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miércoles, 19 de febrero de 2014

Boicot a AIR EUROPA

Denuncian más vuelos de deportación de migrantes. Un negocio para Air Europa
  

En el Estado español, la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros está denunciando que el próximo jueves 13 de febrero, el mismo día que el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, comparecerá en el Congreso por las muertes de migrantes sucedidas en aguas de Ceuta, el gobierno español tiene previsto realizar dos nuevos vuelos de deportación de inmigrantes. Uno de ellos saldrá de Barajas con destino Dakar, fletado por la compañía Air Europa, y se llevará a decenas de inmigrantes de nacionalidad senegalesa que han venido sufriendo las redadas racistas en estas últimas semanas. Estos vuelos a Senegal se están produciendo aproximadamente cada dos meses. Otro vuelo se llevará a inmigrantes marroquíes desde Barcelona o Madrid y aterrizará en Jerez de la Frontera. Allí serán conducidos en autobús, bajo una amplia escolta policial, hasta Algeciras, y serán conducidos en el ferry hasta Ceuta. Allí, en la misma frontera en la que se ha producido la represión salvaje hace unos días, los policías españoles entregarán a los deportados a la policía marroquí. Al menos se ha repetido este dispositivo cinco veces desde principios de diciembre hasta hoy.
La Campaña denuncia estos vuelos de deportación y a sus responsables políticos, alienta una campaña de boicot a Air Europa y a todas las empresas del Grupo Globalia y señala además la necesaria complicidad de los países de origen para que se puedan producir dichas deportaciones.
Los detalles nos los ofrece Ione Belarra, de la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Romaníes, otros ciudadanos europeos (2/3)

Son una comunidad muy diversificada, en el ámbito internacional, sin territorio propio definido, y en la práctica sin instituciones políticas o sociales propias hasta el último siglo. Idealmente, se conoce a la nación gitana como Romanestán, concepto o reclamación similar en cierto modo al de otros pueblos o etnias sin Estado, como los kurdos y su Kurdistán o el del pueblo judío antes del establecimiento de Israel como territorio geográfico para este fin. La lengua romaní tampoco presenta una homogeneidad o extensión que permita hablar de un único idioma transnacional gitano, pues las comunidades romaníes de los distintos países suelen adoptar o adaptar la lengua dominante del territorio en que se encuentran. Los romaníes de todo el mundo presentan diferentes características antropométricas, culturales y sociales que dificultan su categorización bajo una sola familia étnica, por lo que a menudo es difícil obtener datos fiables a partir de un censo común. La población mundial de romaníes y su localización geográfica se desconoce con exactitud. La cifra más aceptada, procedente de datos agregados por países podría rondar los doce millones de personas, de los cuales diez se concentran en Europa. Algunas fuentes alcanzan hasta un total de cuarenta millones, al agregar la supuesta población gitana de la India, lo que demuestra de la alta dificultad de obtener datos fiables debido a su diversificación. Adicionalmente, algunos países carecen de un censo fiable de esta comunidad. También se achaca a su movilidad territorial, a la desconfianza hacia las instituciones, al deficiente y problemático planteamiento del recuento, a la simple desidia de la administración (por ejemplo, en el año 2003 todavía no existía un censo fiable de gitanos de La Rioja), o a las condiciones socioeconómicas de cada país, también con dificultades para censar a la población no gitana. Por otro lado, la realización de censos de gitanos es en algunos países, por razones de legalidad, imposible, al suponer una forma de discriminación. El último censo oficial completo de gitanos realizado a nivel estatal en España sigue siendo, por tanto, de fines del siglo XVIII, en concreto del año 1783. El país con mayor número de gitanos del mundo es Turquía, en donde vivirían 2-5 millones. En España, por mandato constitucional, no se permite formalmente la discriminación por raza o etnia, por lo que en los censos locales no existe ninguna referencia a los gitanos como tales, lo que impide tener constancia del número exacto de gitanos a través de esa fuente de información. Tradicionalmente se han agrupado importantes comunidades de gitanos en España. Por comunidades autónomas, Andalucía cuenta con la mayor población de gitanos con cerca de 300.000, alrededor de un 5% del total de la población de la comunidad. Su relevancia allí es tal que en octubre de 1996, el Parlamento de Andalucía declaró el 22 de noviembre Día de los Gitanos de Andalucía. Ese día se conmemora su llegada en 1462 a Andalucía. Tras ésta, son Cataluña, la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid las comunidades donde se concentra la mayor parte de la población gitana. La difícil inclusión social del pueblo gitano en España continúa siendo un problema endémico. Desde el inicio de la democracia española en 1978, los sucesivos gobiernos democráticos han venido adoptando diversas medidas integradoras con mayor o menor éxito, especialmente en las áreas de servicios sociales y de bienestar, intentando especialmente fomentar su integración y superar los problemas derivados de la pobreza y discriminación. Desde 1983, por ejemplo, el gobierno puso en marcha un programa para promocionar el derecho a la educación que incluía a las comunidades gitanas. Algunos de ellos se han organizado en la Unión Romaní, una federación de asociaciones dedicada a la defensa de la comunidad gitana. Persigue el reconocimiento de la cultura y desarrollo social del pueblo gitano.

