Mostrando entradas con la etiqueta Hanzada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hanzada. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de abril de 2020

Agradecimientos

Gracias, sucran,  a todas las amigas, amigos, compañeras, compañeros, familiares que me han acompañado en estos días complicados, duros, tristes en los que se ha fallecido Hanzada al Zuhri.

Mi gratitud a todos y en especial a Abdul Rehman y Fatim, Imane y su madre que me han ayudado a romper las barreras del desconocimiento de la lengua española para poder dar todo el calor que este virus no nos permite abrazarnos, pero  a través de la voz, nuestras voces  acompañaron y llegaron a romper todas las barreras. Gracias, soy tan afortunada de haberos acompañado en el proceso de aprender mi lengua, el  español.  

Gracias a todos y todas los que se dejaron llevar por esa corriente que me llevó a pediros que enviaseis un pésame antes de la 13:30, porque ese era el momento en que su madre y su tío la enterraban en el cementerio y desde que os envié los mensajes hasta esa hora estaba la madre y el tío solos, rezando con las palmas abiertas hacia arriba, lavando, vistiendo, perfumando el cuerpo de su hija, de su sobrina,... dejar allí en tierra su mayor tesoro irse con las manos vacías,... Esas manos venían a mi mente, esas manos que eran cuatro agujeros negros, vacías, perdidas, huecas, había que ayudarles a cerrarlas, a apretar el puño, a volver a su centro, a su corazón para poder seguir, seguir juntos, seguir con sus hermanos Omar y Musa, con su abuela Nana que no pudieron estar allí. Esa energía fluyó y llegó,  aunque la funeraria no les diera los pésames que llegaron. No sé cuantos, sé que a las 14:00 yo tenía 209 visitas en la página.  Gracias, gracias. Este acto fue más allá de no permitir que fuera anónima, fue poder acompañar.  

Y quiero felicitar y agradecer desde el corazón a la Asociación Galván que ha estado al lado de esta familia a lo largo de este proceso de enfermedad y despedida desde la solidaridad, desde el respeto, desde la escucha atenta. Gracias por permitir que su familia pueda dejar que se vaya en paz nuestra Hanzada. Un gesto como es pagar unos servicios en una funeraria para otras personas de otra cultura implica más cosas que desde la nuestra,  ya que desde la cultura musulmana para que puedan descansar en paz hay que abonar las deudas. 

GRACIAS, SUCRAN, SUCRAN, MUCHAS GRACIAS.

Quiero agradecer el gesto de un amigo sacerdote Miguel Boveda que el domingo 5 de abril ofrecerá  la Misa por Hanzada, podéis seguirla en su canal de youtube. 

Pasados 40 días del fallecimiento sus hermanos musulmanes y hermanas musulmanas rezarán por ella, cada uno desde la intimidad de su alfombra de salat.

Su escuela se suma a la despedida en su blog: 
http://benjaminmateo.blogspot.com/2020/03/hasta-siempre-hanzada.html

Comenzamos un largo camino, el del duelo. Pero ella Hanzada nos dará fuerzas, ella ya es luz y en esa luz las voces que se elevan, no importa que credo, ni que religión practiquen, ya es luz amorosa, ella es una estrella ya.








sábado, 28 de marzo de 2020

FUNERAL DE HANZADA AL ZUHRI

HANZADA AL ZUHRI
 13.3. 2012 Damasco SIRIA
27 marzo 2020 Oviedo España

Hoy en la funeraria Santa Teresa alas 11:30 su madre y su tío acompañados por el imán darán lugar al ritual de despedida y cuidados de su cuerpo solos.
A la 13:30 su cuerpo será enterrado en el Cementerio de Oviedo en la parte de los musulmanes.

Ella ya está en el Paraíso.

Ruego a la comunidad a aquellas personas que quieran acompañar a esta familia, y dada la situación de encierro en que vivimos encuentren la forma de mostrar su afecto para tratar de sobrellevar el dolor tan profundo que supone perder a una hija.



Acabo de enviar mi pésame por escrito a la familia a través de la web de la funeraria.

  He escrito esto, lo comparto porque no sé si les llegará hoy y os animo a escribir y enviárselo.


