La República Popular China instauró la política del hijo único
entre 1978 y 1979, cuando las autoridades consideraron que el
progresivo crecimiento demográfico de un país que por entonces se
acercaba ya a los 1.000 millones de habitantes resultaría incompatible
con los planes de modernización gubernamentales. Así, millones de
ciudadanos chinos vieron su experiencia de la paternidad y sobre todo de
la maternidad condicionada, controlada y reprimida por los dictámenes
del Estado. Por no hablar de la cantidad de menores, sobre todo niñas, afectados.
Desde que se derogó en 2015, la política del hijo único ha sido
revisada en perspectiva como uno de los factores que más han moldeado el
devenir de la China contemporánea, de la misma forma que la Revolución cultural
definió el periodo anterior. A este respecto, en el pasado Festival de
Sundance, se estrenó el documental 'One Child Nation', de las directoras
Nanfu Wang y Jialing Zhang, y ahora llega a las pantallas 'Hasta
siempre, hijo mío', el drama de Wang Xiaoshuai que recorre varias
décadas de la historia de su país a través de la vida de un matrimonio
marcado por esta política.
En los años ochenta, Liu Yaojun y Wang Liyun ven cómo su hijo Xing muere tras ahogarse en un pantano
donde jugaba con otros chavales, entre ellos su mejor amigo Shen Hao,
hijo de los Shen, compañeros inseparables de los Liu hasta entonces.
Yaojun y Liyun acunan su dolor a lo largo de varias décadas en que
conviven con el misterio no esclarecido que envuelve el accidente, la
imposibilidad de tener más hijos por razones también derivadas de los
condicionantes políticos y el intento de 'reemplazar' a Xing por otro
niño adoptado que se rebela contra su condición de mero sustituto. La
tragedia de los Liu otorga un anclaje humano a una película-río que
resigue las mutaciones en la China contemporánea a través de estos personajes.
Wang Xiaoshuai pertenece a esa generación de cineastas surgida en los años noventa de la rebelión juvenil de Tiananmén.
Como sus colegas Zhang Yuan, Lou Ye o el más conocido y joven de todos
Jia Zhangke, Wang inició su carrera a finales de los años noventa
desmarcándose de las directrices que había trazado la llamada Quinta
Generación. Al contrario que directores como Zhang Yimou o Chen Kaige, a
estos jóvenes cineastas no les interesaba rodar un exquisito cine de
época repleto de hermosas concubinas y semillas de crisantemo, sino
plasmar las problemáticas y las urgencias del presente de su país.
Fueron ellos quienes incorporaron una mirada crítica a la China en
plena mutación económica, e incorporaron a sus filmes temas hasta
entonces tabú como la corrupción, la sexualidad o la marginación social.
Lo que les acarreó más de un enfrentamiento con las autoridades. Aunque
el director de 'La bicicleta de Pekín' se fogueó por motivos obvios en
una estética y unos condicionantes de producción cercanos al
'underground', Wang Xiaoshuai también es el representante de su
generación que, abordando asuntos siempre espinosos, más se ha decantado
por un estilo clásico, por momentos rayano en cierto convencionalismo.
'Hasta siempre, hijo mío'.
Esta tendencia a una narrativa visual un tanto académica
también aqueja por momentos 'Hasta siempre, hijo mío'. Al contrario del
magistral Jia Zhangke o el más atrevido Lou Ye, Wang nunca ha destacado
por el poderío cinematográfico de sus filmes. Aquí sobresale por su
capacidad para desplegar un relato a lo largo de casi medio siglo de
historia sin que se desmorone la película. El cineasta ha optado por un
montaje no lineal de los acontecimientos que puede inducir por momentos a
cierta confusión, pero que también insufla dinamismo al filme. Un
cuidado diseño de producción nos sumerge en las diferentes etapas de la
evolución social y económica de China a partir casi exclusivamente del
retrato en interiores, y no a través de grandes acontecimientos
colectivos y públicos. Así, Wang mantiene este precepto tan propio de
cierta forma de entender el melodrama que conecta al espectador con los sucesos históricos a través de cómo los experimentan de forma personal los personajes. Aquí
sobresale el director por su capacidad para desplegar un relato a lo
largo de casi medio siglo de historia sin que se desmorone la película
Yaojun
y Liyun, interpretados respectivamente por Wang Jingchun y Yong Mei,
que consiguieron sendos Osos de Plata a la mejor interpretación en el
pasado Festival de Berlín, representan el centro de gravedad emocional
de 'Hasta siempre, hijo mío'. Pero a su alrededor gravitan una serie de
personajes que permiten complementar y matizar el retrato colectivo de la China actual.