viernes, 7 de junio de 2013

Contra la xenofobia

Vídeo de la ONG Movimiento Contra la Intolerancia que desmonta las principales mentiras xenófobas que promueven los partidos y organizaciones neofascistas para criminalizar la inmigración.

Asistimos en los últimos tiempos a una ofensiva xenófoba, especialmente en internet, que tiene por objeto, no una crítica a la política migratoria, sino el impulso de una estrategia que ataca directamente a la convivencia democrática, integradora de la diversidad, mediante un uso perverso de cualquier conflictividad social generada a partir del fenómeno de la inmigración, del pluralismo religioso y de la diversidad cultural.
Entre los prejuicios más significados que dan cuerpo argumental al discurso del nuevo racismo y de la xenofobia, siempre acompañados de una creciente islamofobia, emerge el de “la invasión migratoria”, una invocación doméstica que recurre continuamente a la metáfora de que “en tu casa no dejarás entrar a más personas de las que caben ..”, y además usa el miedo al extranjero. Pero ¿España está en verdad amenazada por una invasión migratoria?. Carece de sentido hablar en estos términos cuando aún nuestra media no alcanza a la europea. Una ciudad como Madrid con un proceso de inmigración notorio (12%), está muy lejos de otras capitales, no alcanza a París (22%), Londres (24%), Bruselas (28%), Toronto (40%) o Nueva York (56%).
Otro prejuicio usado hasta saciedad atiza el miedo por el puesto de trabajo, para lanzar a continuación la invocación patriótica de “los españoles primero …”, cuya razón descansa en que el empleo debe ser reservado de forma prioritaria a los españoles, prejuicio que contradice la realidad de los hechos, con un mercado dual de trabajo, con una oferta continuada de empleos que no se cubren y con ofertas, especialmente en hostelería, construcción, agricultura y servicio doméstico que no ocupan los trabajadores españoles. Los inmigrantes aceptan los trabajos más precarios, duros y con una alta tasa de explotación.
No menos falsas son aquellas manifestaciones que reprochan que “se benefician de nuestros servicios sociales, ocupan la sanidad …” , olvidando que finalizó el tiempo de la esclavitud. Los inmigrantes regularizados pagan impuestos como los españoles y tienen los mismos derechos sociales, y los “sin papeles”, cuyo mayor deseo sería tenerlos, también pagan impuestos indirectos a través del consumo, siempre por encima del nivel de prestaciones que reciben. Deberían recordar que los inmigrantesque vinieron en edad de trabajar, hasta ahora, para nuestro país no han supuesto un coste en formación, salvo aquellos que requieren formación específica para el empleo. Y también que el derecho a la salud es universal y que una de las razones del superávit de la Seguridad Social son las cotizaciones que aporta la inmigración.
Otra invocación doméstica descansa en avivar la amenaza a la identidad, reprochando que “no respetan nuestra cultura, no se quieren integrar … “. Este prejuicio parte del no reconocimiento de la diversidad cultural y social de nuestro país. Las diferencias nos enriquecen y solo están limitadas por el respeto a la igual dignidad de las personas, a los derechos humanos, a la Constitución y las leyes del Estado deDerecho. A partir de aquí, el derecho a la identidad es libre y la diversidad cultural ya era una realidad en nuestro país cuando casi no había inmigración. No hay que olvidar que nadie se integra si no le dejan.
Sin embargo el prejuicio estrella de la xenofobia es aquel que reitera que “la inmigración solo nos trae delincuencia ..”. Radicalmente falso. Aunque la tasa de detención con origen extranjero, nos dicen alcanza el 50%, muchos son detenidos por infracción administrativa (no tener papeles)y su ingreso en prisión preventiva es por falta de arraigo. Además el delincuente extranjero no tiene porque ser un inmigrante, un alto porcentaje de esa delincuencia está relacionado con bandas que se ubican en diferentes países, incluso muchas son mixtas, buscando nichos favorables para el delito. Son delincuentes, sin más. Este prejuicio es moralmente injusto, peligrosamente xenófobo y es la bandera del racismo en Europa.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Flujos migratorios desde Senegal


