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viernes, 4 de noviembre de 2016

Noiticias escalofriantes

Dos adolescentes serán juzgadas por darse un beso en Marruecos

REUTERS
Un beso en la boca en un lugar privado. Ese es el delito al que se enfrentan dos adolescentes marroquíes, de 16 y 17 años, después de ser descubiertas por una "persona cercana" a una de las chicas en su hogar de Marrakech, una de las principales ciudades y más turísticas de Marruecos.
De acuerdo con un comunicado enviado por la Unión Feminista Libre, que lucha por los derechos de las mujeres en el reino, las dos chicas fueron conducidas a la comisaría e inmediatamente detenidas por "homosexualidad". Y es que según afirma Omar Arbib, responsable de la sección de Marrakech de la Asociación Marroquí de los Derechos Humanos (AMDH, por sus siglas en francés), al medio Le360 "la persona allegada les habría hecho una foto y enseñado posteriormente a los padres de una de ellas. Son ellos quienes han denunciado" a las autoridades.
Ambas se enfrentan al tan discutido y detestado, por una parte de la sociedad, artículo 489 del código penal marroquí que condena las relaciones entre dos personas del mismo sexo. En dos días tendrán que presentarse en el tribunal de primera instancia de Marrakech y podrían enfrentarse a una pena de entre seis meses y tres años de prisión y a una multa de entre 120 dirhams (11 euros) a 1.200 dirhams (110 euros).
"Los homosexuales no tienen ningún derecho en Marruecos. Les cierran la boca, tienen que esconder lo que son o dejar el país", afirma a EL MUNDO Hicham Tahir, escritor marroquí y uno de los ganadores del Premio Novela Gay 2013 en Francia.
"Marruecos rechaza avanzar debido a actos homófobos en su territorio. La persona homosexual no puede salir del armario ya que corre el riesgo de ser expulsado por su propia familia, incluso algo peor. No hay ninguna estructura para acogerles", afirma Tahir desde Parí,s donde reside actualmente.

Detenidas y familiares, sin comunicación

La madre de la joven de 17 años ha explicado a la asociación que ha difundido el comunicado de este arresto que ella había sido contactada por las autoridades para llevarles el carnet de identidad de su hija en la ciudad ocre. Sin embargo, no sabe nada de su hija, ni siquiera las horas de visitas en la prisión local de Boulemharez, donde han sido trasladadas "y no a un centro de menores", tal y como se lamenta la madre.
Asimismo, su hija -que también ha sido culpada por delincuencia- "ha tenido que firmar el informe policial bajo presión y sin tener la posibilidad de leerlo, siendo éste uno de sus derechos fundamentales", aseveran desde la asociación que "condena" dicho arresto y hace un llamamiento a demás movimientos que luchan por las libertades individuales para unirse a la causa.
Es el responsable de AMDH quien recuerda que "la persona allegada a la adolescente ha violado su intimidad echándoles una foto" y evocando igualmente la necesidad de "abolir el artículo" que tantas veces se ha denunciado por parte de asociaciones nacionales e internacionales.
No es el primero ni será el último caso que salpica a nuestro país vecino. El pasado marzo, un vídeo golpeando a dos jóvenes homosexuales en Beni Mellal, ciudad ubicada en el centro del país, fue bastante difundido a través de internet por la brutalidad del acto. A pesar del salvajismo, los dos chicos fueron detenidos y pasaron 26 días en prisión por ser homosexuales. Finalmente, la presión social logró que pudiesen salir en libertad.
"Es a la vez estúpido, criminal y anticonstitucional que Marruecos -al igual que otros países del Magreb y del mundo árabe- haya firmado la declaración de los Derechos Humanos, porque continúa haciendo esto", asegura el escritor. Además, se pregunta: "¿Cómo es posible que en 2016 se pueda detener a unas personas por la simple razón de querer a gente del mismo género?".
Una injusticia más en un país que se encuentra en el punto de mira estos días, después de la ola de protestas por la muerte trágica de un vendedor de pescado en Alhucemas, al ser el anfitrión de la Cumbre del clima mundial (COP22) donde numerosos jefes de Estado de todos los continentes aterrizarán en sus calles.