Sus amigos íntimos, los Shen, encarnan el paradigma de personajes
triunfadores al haber sabido adaptarse a cada cambio de hegemonía, y
pasan de ejercer de funcionarios ejecutivos del control comunista a
abrazar sin problemas la economía de mercado especulativa.
'Hasta siempre, hijo mío'.
Aunque
se agradece que Wang no quiera reducir la familia Shen a simple
antítesis fatídica de la pareja protagonista, el tramo final de la
película resulta un tanto irritante en su afán conciliador entre los
diferentes personajes y conformista con el 'statu quo'.
La necesidad de los Liu de sanar su herida tiene tanto que ver con
alcanzar por fin cierta paz interior como con aliviar el sentimiento de
culpa de sus amigos, que representan cierta idea de triunfador según el
pensamiento dominante en la China actual. Y no hay señal más evidente de
que un conflicto se cierra en falso que quienes se vean más obligados a
perdonar, ceder y olvidar sean los perdedores.
Fotograma de ‘Los gigantes no existen’. / El Correo
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En Anochece en la India, el director sevillano Chema Rodríguez nos contaba con mayor o menor acierto la historia de un anciano que decide volver al país que frecuentó cuando era un joven hippie. Otra localización exótica, y la búsqueda de raíces, protagoniza su nueva película, que no cuenta aún con fecha de estreno, a pesar de llevar más de un año montada. En Los gigantes no existenRodríguez nos traslada a la guerra que asoló Guatemala en los años ochenta, para contarnos la historia de un niño secuestrado con fines terapéuticos por un miembro de la guerrilla que masacró su pueblo. Pero aquí todos tienen miedo, el niño, su madre de acogida, tocada por otra tragedia colateral, e incluso su secuestrador, amenazado por el gobierno y la patria a la que sirve con más o menos convicción. Rodríguez y su guionista, León Siminiani, nos cuentan esta historia como si fuera un cuento, ahorrándole tremendismo y efectismo barato, pero logrando transmitir toda su fuerza interior, trasladando el dolor y la impotencia de la contienda. Yno necesita recurrir a estéticas imposibles ni desaliñadas para hacerlo, sino utilizando recursos tradicionales, buscando un buen acabado formal y la empatía con el público gracias a un niño protagonista de encanto natural y atracción para la cámara. Un emocionante cuento de supervivencia en el que lo positivo y la esperanza se anteponen a la crueldad y la sinrazón de forma ejemplar y edificante.
Proyección especial. España-Guatemala, 2016. 82 min.
Dirección: Chema Rodríguez
Intérpretes: Rafael Rojas, José Javier Martínez, Marta Tuyuc, Luis Carlos Pineda
Coixet empodera a la mujer en su último film, 'La librería'
La directora ha presentado la película en la apertura del Festival de Cine de Valladolid
eef / valladolid
21.10.2017 | 17:37
Coixet junto a Bill Nighy y los productores. EFE
La perseverancia y el coraje son las cualidades que encarna la protagonista de la última película de Isabel Coixet, 'La librería',
que hoy ha subido el telón de la 62 Semana Internacional de Cine de
Valladolid (Seminci), en una edición marcada por la mayor presencia
femenina de toda su historia.
Una historia basada en el libro homónimo de la escritora inglesa Penelope Fitzgerald
ha sido la seleccionada por el festival para inaugurar una edición que
pretende dar "el poder a las mujeres", tal y como ha destacado hoy el
director de la Seminci, Javier Angulo, momentos antes de dar la palabra a
los protagonistas de este primer pase del festival.
Un "empoderamiento" del género femenino en el mundo del cine
que hoy Coixet también ha reivindicado, pues, aunque "no todas las
mujeres son genios, sí que tenemos derecho a ser mediocres", ha dicho la
directora catalana, quien también ha asegurado que no sabe si un mundo
más igualitario sería "mejor o peor", pero "sí sería más justo".
Precisamente estas máximas son las que lleva a la pantalla la actriz británica Emily Mortimer,
quien encarna la piel de una mujer, Florence Green, en el ecuador de su
vida que decide tomar las riendas de su futuro y se aventura a regentar
una librería en un pequeño pueblo inglés (Hardborough), sueño que
compartía con su difunto marido.
Sin embargo, "al igual que en mundo real", la señora Green pronto descubrirá que "el mundo no es normal"
y que siempre hay "argumentos para amargarse la vida, aunque en eso
consiste vivir, en levantarse y seguir", ha reflexionado Coixet, quien
ha reconocido que desde que este proyecto llegó a sus manos, no ha
podido evitar ver reflejada su vida en la protagonista de su film.
