepto de asilo y el derecho que le asiste no han servido para
proteger más a los refugiados, ni siquiera España ha cumplido con las
cuotas de reasentamiento de aquellas personas a las que Europa sí les
reconoce el acceso a ese derecho.
Un derecho de asilo
hecho por y para europeos cuando más de 60 millones de civiles se
desplazaron después de la II Guerra Mundial. Obsoleto ante las nuevas
realidades y violencias del capitalismo global. ¿Cómo proteger, por
ejemplo, a los miles de personas expulsadas del sistema porque éste se
ha apropiado de los recursos y de las tierras? ¿Dónde está la protección
a las personas sometidas a las esclavitudes del siglo XXI? ¿Quién
protege a los seres humanos expulsados por sistemas económicos que
permiten la concentración extrema de la riqueza y la destrucción de la
biosfera?
El sistema de asilo es viejo, al igual que
lo es Europa. Pero ni siquiera llegan a cumplir los políticos europeos
sus anticuadas y eurocéntricas normas. Es más, de forma violenta, los
distintos estados han usado el término de refugiado para ponerlo al
servicio de la desprotección de otras personas que se mueven, aquellas
que no llegan a esa categoría. Los llamados "inmigrantes económicos"
quedan fuera de todo atisbo de ciudadanía y de protección, porque la
pobreza es vendida como un pecado que cometen los propios pobres.
Sigo mirando atónita a Amadou, que se consume por la fiebre. Cuando,
según él, la Guardia Civil les vió en el mar, aún eran cinco. La cuarta
víctima falleció el domingo día once por la noche. "Me desperté e
intenté despertarlo a él también, entonces me di cuenta de que estaba
muerto", relata el adolescente.
El lunes 12 de junio
un barco de mercancías les avistó. Pasaron horas hasta que les
rescataron. Dice Amadou que discutían a bordo, hasta que ellos,
desesperados, pensando ser abandonados de nuevo, como había sucedido con
la guardia civil, se tiraron al agua. Fue en ese momento cuando les
lanzaron cuerdas, les sacaron del mar y avisaron a la Marina marroquí.
Trasladados a Larache, en Marruecos, los supervivientes del naufragio,
durmieron en el suelo de dependencias policiales. Ninguna asistencia
médica hasta cuatro días después.
Amadou intenta
explicarme por qué salió de su país, justificar por qué necesita una
protección que no ha recibido. Explicarme que es un adolescente medio
muerto, pobre, negro y también un refugiado.
Seis claves que explican la nefasta política de España con los refugiados
España no cumple lo pactado con la UE y recibe muchas
menos solicitudes de asilo que sus vecinos comunitarios. Aunque ha
mejorado, la concesión del estatus de refugiado sigue siendo muy
minoritaria.
En el mundo hay 65,5
millones de desplazados, es decir, personas que se han visto obligadas a
abandonar sus hogares a causa de la violencia, la guerra, la miseria y
la persecución. Es una cifra histórica, un nuevo récord que se supera
año tras año, según los últimos informes de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR),
y un síntoma evidente de una crisis mundial sin precedentes. Sólo en el
Mediterráneo, más de 5.000 personas murieron el año pasado tratando de
escapar de esta situación. Este mar, que supone para muchos la frontera
entre la vida y la muerte, acumula en sus aguas 40.000 cadáveres en lo
que lleva de siglo.
Mientras tanto, la Unión Europea no sólo se ha
limitado a poner en marcha políticas que han sido calificadas de
“ridículas” y “vergonzosas” por los colectivos humanitarios, sino que ni
siquiera está siendo capaz de cumplir con ellas. De las 182.000
personas del plan de relocalización de refugiados que se supone que
debía trasladar desde Grecia, Italia y terceros países, únicamente se ha
acogido a algo más del 20%.