Hanzada vivirá en nuestros corazones siempre. y su muerte no será en vano, Hanzada llegó al mundo dos días antes de que estallase la guerra en su país en Siria, Nació en Damasco y llegó hasta Oviedo donde dejó este mundo tras un largo camino en el que sufrió el atropello, la violencia que han vivido los refugiados que se han visto forzados a dejar su país. Esta ya con Alah en el paraíso  porque los niños y los almas puras van allí directamente.  Ella nos deja una lección: los que pensamos diferente podemos unirnos a su alrededor., alrededor de una causa justa como fue ella, y dejar que su infancia no le fuera arrebatada del todo, apesar de esa enfermedad que le arrebató su infancia transformando su cuerpo en una adolescente a una velocidad vertiginosa, despiada con tan solo ocho años. Ocho, es el infinito, y dejo en su octavo año de vida sus enseñanzas, porque ella era una maestra y en su horizonte estaba ser abogada para defender al mundo. Siempre dio lo mejor de sí, siempre se preocupó por los que la rodeaban, por compartir lo que tenía, y su mirada inocente nos reconfortará.
Vivirá en nuestro corazón y su voz no podrá ser silenciada. Palpita en los actos amorosos y generosos.

A los que están en la Felguera les rogaría que enviasen ala familia algo de comer en estos días, al menos los tres primeros para que puedan llorar y hacer su duelo siguiendo su cultura, sus costumbres. 
Recemos por ella y su familia
HANZADA  VIVIRÁ EN NUESTRO CORAZÓN
DOY GRACIAS POR HABER TENIDO EL PRIVILEGIO DE CONOCERLA Y HABERLE DADO UN ESPACIO Y TIEMPO EN MI VIDA.
Tu profe Encarna 

jueves, 16 de mayo de 2019

Comida en el mundo musulmán

Oviedo, 15 de mayo 2019
Mi querida Maha:

Hoy necesito escribirte de nuevo para que recuerdes lo que implica la alimentación. No voy a contarte nada sobre las vitaminas y la necesidad de comer de una forma sana porque eso es obvio. Quiero que recuerdes lo que significa comer en tu cultura. Los musulmanes nunca malgastan o desperdician la comida, ya que es una dicha de Alá.

Al viajero en los caravasares, se le sirven unos tés, y unos dulces para iniciar una larga charla en la que nos pondremos al día de las noticias que llegan de otras ciudades. La hospitalidad obliga a dar al invitado lo mejor durante tres días, al cuarto el invitado sabe que es tiempo de seguir viaje y no es necesario decir nada, se le despide con los mejores deseos y continúa viaje. Envueltos en el olor del azahar, de los jazmines de las patios, a la sombra, recostados sobre los cojines las volutas del narguile se elevan con las risas,  el silencio se adueña de la atmósfera cuando comienzas a paladear una crema de berenjenas, el baba ganuj,  el olor a Kibbeh te hace salivar, el tabboule te refresca la garganta y va dando paso a la charla que se anima al recordar la última vez en que nos sentamos juntos a romper el ayuno y habían quedado suficientes hojas de parra para rellenarlas y poder comer warak inab. Fue posible gracias a que Mariam escondió las hojas en el congelador, antes de que baba las viera y empezara a comérselas crudas, saboreándolas con tal placer que por un momento volvía a su infancia, y olía las rosas de Alepo que se transformarían más tarde en mermelada.  Ahh,  la mermelada de rosas que, me dieron a degustar hace años tras la vuelta de vacaciones de Mariam de Alepo es uno de los manjares más deliciosos que recuerdo. Nunca he vuelto a saborear algo así, tan suave, tan delicado, fresco y dulce al mismo tiempo. Es un sabor que espero volver a poder sentir en mi boca algún día, en Damasco cuando la guerra acabe y sea posible visitar Palmira.