Pero estos pasos firmes y decididos de la protagonista encaminados a abrir la librería
no contarán con el beneplácito de toda la población local, en especial
con el de una aristócrata local a la que da vida Patricia Clarkson, lo
que sitúa a la protagonista en una encrucijada donde a muy pocos puede
llamar amigos.
Entre ellos se encuentra el señor Brundish, encarnado por Bill Nighy,
un sensible e introspectivo amante de la literatura que defiende el
coraje de la librera, una profesión que hoy el actor ha reivindicado de
manera ferviente y que ha reconocido que es una de sus "pasiones".
Sobre la presencia del actor inglés, quien anteriormente interpretó a Davy Jones en la saga 'Piratas del caribe',
Coixet ha reconocido que es el "sueño húmedo de cualquier director", un
actor capaz de interpretar "hasta a una silla" que esconde en su mirada
un "mundo turbulento y el prototipo de carácter inglés".
Precisamente
este modo de ser de los ingleses, caracterizado por la contención de
los sentimientos, es el que inunda toda la película y los pasos de cada
uno de los protagonistas de este film y más enmarcados en el contexto
social de la Inglaterra que acababa de salir de la Segunda Guerra
Mundial.
Con esta coproducción española y británica,
Isabel Coixet sube un telón de la Seminci que ella misma bajó hace dos
años con su película 'Nadie quiere la noche', esta vez, con una historia
que pretende que dé "la vuelta al mundo" y que "pronto" llegará a los
festivales europeos, aunque ella misma hoy ha precisado que "el estreno
mundial se ha producido aquí, en Valladolid".
Una ciudad que
"siempre" ha mostrado "todo su cariño" con la directora, quien hoy ha
precisado que nunca ha dejado de sentirse "barcelonesa, catalana,
española y europea", en referencia a la situación en Cataluña.
Mujeres de Cine, en colaboración con el Festival
Internacional de Cine de Gijón, otorgará el Premio Mujer de Cine a
Isabel Coixet en la ceremonia de clausura del certamen, el sábado 25 de
noviembre en el Teatro Jovellanos de Gijón. Este galardón, creado en
2011, destaca a mujeres cineastas que abrieron camino y son referente
generacional, reconociendo su labor profesional y poniendo de manifiesto
la importancia de su testimonio en nuestros días.
Isabel Coixet tiene ahora mismo en la cartelera española su último trabajo, ‘La librería’.
El próximo sábado 25 de noviembre tendrá lugar la clausura del
Festival Internacional de Cine de Gijón, durante la cual se entregará el
Premio Mujer de Cine 2017 a Isabel Coixet, una de las figuras más relevantes del cine de autor español contemporáneo.
Poseedora de un reconocible estilo cinematográfico, la cineasta ha desarrollado sus proyectos dentro y fuera de España. Cosas que nunca te dije (1996), Mi vida sin mí (2003), La vida secreta de las palabras (2005), Elegy (2008), Aprendiendo a conducir (2014), Nadie quiere la noche (2015) y La librería (2017) son algunos de los destacados largometrajes de su filmografía.
El mundo de Isabel Coixet, según Mujeres de Cine, es “intimista, cercano, pero nada complaciente” y “ha sabido dar voz a las mujeres a través de la creación de personajes femeninos singulares e inolvidables”.
Ganadora de seis premios Goya, sus películas han competido en los certámenes internacionales más importantes como Cannes, Berlín, Venecia o Toronto.
Recientemente, ha añadido su faceta de productora de talentos emergentes mediante Miss Wasabi, con producciones de Julia Solomonoff (Nadie nos mira) o Elena Trapé (Las distancias).
Con motivo de este reconocimiento, el viernes 24 de noviembre a las
21:00 horas en el Paraninfo de La Laboral de Gijón, se llevará a cabo
una sesión especial en torno a Isabel Coixet, que contará con la
proyección de su corto No es tan fría Siberia y de su ópera prima, Cosas que nunca te dije, tras la cual se establecerá con un encuentro con el público en el que participará la propia Isabel Coixet; el director de FICX, Alejandro Díaz Castaño; y la responsable de Mujeres de Cine, Ana Palacios, quien moderará la jornada.
El Premio Mujer de Cine alcanza su séptima edición.