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España no es una excepción, y lejos de ser “el
cuarto país de la UE que más refugiados acoge”, -como llegó a defender
el presidente del Gobierno hace justo un año-, es uno de los Estados
miembros que menos está haciendo por la acogida de refugiados. El
sábado, una manifestación en Madrid
convocada por más de 100 organizaciones pidió al Gobierno de Mariano
Rajoy que dejara de poner “excusas”; y este lunes Oxfam Intermón anunció
que estudia demandar al Ejecutivo por
incumplir el acuerdo de la UE. A continuación, algunos datos sobre la
“vergonzosa” política de acogida de refugiados en España.
Incumplimiento del acuerdo europeo
Debido al enorme flujo migratorio que soportan
Italia, Grecia, Hungría y otros países no comunitarios, la Unión
Europea acordó, tras duras negociaciones, un plan de realojamiento de
refugiados repartidos por cuotas entre el resto de los Estados miembros.
Según ese plan, a España le toca acoger a 17.337 personas, de las que,
hasta el momento, sólo ha dado asilo a 1.304, es decir, menos del 8% de
la cifra acordada. El plazo para cumplir lo acordado vence a finales del
próximo septiembre, por lo que es prácticamente imposible que se vaya a
conseguir. Al ritmo actual, España tardaría 23 años en lograr su
compromiso de acogida, denuncia Amnistía Internacional.
Escasas solicitudes de asilo
Más allá del pacto de reubicación y
asentamiento de refugiados de la Unión Europea, lo cierto es que España
es uno de los Estados miembros que menos solicitudes recibe. Según el último informe de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR),
en 2016, España sólo recibió el 1,3% de las más de 1,2 millones de
peticiones de asilo que llegaron a la UE. Aunque es cierto que es la
mayor cifra que ha tenido que tramitar España (15.755 solicitudes),
sigue siendo muy inferior a lo que recibieron otros países europeos como
Alemania (745.265 peticiones), Italia (123.370), Reino Unido (38.870),
Francia (83.485) o Suecia (28.925). No obstante, la mayor parte de las
solicitudes de asilo que recibe España provienen de Venezuela (3.960),
seguidas de Siria (2.975).
Apenas se concede el estatus de refugiado
A lo largo de 2016, según Eurostat, el
Gobierno español otorgó protección internacional a 6.855 personas. Es un
récord en la serie histórica que, sin embargo, se ensombrece al
comprobar que sólo a 355 de ellas se les concedió el estatus de
refugiado. Es un 3,4% de todas las solicitudes resueltas por España, muy
lejos de otros países como Alemania, con una cuota del 41%, o Francia,
del 21%.
Acogida selectiva
La larga y cruenta guerra de Siria ha
puesto el foco de los refugiados sobre los habitantes que huyen de ese
país, pero existen muchas otras personas que huyen de conflictos
parecidos y que son igualmente vulnerables. En España, sin embargo, se
tienen mucho menos en cuenta: de las 6.500 personas a las que se les
otorgó la protección subsidiaria el año pasado, 6.160 procedían de
Siria. CEAR considera “preocupante que España negara ese mismo trato a
quienes escapan de otros conflictos gravísimos, como los de Ucrania o
Malí”.
Llegada minoritaria a las costas españolas
Aunque España suele referirse a “asaltos” y
“llegadas masivas” para justificar su política migratoria, lo cierto es
que sólo el 2% de las entradas irregulares de inmigrantes a la UE
tienen lugar por la ruta del Oeste, es decir, la que tiene como destino
las costas españolas. El 50% llegan por la ruta central, que culmina en
Sicilia, y el otro 48% por la ruta de Este, a través de las costas
griegas y la parte oriental de Italia.
Apenas se concede la reagrupación familiar
Según un informe publicado este lunes por Oxfam Intermón,
España apenas está concediendo la reagrupación familiar para la acogida
de personas, una de las pocas vías legales y seguras que tienen los
refugiados para llegar a su destino, denuncia la organización. Según los
últimos datos facilitados por el Gobierno, en 2015 sólo entraron en
España 327 personas a través de este mecanismo.