jueves, 23 de mayo de 2013

Kuchu

ME LLAMA Kuchu TRAILER En Uganda, un nuevo proyecto de ley amenaza con convertir la homosexualidad castigado con la muerte.David Kato - primer hombre abiertamente gay de Uganda - y sus compañeros activistas trabajan contra el reloj para vencer a la legislación, mientras que la lucha contra la cruel persecución en su vida diaria. Pero nadie está dispuesto por el asesinato brutal que sacude su movimiento hasta la médula y envía ondas de choque en todo el mundo. Dirigida por Katherine Fairfax Wright y Malika Zouhali-Worrall

Kuchu, cine documental


´´Kuchu``, la lucha por los derechos de los homosexuales en Uganda

Actualidad VivaLeBio - Cultural
El Documental del Mes presenta estos días en numerosas salas españolas el último testimonio del activista David Kato por la reivindicación de los derechos de los homosexuales en Uganda antes de ser brutalmente asesinado en enero de 2011. La Lucha de un colectivo oprimido en un país en el que el 95% de la población es homófoba. Un film premiado en el Festival de Cine de Berlín 2012
Imagen del film ´´Kuchu``

´´ Durante nuestros primeros días en Kampala, el parlamentario David Bahati nos avisó: << No hay ningún debate en Uganda sobre si la homosexualidad está bien o no, no lo está>>. Partiendo de lo que sabíamos sobre la propuesta de ley contra la homosexualidad, que establecía pena de muerte para seropositivos homosexuales y penas de prisión para cualquiera que no delate a un conocido homosexual, estuvimos tentadas de creerlo. Pero el activista David Kato nos mostró una realidad muy diferente.`` (Malika Zouhali-Worrall y Katherine Fairfax Wright, directoras del film)
En 2009,  el diputado David Bahati presenta un proyecto de ley contra la homosexualidad en Uganda que propone cadena perpetua para las relaciones entre personas del mismo sexo, y pena de muerte, si hay agravantes, siendo considerado como agravante la reincidencia. Colaborar con la comunidad homosexual o hacer la prueba del Sida, por ejemplo, se castiga con 7 años de cárcel. Cualquier ciudadano que conozca a una persona  homosexual y no la denuncie en el plazo de 24 horas, puede ser condenado a 3 años de prisión...
La consideración de la homosexualidad como delito en África fue introducida por Occidente. La legislación propuesta en Uganda se inspira en las ideas de líderes evangélicos norteamericanos que advertían de un movimiento internacional que estaba decidido a propagar la homosexualidad en el mundo. Difundieron la petición para detener el supuesto "reclutamiento" de los jóvenes a la homosexualidad y miles de familias ugandesas la firmaron y  llevaron al parlamento.
Entre las personas que más han luchado contra ese proyecto de ley destaca David Kato, el primer hombre abiertamente gay en Uganda, y uno de los activistas más inspiradores de la causa del colectivo LGBT en África Oriental. Este documental nos muestra su último testimonio antes de ser brutalmente asesinado en enero de 2011 en su casa.
´´Kuchu`` ( término popular con el que se denomina el colectivo lésbico, gay, bisexual y transexual (LGBT) en Uganda) nos trae el retrato de una lucha contra la violación de los derechos humanos y por la voluntad de cambiar el destino de los kuchus en África, pues como David Kato declara "si nos seguimos escondiendo, dirán que no estamos aquí".
Sobre las directoras:
Malika Zouhali-Worrall trabaja como periodista de prensa escrita y audiovisual en el Financial Times y la CNN. Ha trabajado para la CNN de India, Uganda, China y EEUU sobre temas de política, tecnología y derechos del colectivo LGBT. Malika se graduó en la Universidad de Cambridge y tiene un Máster en Relaciones Internacionales del Instituto de Estudios Políticos de París.
Katherine Fairfax Wright se graduó en la Universidad de Columbia con una doble licenciatura en Estudios de Cine y Antropología. Ha trabajado como productora en varias películas y ha sido premiada como directora de fotografía. Es considerada uno de los 25 nuevos rostros del cine independiente de 2012 por la revista Filmmaker Magazine de EEUU.
Premios y festivales• Mejor Film Internacional - Hot Docs, Toronto, 2012
• Sección Oficial Festival de Cine de Berlín, 2012
o Premio Teddy Bear por Mejor Documental
o Premio Cine Fairbindet
• Premio de Amnistía Internacional por los Derechos Humanos - Festival de cine de Durban, Sudáfrica, 2012
• Premio del público - Festival Internacional de Cine Gay y Lésbico de San Francisco, 2012
• Premio Mejor Documental - Festival Internacional de Cine Gay y Lésbico de Austin, 2012
• Mención especial - Festival Antenna, Sídney 2012.