Isabel Coixet se une a los nombres de las cineastas Josefina Molina y
Cecilia Bartolomé, la figurinista Yvonne Blake, la montadora Carmen
Frías, la representante Katrina Bayonas y la actriz Mercedes Sampietro. Mujeres de Cine, iniciativa que nace en 2010 con el objetivo de promocionar y visibilizar el trabajo de la mujer en la industria cinematográfica.
Un fotograma de 'La librería', de Isabel Coixet.
RTVE
Isabel Coixet inaugurará la 62 edición de la Seminci con 'La librería'
La cinta de Coixet, participada por RTVE, la portagonizan Emily Mortimer y Bill Nighy
El certamen, que se celebra del 21 al 28 de octubre, tendrá a Islandia de país invitado
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RTVE.ES / AGENCIAS
La librería, la última película de Isabel Coixet,
será la cinta inaugural el próximo 21 de octubre de la 62ª Semana
Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), que también dedicará un
ciclo de proyecciones a las nuevas directoras donde figuran las
españolas Elena Martín y Nely Reguera.
Coixet, que en 2015 clausuró la Seminci con Nadie quiere la noche, inaugurará en esta ocasión el festival de Valladolid con una coproducción hispano-británica protagonizada por Emily Mortimer, Bill Nighy y Patricia Clarkson y que cuenta con la participación de RTVE. La librería (The bookshop) es la adaptación de la novela homónima de Penélope Fitgerlad,
y narra las peripecias de una mujer que en 1959 pretende abrir una
librería en un minúsculo pueblo inglés donde se encuentra con la férrea
oposición de sus habitantes.
"Leí la novela de Penelope Fitzgerald, hace casi diez años, durante
un verano particularmente frío en las Islas Británicas", ha explicado
Coixet, que asegura que la lectura del libro fue una verdadera revelación para
ella al sentirse completamente transportada a 1959. La cineasta se
sintió muy identificada con la ingenua, dulce e idealista Florence
Green: "De hecho, lo soy. Me siento profundamente conectada con este personaje, de una manera que nunca he sentido con los protagonistas de mis otras películas".
Islandia, país invitado
La 62ª Seminci (del 21 al 28 de octubre) dedicará un ciclo a Islandia como país invitado, con 17 películas fechadas entre 1995 y 2016, y otro a la Escuela de Cinematografía de Barcelona,
en colaboración con la Filmoteca de Cataluña, con motivo de sus
cincuenta años de vida, según el avance de programación que ha
presentado esta mañana el director del certamen, Javier Angulo.
Quince filmes resumirán estas cinco décadas con título como Noche de verano (1963), de Jordi Grau; Fata morgana (1966), de Vicente Aranda; y El extraño caso del Doctor Fausto (1969), de Gonzalo Suárez.
Mientras
la escuela de Madrid, con Carlos Saura a la cabeza, "apostaba por un
cine más realista, de Barcelona salían películas más luminosas, de
aventura y riesgo con directores muy cercanos a la Nouvelle Vague", ha
analizado Angulo.
'Supernovas', las nuevas directoras
"Supernovas", el ciclo de proyecciones dedicado a las nuevas directoras, menores de 40 años, ha precisado Angulo, reunirá a doce realizadoras, tres de ellas españolas: Elena Martín, Nely Reguera y Carla Simón.
Ambas
compartirán protagonismo con Maren Ade (Alemania), Rebecca Daly (Reino
Unido), Sofia Exarchou (Grecia), Sophie Goyette (Canadá), Mia
Hansen-Love y Rachel Lang (Francia), Milagros Mumenthaler (Argentina),
Ralitza Petrova (Bulgaria) y Nele Wohlatz.
Entre las novedades figura la inclusión del formato cortometraje en la sección Tiempo de Historia, instituida
hace 33 años para el género documental, aunque este nuevo apartado no
tendrá dotación económica y tendrá un carácter de mera exhibición.
"Responde
al fenómeno imparable del corto documental de los últimos años", ha
justificado Angulo respecto a una sección que en su opinión "estaba
coja", por lo que "había que hacer sitio" a esta demanda.
El
premio al Mejor Director tendrá ahora una asignación económica, 6.000
euros aportados por la Denominación de Origen Ribera del Duero, ha
añadido.
Las tres sedes del festival serán el Teatro Calderón
(Sección Oficial), Teatro Zorrilla (Punto de Encuentro) y Teatro
Cervantes (Tiempo de Historia, Miniminci y Seminci Joven).
El comité de selección de películas, formado por ocho personas, ha escogido un centenar de filmes entre largometrajes y cortometrajes para competir en las secciones correspondientes, aunque la programación definitiva no se conocerá hasta el próximo septiembre.