Yaye Bayem Diouf, senegalesa

Presidenta de las Madres y Viudas de los cayucos. Perdió a su único hijo en el trayecto entre Senegal y las Canarias Invitada por CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) y la Fundación CEAR, impulsa los proyectos para el desarrollo de poblaciones que han perdido a muchos de sus jóvenes Y sensibiliza sobre las causas de la inmigración africana y apoya a los proyectos sociales que su asociación está desarrollando en Thiaroye Sur Mer, población costera que ha perdido a muchos de sus hombres.

Yaye Bayem, de 48 años, organizó tras perder a su único hijo una asociación que agrupa a más de medio millar de familiares de víctimas de los cayucos en Thiaroye. Unas familias que, además de haber perdido a sus seres queridos, se enfrentan al desamparo social, con las deudas que contrajeron para costear el viaje a Europa en busca de una vida digna y sin ningún apoyo económico o psicológico. La asociación que preside pretende enfrentar estas carencias,y ha concedido ya numerosos microcréditos a mujeres víctimas de la migración clandestina para el desarrollo de alternativas laborales. Durante su visita a España, Yaye Bayem se reunió con instituciones políticas y sociales y con empresarios, y dió a conocer la voz que pocas veces se oye, la de las y los africanos para los que la emigración a Europa es muchas veces una tragedia, en la que se pierden miles de jóvenes que son la mejor esperanza de futuro de este continente herido. Senegal es uno de los países golpeados por este drama. Sus principales sectores productivos, la agricultura y la pesca, han quedado en la ruina a consecuencia de las implacables leyes del mercado mundial. Las flotas de los países desarrollados han esquilmado sus bancos de pesca y el imparable aumento del precio del carburante ha supuesto que la pesca artesanal deje de ser rentable. Por otra parte, los precios internacionales del cacahuete y el algodón, los principales cultivos del país, se han derrumbado debido a las políticas proteccionistas de los países desarrollados y su producción casi ha desaparecido. La crisis de la economía tradicional senegalesa ha desencadenado un éxodo hacia las ciudades, pero éstas carecen de tejido industrial suficiente para absorber esta mano de obra. En consecuencia, ante los jóvenes senegaleses aparece la opción de emprender viaje hacia Canarias a bordo de unas frágiles embarcaciones como la única posibilidad para escapar de la miseria.

martes, 14 de mayo de 2013

¿Quedarse en Podor o emigrar?

"Cada tarde vamos al mar para rezar por nuestros hijos muertos" Yaye Bayem, que perdió a su único hijo en un cayuco, ha creado un sistema de microcréditos para ayudar a otras mujeres en su situación