Los estudios que obran en poder del Ayuntamiento de Oviedo
sobre la percepción que se tiene del inmigrante o del refugiado
desvelan que estos colectivos aún sufren un discurso social cargado de
prejuicios. Además, tienen mayores dificultades para acceder a un puesto
de trabajo que los españoles, especialmente cuando se trata de mujeres
con hijos a su cargo.
Los técnicos municipales del Ayuntamiento
alertan en uno de sus últimos informes de que la población gitana
rumana presenta, en este contexto, los mayores problemas de integración.
Esta situación se debe, señalan los técnicos, al idioma, la mendicidad,
las condiciones de infravivienda y la existencia de una imagen social
asociada a la delincuencia que complica su inserción social y laboral en
el municipio.
Las cifras actuales de inmigrantes, menguadas
con la crisis no llegan, sin embargo, a los datos anteriores a 1999.
Hasta ese año, el número de extranjeros en Oviedo se mantuvo por debajo
de las dos mil personas. Fue en la primera década de este siglo cuando
se produjo el gran salto, con la llegada de unas 14.000 personas del
extranjero, muchas de ellas atraídas por el auge de la construcción. El
estallido de la crisis motivó que buena parte de esta mano de obra
optase por regresar a sus países.
El Ayuntamiento dispone de
una Oficina de Atención al Inmigrante. Su finalidad es velar por el
cumplimiento y desarrollo de mecanismos que cubran las carencias
específicas de este colectivo
El escritor español Juan Goytisolo
falleció la madrugada del domingo en su casa de Marrakech, donde vivía
desde hace tres décadas. Y en un cementerio de Marruecos será enterrado
Fallece Juan Goytisolo
/ Fallece Juan Goytisolo a los 86 años.
Nació en Barcelona en 1931 pero se entierra este lunes 5 de junio en un cementerio de Larache
(norte de Marruecos), donde reposan los restos del novelista francés
Jean Genet, también homosexual y amante de Marruecos, que residió en el
Tánger Internacional, y a quien Goytisolo admiraba. A pesar de que se
encontraba débil de salud desde hace tiempo no quiso salir de la ciudad
ocre y separarse de los que él llamaba "su tribu", una metáfora de familia.
Su
amor por el país magrebí le llevó en los años 90 a promover, junto a
varios intelectuales marroquíes, un movimiento que condujo a la
presentación de la solicitud de la plaza Jamaâ el Fna de Marrakech como patrimonio oral e inmaterial de la humanidad por la UNESCO. El 18 de mayo de 2001, consiguió la distinción.
El excorresponsal de 'El País' en Marruecos y escritor Javier Valenzuela mantenía una gran amistad con el fallecido, al que visitaba en Marrakech siempre que viajaba a Tánger para escribir sus dos novelas policiacas. Goytisolo se lo pedía ya que no se encontraba bien de salud en los últimos años, y prefería recibirlo en la ciudad ocre. "Juan era lo más parecido a un padre intelectual que haya tenido", lamenta el periodista desde Madrid en un día que considera "muy triste".
Hasta Alcalá de Henares escoltó a Goytisolo en 2015 para
recoger el galardón nacional más distinguido en el ámbito de la
literatura, el Premio Cervantes. También recibió los premios Octavio Paz en 2002 y Juan Rulfo de Literatura Latinoamericana y el Caribe en 2004.
Precisamente con motivo de su nominación al Cervantes, Valenzuela le entrevistó para la revista 'Mercurio'
acompañado del fotógrafo Ricardo Martín, y entre las confesiones no
publicables, Goytisolo le soltó: "Nunca me he acostado con católicos. Las mujeres con las que me acosté eran judías; los hombres, musulmanes".
Hoy el periodista ya puede desvelar este secreto en las redes sociales
porque le rogó que "solo lo difundiera después de su muerte".
Conocedor y defensor de Marruecos
En los últimos años ya no concedía entrevistas porque oía mal y no se sentía cómodo delante de las cámaras,
contaba Yolanda Soler, la directora del Instituto Cervantes de
Marrakech durante unas jornadas en Rabat. Normalmente, ella le llevaba
la agenda y le hacía de enlace con los medios de comunicación. "El Instituto era su segunda casa", explicó a Cadena SER Javier Galván, coordinador de los Institutos Cervantes de Marruecos, al enterarse del fallecimiento del escritor.