INTOLERANCIANacionalidad: EE.UU.
Año: 1916
Director: D. W. Griffith
Coincidiendo con el centenario de su estreno, este clásico del cine mudo muestra cuatro capítulos sobre la intolerancia religiosa y social: la Masacre del Día de San Bartolomé en Francia en el siglo XVI, la crucifixión de Jesucristo, una huelga de trabajadores moderna y una historia de la antigua Babilonia.
EL CORAJE DE UNA PRINCESA: MAFALDA DE SABOYANacionalidad: Italia
Año: 2006
Director: Maurizio Zaccaro
Mafalda de Saboya, la segunda hija del rey de Italia, Víctor Manuel III, con apenas 20 años se enamora del aristócrata alemán Philipp Lamdgrave de Hasse-Kassel, con el que tiene cuatro hijos. Debido a este matrimonio, Philipp tiene que actuar como intermediario entre el gobierno fascista italiano y la Alemania nazi, con la que se siente identificado. La oposición de Mafalda a Hitler y al régimen hacen peligrar su matrimonio, sin embargo, los acontecimientos previos a la II Guerra Mundial (1939-1945) hacen que Philipp cambie radicalmente su opinión y creencias políticas.
Chloé, una joven canadiense, cuida a mujeres embarazadas en un campo de refugiados palestino de Cisjordania. Su relación con personas que se hallan a ambos lados de los muros y puntos de control del campo, hará cambiar sus creencias y convicciones.
El Oso de Oro de Berlín para “Fuocoammare”, la mirada sobre Lampedusa de Gianfranco Rosi
La película “Fuocoammare”, dirigida por el italiano Gianfranco Rosi, se alzó finalmente con el Oso de Oro a la mejor película en el Festival de Berlín 2016.
El cineasta se instaló durante un año y medio en la isla de Lampedusa
para vivir en directo la llegada de los miles de personas que arriban
cada año a este enclave del Mediterráneo atravesando el Canal de Sicilia
desde las costas de Libia.
Rosi observó asimismo la respuesta de la población de la isla y también de las instituciones.
“Dedico este premio a su gente, siempre acogedora y con el corazón
abierto a otros pueblos”, expresó Rosi después de recibir el premio.
El director recogió el premio acompañado por uno de los protagonistas
de la película, el doctor Pietro Bartolo, que forma parte del equipo
sanitario que reconoce a los migrantes que llegan a la isla.
“Cuando le pregunté por qué Lampedusa es un lugar tan generoso, me
respondió que es una isla de pescadores, y que los pescadores siempre
aceptan todo lo que llega por el mar. Esa es una gran lección que
aprender”, afirmó Rosi en referencia a Bartolo.
“Fuocoammare”, que toma el nombre de una vieja canción de marineros,
se mueve entre la ficción y el documental, para narrar el desembarco de
tantas personas que llegan a bordo de precarias embarcaciones tras ser
expulsadas de su lugar de origen por la violencia y la pobreza.
Como contrapunto de la historia aparece Samuel, un niño de 12 años,
que va a la escuela, a cazar pájaros con su honda, que juega y que se
aburre, rodeado por un omnipresente mar que cada día se cobra nuevas víctimas de ese éxodo desesperado. Dos realidades “que se rozan sin tocarse” (Álex Vicente, El País).
Rosi toma con su propuesta el relevo de otros cineastas italianos como Emmanuele Crialese, quien abordó esta misma temática en su “Terraferma” (2012),
en la que relataba la llegada de los primeros inmigrantes africanos por
vía marítima a las costas de Sicilia y su impacto en una tierra
tradicionalmente de pescadores.
La elección de “Fuocoammare” como mejor película de la Berlinale de
este año no sorprendió, pues el protagonismo de la llamada ‘crisis de
refugiados’ estuvo presente desde que comenzó el festival:
“La presentación de cada película traía a colación su memoria. La
gala abrió con ellos presentes en cada discurso y no hubo premiado que
no se hiciera eco” (Luis Martínez, El Mundo).
La presidenta del jurado de la Berlinale 2016, la actriz Meryl Strep,
fue la encargada de anunciar el galardón principal, destacando que la
obra de Rosi es un buen ejemplo de “lo que un documental es capaz de
hacer: exigir un lugar ante nuestros ojos”.
Junto a “Fuocoammare” en Berlín también fue premiado el actor Majd Mastoura, por su interpretación en la película “Inhebbek Hedi”, del tunecino Mohamed Ben Attia,
una película en la que su protagonista también sueña con escapar de su
vida y su país en el Túnez posterior a la Primavera Árabe.