La comida evoca el placer del encuentro, y del reencuentro. Cuántos ayunos la familia Barakat me ha invitado a romper con ellos, desde aquel año en que trabajaba en Gijón y me invitó Abuhassan en el bar en que trabajaban. Siempre he visto ese gesto tan tierno de Abuhassan dándole el primer bocado de su comida a Mariam con una delicadeza, cierta timidez, e infinita ternura, buscando ese momento en que pensaba que nadie reparaba en ese gesto, pero que siempre he estado esperando captar, porque para mí era el momento en que se podía comenzar a comer. Comer con mi mano derecha, con el pan, agarrando la comida con los tres dedos, el índice, el pulgar y el corazón, dejando el tenedor a un lado, y la bronca de Mariam que le reñía por no usar los cubiertos y se quedaba muda cuando yo agarraba el pan y tomaba el hummus y el babaganus con el pan árabe, el mahsi, el falafel … nos reíamos y yalah, a comer como los árabes todos. La comida sabe de otra forma. Después del falafel de Mariam no he podido comer otro, lo demás no es falafel, lo que se encuentra aquí en España no es el auténtico falafel.

Despacio vamos dejando los platos vacíos y el té con los dulces nos van entrando a medida que la charla va distendiéndose cada vez más, y llega la hora de escuchar la música a Nancy a Oum Keltoum,  a Fairouz,  a Nawga al Karam… otras veces llegaba la hora del cuento y el Tamburi volvía  a romper sus frascos de perfume,… por unos momentos era fácil imaginar que estaba en un café de Damasco, en el bazar tomando té y charlando. La magia de los sabores, de los olores me lleva a las casas, la casa de Mariam huele a comino, la de otras huele a ras al hanut, siempre hay una especia que huele más que las otras. Las mujeres bailan, cantan, lloran pelando cebollas, aprenden unas de otras al amasar el pan, comparten sus confidencias, sus recuerdos, sus problemas, sus sueños, las preocupaciones por los hijos,…

Mariam cocina y en sus comidas están las cartas de amor que escribe a su habibi,  a sus hijos, e hijas, a sus amigas. El maalube fue el plato que preparó para Barakat y lo conquistó con ese plato que preparaba como nadie.

No puede transformarse el acto de alimentarse en un acto doloroso, no puede dar paso a un llanto rabioso, a un chantaje emocional, porque no es esa la esencia de comer. Comer es un acto gozoso, de encuentro con nuestras esencias, un acto que despierta nuestras memorias, que estrecha lazos, se establecen vínculos. 

Comer es paladear, masticar despacio, saborear, comenzamos a comer con los ojos, viendo el plato preparado ese hueco en el centro relleno de aceite  del hummus, que evocan los pozos del desierto donde las caravanas se detenían, rasgadas las dunas por las huellas de los dromedarios que se trazan con el pimentón. Luego viene el aroma, esa fragancia que te arropa, te acaricia, te envuelve, entrecierras los ojos e inspiras profundo y sientes ya la sémola deslizarse por tu garganta, esa sémola trabajada con la mantequilla durante un buen rato desafiando el intenso calor con ayuda de la fuente de hielo al lado, en la que descansa la mano que extiende y mezcla el cuscús.  Llega el momento y abres la boca para sentir en tu boca cómo se deshace el hojaldre del vaclaba en tu lengua, y los pistachos navegan entre tus dientes mecidos por la saliva que cada vez es más abundante.  El sabor dulce del tercer té sella esa fiesta de sabores, colores, olores, texturas crujientes, mimosas como las de las natillas, y te sientes satisfecha.
La modorra te vence y dormitas satisfecha, feliz.


Todo esto lo sabes, lo has experimentado, recuérdalo, y enseña a tus hijos y a tu hija Hanzada, a comer así. No dejes que comer sea un calvario, una batalla, porque no lo es.  No fuerces por favor, deja que ella marque su ritmo, no hay prisa. La medicación te embota el sabor, no es un olor conocido la comida que le dan, aunque es muy buena la comida del hospital (es halal) , no está en su mapa olfativo. Disfrázala, échale alguna especia,… necesita comer, pero comer con placer.  Paciencia y ánimo, tú no tendrás ni ganas de comer, pero hay que hacerlo despacio, muy despacio. Si ella te ve comer con gozo comerá.
¡Buen provecho!
Con todo el cariño
Encarna

Amal.

martes, 30 de abril de 2019

Mensaje para Hanzada del alumnado de 1ºP y 2ºP del CP Benjamín Mateo



Desde el CP Benjamín Mateo editamos este vídeo para la alumna de 2º Hanzada que está enferma y no puede venir al colegio, pero sigue aprendiendo gracias a las maestras de las Aulas Hospitalarias del HUCA en casa y en el hospital.

Esperamos y deseamos que te recuperes pronto, Hanzada.