Goytisolo era un gran conocedor y defensor de Marruecos y su cultura, pero también era un enamorado de Argelia.
"Se le iluminaba la cara cuando hablaba del país", recuerda Galván. Su
primer encuentro con el escritor fue en el Café de France en Marrakech
en 2014, "estaba bastante apagado" y aún así fue una persona "afable, cercana y cariñosa".
La Biblioteca del Instituto Cervantes
de esta ciudad, la más internacional de Marruecos y donde vivieron
otros muchos escritores españoles, lleva su nombre. Allí era frecuente verle impartiendo charlas, y además hacía aportaciones con donativos de libros.
Entre el público que acudía para escucharlo no solo había intelectuales y gente de la cultura, se acercaban muchos marroquíes porque habían leído un artículo suyo o porque habían oído hablar de él.
De hecho, su libro 'Fronteras de Cristal', que presentó en ese centro,
está traducido al árabe. Recoge una selección de sus artículos sobre la
guerra de Irak, el conflicto palestino-israelí y la inmigración.
En pleno ramadán marroquí Goytisolo deja de ser el escritor vivo más importante de comienzos del siglo XXI,
pero continuará siendo el narrador más importante de las generaciones
de medio siglo, y el tiempo seguirá colocando su obra en la historia
literaria de los grandes autores. donde
reposan los restos del novelista francés Jean Genet, también homosexual
y amante de Marruecos, que residió en el Tánger Internacional, y a
quien Goytisolo admiraba.
El escritor español Juan Goytisolo
ha muerto este este domingo a los 86 años en su residencia en
Marrakech, Marruecos, según ha confirmado su agencia literaria Carmen
Balcells en Barcelona, España.
El novelista y ensayista, laureado en 2014 con el Premio Cervantes,
considerado el Nobel de las letras hispanas, ha muerto "en su domicilio
de Marrakech rodeado de sus allegados", según la nota de prensa de la
agencia literaria.
En el texto no especifican las circunstancias de la muerte de
Goytisolo, llamado el escritor "de las dos orillas" por su defensa del
mundo árabe y de los puentes con Latinoamérica, quien había sufrido
percances de salud en los últimos meses, como una fractura de cadera que
lo obligaba a desplazarse en silla de ruedas.
La noticia de su fallecimiento fue comunicada "por la Embajada de
España en Marruecos", ha explicado la agencia, que ha transmitido los
agradecimientos "de la familia Goytisolo (...) a las autoridades
diplomáticas españolas por la atención y cuidados ofrecidos al autor en
todo momento".
LARGA TRAYECTORIA
Conocido por su continua experimentación narrativa y por un estilo
singular e imprevisible fruto de su independencia intelectual, Goytisolo
es autor de una variada obra narrativa y ensayística, iniciada en 1954
con el realismo crítico de "Juegos de manos", que retrató momentos
trascendentales de la historia reciente de España, Europa y el mundo
islámico.
Nacido en Barcelona en 1931 en el seno de una familia burguesa, era
hermano del también fallecido poeta José Agustín Goytisolo y del
novelista Luis Goytisolo.
Opositor a la dictadura franquista, se instaló en París a finales de
los años 1950 y desde entonces nunca volvió a vivir de manera permanente
en España.
Publicada en París, México y Buenos Aires, la obra de Goytisolo, entre la que destacan títulos como Para vivir aquí (1960), Señas de identidad (1966) o Juan sin tierra (1975), fue prohibida en España por la dictadura franquista.
Su última novela El exiliado de aquí y de allá se publicó en 2008.
Además del premio Cervantes, en cuya gala de entrega en abril de 2015
hizo una dura denuncia sobre las desigualdades en España, Goytisolo
recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas 2008, el Octavio Paz
de Literatura 2002 y el Juan Rulfo de literatura latinoamericana 2004.