El Gran Premio del Jurado fue para “Smrt u Sarajevu. Mort à Sarajevo” (Muerte en Sarajevo), una reflexión sobre la convulsa historia de los Balcanes obra del bosnio Danis Tanovic a partir de la obra teatral “Hotel Europe”, de Bernard Henry-Levy.
Lo cierto es que la realidad del fenómeno migratorio está produciendo
cada vez más títulos y más interesantes, y los principales festivales
de cine no están ignorando esta circunstancia. El año pasado, en la 68
edición del Festival de Cannes la Palma de Oro se la llevó “Dheepan”, del cineasta francés Jacques Audiard,
que narraba la complicada historia de tres inmigrantes tamiles en la
periferia parisina. Ahora, el Oso de Oro de la 66 Berlinale va para
“Fuocoammare”.
Gianfranco Rosi, su director, que se definió como un “narrador de los
invisibles”, expresó su deseo de que “Fuocoammare” ayude a derribar las
“barreras mentales” que observa en el continente.
En declaraciones recogidas por el diario El País, Rosi habló sobre su película:
“Cuando empecé a rodar, el debate sobre la inmigración estaba muy
concentrado en Italia. Pero Lampedusa era sólo la puerta de entrada.
Ahora entendemos que hay una masa enorme de personas moviéndose por
Europa y se ha convertido en un debate público en todo el continente
(…)”.
Para afirmar:
“No podemos mirar más hacia otro lado. Todos somos responsables de lo
que está sucediendo. No podemos decir que no sabemos qué está pasando,
porque existen miles de imágenes a diario. Está sucediendo ante nuestros
propios ojos”. O, como concluyó al recoger el Oso de Oro: “No es aceptable que haya personas que mueran cruzando el mar”.
Cinco cosas que te preguntarás sobre Turquía cuando veas 'Mustang'
Este viernes 11 de marzo se estrena Mustang, la historia de cinco Vírgenes Suicidas turcas atrapadas en La Casa de Bernarda Alba
De la película, candidata al Oscar por Francia a la Mejor Película Extranjera y ópera prima de Deniz Gamze Ergüven, surgen algunas cuestiones sobre la situación de las protagonistas que hemos intentado responder
“Una de las cosas que más me molesta en Turquía es la sexualización constante y horrible de la mujer”. Así expresaba Deniz Gamze Ergüven el origen de su ópera prima, Mustang. Una mezcla entre Las Vírgenes Suicidas y La Casa de Bernarda Alba con sello turco (de francesa sólo tiene la producción y la candidatura al Oscar), que toma esa raza de caballo como metáfora de la “belleza salvaje” de cinco hermanas oprimidas por el sistema patriarcal tradicional que intentan buscar una vía de escape.
"Todo el pueblo habla de vuestra obscenidad", les dice su abuela después de que una vecina las vea jugar en las olas del Mar Negro con unos niños. Hemos intentado responder algunas dudas que se plantean tras el shock que supone su visionado. Para ello, la investigadora en Estudios Turcos Contemporáneos Carmen Rodríguez comienza con una aclaración: “en Turquía hay muchas Turquías. Depende del ámbito regional, de la clase; hay mujeres que llevan una vida totalmente laboral y personal plena, y otras en situación de indefensión, de discriminación de género, explotadas fuera y dentro de casa”. La zona rural oriental, donde se desarrolla la película, es sin duda “muy tradicional, conservadora; es normal que haya chicas bajo presión social”.
Mustang, las Vírgenes suicidas turcas
¿Cuál es la situación de la mujer en Turquía?
Rodríguez nos explica, para comenzar, algo de historia del feminismo turco. “Los movimientos feministas ya existían en el Imperio Otomano. Cuando se proclama la República, en 1923, se desarrolla el conocido como feminismo kemalista (por el dirigente Mustafa Kemal Atatürk). Se producen importantes avances en el ámbito público, laboral y educativo. En 1930 las mujeres consiguen el derecho al voto local; en 1934, el general. Pero en el ámbito doméstico, continúa la cultura patriarcal”, explica.
Después del Golpe de Estado de 1980 encabezado por el general Kenan Evren, "Turquía se sumerge en la segunda ola del feminismo. Hay acento en los derechos políticos, pero también en conseguir igualdad en lo privado. Entran entonces en juego cuestiones como la violencia machista, la identidad de género o el cuerpo”, continúa. Desde entonces, en Turquía se han desarrollado movimientos feministas muy potentes.
