Hemos adaptado este texto narrativo, transformándolo en un texto teatral y lo hemos interpretado, esperamos que os guste.
El monje furioso
Dos monjes zen iban cruzando un río. Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo.
Así que un monje la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.
El otro monje estaba furioso. No dijo nada pero hervía por dentro. Eso estaba prohibido. Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.
Recorrieron varias leguas. Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:
-Tendré que decírselo al maestro. Tendré que informar acerca de esto. Está prohibido.
-¿De que estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.
-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros -dijo el que estaba enojado.
El otro monje se rió y luego dijo:
-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando...
DOS MONJES ZEN
ESCENA 1
Exterior río
Mujer
- Tengo prisa, no voy a legar a tiempo, y mi comida para Guayin se a estropear. Pero ¿cómo voy a cruzar este río? Es muy profundo. ¿Y si me ahogo No sé nadar. ¿Qué hago?
ESCENA 2
Exterior entran los dos monjes hablando
MONJE E
- ¿Has terminado tus oraciones?
MONJE Z
- Sí, he terminado.
MONJE E
- Tenemos mucho que caminar todavía.
MONJE Z
- Creo que llegaremos a tiempo con la ayuda de Buda
-
MONJE E
- ¡Mira, una mujer! ¡ Qué extraño, está sola! Recuerda nuestras normas, esta
prohibido tocarla
ESCENA 3
MUJER
Ni hao
MONJES
Ni hao
MUJER
- ¿Podéis ayudarme, por favor?
MONJES
¿Qué necesitas?
MUJER
Necesito cruzar el río, pero no sé nadar.
MONJE
Estamos aquí para ayudarte, sube sobre mis hombros, yo te cruzaré.
MUJER
Xié, xié
Cruza a la mujer, y se van
ESCENA 4
Exterior caminan hacia Beijing
MONJE E
- En la próxima vida te vas a encarnar en una cucaracha
MONJE Z
- Pero ¿por qué?
MONJE E
- Te olvidaste de que no podemos tocar a una mujer. Tendré que decírselo a nuestro maestro cuando lleguemos al templo.
MONJE Z
- Si yo la llevé pero la dejé en el río, hace muchos kilómetros y tú todavía la estás cargando.