 2de febrero 2007

Muchas mujeres senegalesas no pueden acercarse al mar. Creen oír las voces de sus hijos muertos, que les suplican que los saquen del agua. Yaye Bayem era una de ellas. Hasta que un día se secó las lágrimas y convocó a varias vecinas de la localidad pesquera de Thiaroye, 20 kilómetros al sur de Dakar. Desde entonces, cada tarde, decenas de madres y viudas de emigrantes ahogados cuando intentaban llegar a Canarias se reúnen en la playa para rezar. Pero Yaye Bayem hizo algo más: convenció a sus vecinas para que trabajaran. "Les dije que no podíamos estar siempre llorando, porque de esa manera sólo lograríamos ser aún más pobres".
Así es como esta mujer de 48 años fundó la asociación Madres y Viudas de los Cayucos, que ya agrupa a 550 familias de Thiaroye. Bayem llegó a España el miércoles, invitada por la Fundación Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Durante un mes se entrevistará con numerosas autoridades y con empresarios. Su objetivo es obtener ayudas para impulsar el sistema de microcréditos que su organización ha puesto en marcha y ayudar a acabar con la emigración clandestina que, a su juicio, "pone en peligro la construcción de Senegal". "Senegal", dice, "debe ser construido por y para los más jóvenes. Si ellos parten, el país no será construido, y nosotras y los niños seremos las víctimas".
"No creo que este año lleguen a Canarias menos cayucos que en 2006"
Bayem sabe bien de lo que habla. El 25 de marzo del año pasado se hundió cerca de Canarias un cayuco en el que viajaban 80 vecinos de Thiaroye. Algunas familias de ese pueblo pesquero perdieron hasta a cuatro miembros en aquel naufragio. Los cuerpos nunca fueron recuperados. Entre las víctimas estaba Alioune Mar, el único hijo de Bayem.
La tragedia sumió a los habitantes de Thiaroye en el dolor, pero también en la pobreza, porque se habían endeudado hasta las cejas para reunir los 700 euros que costaba cada plaza en la embarcación. Además, sus fuentes de ingresos habían desaparecido con sus parientes.
Ése era también el caso de Bayem. Ella cuenta que su hijo era la única persona que llevaba dinero a su casa, en la que viven unas 50 personas. "Alioune pescaba. Las mujeres de la familia vendíamos las capturas y luego nos repartíamos el dinero", explica. "Sin embargo, desde hace 10 años los peces escasean cada vez más, y resulta muy difícil renovar las artes, porque no hay dinero". De ahí la necesidad de que los jóvenes emigren.
Las mujeres de Thiaroye han tomado el relevo de sus familiares muertos. "Muchos hijos senegaleses han entregado sus vidas al intentar dar de comer a sus familias. Ahora somos nosotras, las mujeres, quienes debemos trabajar", afirma Bayem. Y añade: "Las mujeres sabemos organizarnos. Los hombres senegaleses son incapaces de hacerlo, y además no les interesa".
Bayem organizó a las mujeres de su casa para que cada una aportara mil francos CFA (poco más de un euro) al mes. Con ese dinero pudieron comprar pescado a marineros ajenos al clan, transformarlo en harina y luego vender ésta.
La idea tuvo éxito y en el patio de Bayem se reúnen ahora numerosas vecinas que se ayudan, se consuelan, reciben ayuda psicológica y trabajan para sacar adelante pequeñas empresas. Elaboran zumos de frutas o pan, o tiñen tejidos para venderlos a los turistas. Parte del dinero que obtienen lo emplean en microcréditos que, a su vez, alimentan nuevos negocios.
Bayem ha logrado implicar a las autoridades religiosas locales en su lucha contra la emigración irregular. No debió ser fácil, porque los morabitos obtienen millones de euros en donativos de los residentes en el extranjero. No obstante, profetiza que las llegadas de cayucos a Canarias no serán inferiores este año a las de 2006. "Los pasadores no están dispuestos a perder su negocio", sentencia.

martes, 30 de abril de 2013

martes, 17 de abril de 2012

¿POR QUÉ EMIGRAR?

¿Por qué emigrar?




Emigramos para encontrar trabajo.Para tener un tener un trabajo mejor.Vine en autobus desde Rumania pasando por Hungria, Austria, Italia, Francia y España. Recorrí 3.359 km.



Tardé tres días y tres noches en llegar desde Bucarest a Oviedo.



Aurel Buzatu



¿Por qué emigrar?

Emigramos para encontrar trabajo, para estar mejor , para estudiar, por problemas de salud, para formarse, a encontrarse con los familiares.

Se echa de menos a: los familiares, la comida (sarmale, pifti, salata de beof, mamaliga , branza), a mis amigos, mi ciudad, el olor de las acacias (salcam) y el saúco (soc).



Roxana Merfu

miércoles, 14 de marzo de 2012

EL VIAJE DE SAID



Aqui un enlace para trabajar este corto:
http://www.todoele.net/actividadescine/Actividad_maint.asp?ActividadesPage=1&Actividad_id=66

lunes, 6 de febrero de 2012

¿Por qué emigramos?

- ¿Por qué tengo que emigrar?

- Hay alguna gente que emigra porque no puede sobrevivir en su país.
- Hay personas que emigran porque quieren visitar a otros familiares, otras huyen de una guerra, cambian de trabajo, escapan de la crisis, van a ganar dinero para enviar dinero a sus países y a sus familias
- Tuve que emigrar porque mi madre está aquí. Mi madre vino a trabajar como médica a España porque dan más dinero que en Bulgaria.

- Mi abuela mandó a mi padre ir a ganar más dinero a España. Mi padre emigró desde China y después de dos años vinimos mi madre y yo a España. Yo no quería venir porque no sabía español, no conocía a nadie, no podía viajar en vacaciones con mis amigos y compañeros por China.


SARA y LEIHONGKAI