En 2001, gracias en parte a la presión de esos grupos, se modifica el Código Civil, "otorgando igualdad dentro de la casa a esposas y esposos". En 2005 también consiguieron que desapareciera el lenguaje patriarcal del Código Penal, “como las referencias al honor”.
Sin embargo, con los gobiernos de la AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo, fundado por el ahora presidente Erdogan) se han producido “un giro autoritario que se ha reflejado en un retroceso de la función de la mujer”. En la mañana de este martes, el Primer Ministro abogaba por un cambio constitucional y una igualdad de género “a la turca, lo que sus críticos sospechan que significará una visión muy conservadora del papel de la mujer”, opina Rodríguez. Anteriormente, ya había amenazado con imponer leyes más rígidas contra el aborto y la anticoncepción.
¿Sigue habiendo matrimonios forzosos?
En Turquía el único matrimonio reconocido es el civil, “pero es verdad que en determinadas zonas existe el matrimonio religioso clandestino. La AKP no ha evitado que se mantenga esa situación, que coloca a la segunda mujer en un lugar de indefensión”, explica esta experta.
En la última década, según este reportaje de El País, más de 500.000 niñas menores de edad han sido desposadas con ese tipo de enlaces. La mayoría de edad son los 18, el matrimonio está permitido desde 17 (en casos excepcionales, desde los 16). En 2008, una investigación realizada por el departamento de Estudios de la Población de la Universidad Hacettepe aportó el dato de que cerca del 40% de las mujeres turcas entre 15 y 49 años se habían casado siendo menores de edad.
En la misma línea, otro estudio presentado en la Conferencia sobre el Matrimonio Forzado, celebrado en diciembre de 2015 en la Universidad de la provincia occidental de Izmir, indicaba que la causa principal de muerte de mujeres entre los 15 y 19 años está relacionada con el embarazo o el parto, y el 94,7% de jóvenes que abandonan sus estudios son mujeres y lo hacen por motivos vinculados al matrimonio.
Además, en muchos casos los deseos de escapar que tienen las protagonistas deMustang desemboca en consecuencias terribles que el film no llega a reflejar: los crímenes de honor. En abril del pasado año, una participante del Operación Triunfo turco fue tristemente célebre por recibir un disparo en la cabeza como castigo a sus aspiraciones en el mundo de la canción. Anteriormente, ya había denunciado amenazas de muerte por parte de la familia de su padre.
Las protagonistas de 'Mustang'
¿Qué pasa con la virginidad?
En la película, una de las hermanas no sangra tras la primera noche de bodas. Su nueva familia política decide enviarla al hospital para comprobar si lo que ocurre es que les ha mentido y no es virgen.
No se especifica en qué momento se sitúa la trama, pero podemos adivinar que es en algún momento de los 90 o 2000, el tiempo de adolescencia de esta directora nacida en Turquía y emigrada a Francia. En esa época, esa situación podía ser viable. Los 'tests de virginidad' se abolieron con el mencionado cambio del Código Civil del gobierno de Bülent Ecevit, basado en las exigencias de la Unión Europea en materia de Derechos Humanos. Sólo un año antes, el mismo gobierno aprobó la realización forzosa de esa prueba a estudiantes de secundaria. Cinco jóvenes prefirieron suicidarse antes que pasar por ese trance.
¿Hay tanta diferencia entre Estambul y el resto de Turquía?
Estambul es desde el principio el objetivo en el plan de huida de estas niñas. Rodríguez lo entiende perfectamente: “es una ciudad que le da diez mil vueltas a Madrid en cosmopolita. Ahí están las mejores universidades de Turquía, el lugar donde puedes vivir una vida anónima e independiente. En Turquía hay una correlación total entre la educación y la independencia”. Quizá por eso no sea casualidad que la maestra de las protagonistas tenga un papel fundamental en el filme.
Con motivo del Día de la Mujer, la Fundación por la Investigación de Política Económica de Turquía (TEPAV) ha publicado un estudio que revela que la de Estambul es con diferencia la provincia que mejor puntuación obtiene en lo que a igualdad de género se refiere. Los factores que se tuvieron en cuenta para el estudio fueron el campo de la salud y el laboral y la representación política y económica de la mujer. Turquía, de manera global, ha tenido avances en cuanto a igualdad de género estos últimos años, pero el último índice global de Naciones Unidas, de 2014, todavía la sitúa en el puesto 71 mundial.
¿Existen los partidos de fútbol sólo para mujeres?
Uno de los momentos más tiernos y esperanzadores del filme se produce cuando las protagonistas logran acudir a un partido de fútbol con entrada limitada a mujeres tras una penalización a los espectadores masculinos. Y sí, efectivamente, esto ocurrió. Los encuentros futbolísticos turcos eran conocidos por el ambiente de extrema violencia en sus gradas. En el año 2011, después de que los aficionados al Fenerbahçe llegaran a invadir el campo de manera agresiva, la Federación turca tomó la medida drástica de cerrar su estadio y que el encuentro se disputase sin público.
Pero más tarde se modificó con una medida pionera que consistió en prohibir la entrada a los partidos de equipos sancionados a hombres y niños mayores de 12 años. El primer partido en el que se aplicó la norma fue entre el Fenerbahce y el Manisaspor en septiembre de 2011. Entre el público, 41.000 mujeres y niños. Los jugadores lanzaron flores a la grada.
La educación, bendita educación. Uno de los puntos claves de toda sociedad que sePRECIE. Un legado único que no debe perderse en la inmensidad de nuestro vasto planeta. Una joya de valor incalculable que cada día pierde más adeptos y gana más mediocridad, marchitando esa vocación de algunos educadores que pretenden ampliar ese legado impagable. ‘La profesora de historia’ (Marie-Castille Mention-Schaar, 2014), basándose en un hechoREAL, nos arrastra al mundo del educador en Francia. Anne Gueguen es una profesora vocacional que no sólo imparte clases en un instituto, sino que se preocupa por sus alumnos y por que salgan a un futuro esperanzador y mínimamente halagüeño. Otro año más le ha tocado ser la tutora del curso “malo”, de esa clase que se llena con los alumnos con peorEXPEDIENTE, con peores notas medias. Si consigue sacar alguno adelante, ya será un éxito. Pero Anne no está dispuesta a tirar la toalla, aunque sus alumnos ya se den por perdidos. En aras de infundir cierta confianza en ellos, la profesora los apunta a un concurso de redacción nacional con el tema de los niños y adolescentes en los campos de concentración nazi. Aunque al principio son un poco reticentes a participar, poco a poco los alumnos se van abriendo y creyendo más en ellos mismos, y se adentrarán en un proyecto que cambiará sus vidas por completo.
‘La profesora de historia’PUEDE suponer un interesante estudio sobre el sistema educativo público en Francia, y más aún si lo comparamos con el español, con el que guarda bastante similitudes. Pero si nos alejamos de su clara vertiente sociopolítica, podremos asomarnos a UNAhistoria tremendamente optimista, incluso me atrevería a apuntar extrañamente optimista, aunque de vez en cuando sí se ve luz al final del túnel. La historia arranca con una base de marginalidad e indisciplina ampliamente realista. Pero en esa ecuación se introduce una variable que da al traste con cualquier solución lógica: una mujer adulta que lucha por el futuro poco esperanzado de un grupo de alumnos que se han rendido a la vida,INTERPRETADA por una magnífica Ariane Ascaride (Marius y Jeannette – Robert Guédiguian, 1997), templada, sabia y con una fortaleza envidiable que consigue sacar en los puntos más álgidos del relato. Su personaje,Anne Gueguen, profesora queCONTINÚA esparciendo su semilla educativa buscando crear jugosos frutos de sabiduría e inteligencia que consigan sobrevivir al mundo hostil que les espera fuera de las aulas, imparte una tremenda lección de historia y humanidad.
Temas tan manidos como la religión, elRACISMO, la educación, la adolescencia o la marginalidad están tratados de forma sencilla, algo “simple” (en la acepción más inocente del término), pero de forma elegante, delicada. Con muy poco,ESTAhistoria es capaz de calar profundo, de enseñar, y no sólo mostrar esa enseñanza de tiempos pasados como guía hacia un futuro próspero o más prometedor. Resulta inevitable encuadrar a ‘La profesora de historia’ en esa línea temática dePELÍCULAS francófonas que utilizan la educación como telón de fondo, y cuyo camino ya abrieron previamente ‘La clase’ (Laurent Cantet, 2008) o ‘Profesor Lazhar’ (Philippe Falardeau, 2011), aunque la película de Mention-Schaar toma otros derroteros, consiguiendo emocionar con un optimismo apabullante, optimismo que sólo se ve roto por el relato de un superviviente real del holocausto que transmite plenamente su dolor, y eso queda reflejado en el rostro de los alumnos que le escuchan atentamente y en se clava en el alma del espectador que asiste como si de un alumno más se tratase. Un claro ejemplo de una película “feel good” bien hecha.