ESTRENO SIMULTÁNEO ONLINE EN CASTELLANO EN EL PORTAL FILMIN (WWW.FILMIN.ES) Y EN CATALÁN EN ARA FILMS (FILMS.ARA.CAT)

África y la homosexualidad


África persigue a los homosexuales

Asesinatos, encarcelamiento, discriminación. - Los informes secretos de la diplomacia estadounidense detallan cómo la homofobia campa en muchos países

LUIS DONCEL - Madrid - 06/02/2011
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La persecución a los homosexuales es moneda común en los países africanos. Los informes confidenciales del Departamento de Estado ofrecen, país por país, una visión desgarradora de la tremenda homofobia que recorre África: presidentes que declaran sin empacho que a los homosexuales hay que cortarles la cabeza, regímenes que los persiguen por considerarlos una desviación moral, otros que aplican de hecho el apartheid gay, activistas asesinados...
"Es cierto que he dicho que habría que cortar la cabeza a todos los homosexuales. Pero, ¿finalmente he cortado alguna? ¿He arrestado a alguien por ser gay? No. Senegal sí lo hace y recibe la ayuda de los Objetivos del Milenio. Ya sé que hay homosexuales en mi país. Pero me conformo con que vivan en secreto. Mientras se mantengan en privado no me importa. Pero si usted está hablando de que se casen, eso nunca ocurrirá. Nunca aceptaremos a los gais".
La ley preveía castigos a los gais y a quienes no les denunciaran
Los defensores del 'apartheid' usan el antiimperialismo en sus soflamas
El Vaticano critica la pena de cárcel, pese a ver en estos actos un "pecado moral"
Estas palabras salían de la boca del presidente de Gambia, Yahya Jammeh, en febrero del año pasado. Hablaba con el embajador estadounidense, que había acudido para tratar con el presidente de este minúsculo país de África Occidental el espinoso tema de la libertad sexual. "Quiero que tu Gobierno sepa que no soy el monstruo que creéis que soy", le decía. Es cierto que el discurso de Jammeh resulta más agresivo de lo que es habitual entre algunos líderes africanos. Pero, como muestran varias decenas de cables remitidos a Washington por diplomáticos destinados en el continente, no son ni mucho menos una excepción. La homofobia campa a sus anchas por las calles y los despachos gubernamentales de África. Y, lo que es peor, parece que va a más.
El asesinato la semana pasada de David Kato, un activista por los derechos de las minorías sexuales en Uganda, ha sido el último episodio de la batalla que se desencadenó en 2009, cuando un grupo de parlamentarios trataron de aprobar una ley que condenaba a muerte o cadena perpetua a los homosexuales "reincidentes". Finalmente la norma no salió adelante, en gran medida gracias a la presión de los Gobiernos occidentales. Pero su bloqueo no significa que la situación sea ahora idílica: las desviaciones sexuales se castigan en Uganda con 14 años de cárcel. Cuatro países de África -Somalia, Sudán, Nigeria y Mauritania- incluyen la pena capital para los hombres que tengan relaciones con hombres, según la asociación internacional ILGA. En total, 38 Estados de África tienen leyes contra la homosexualidad.
Una decena de escritos confidenciales enviados a Washington entre noviembre de 2009 y febrero de 2010 cuentan al detalle cómo los diplomáticos estadounidenses trataban de convencer al presidente Yoweri Museveni de que paralizara la tramitación de la ley. Incluso la Iglesia católica intervino para mostrar su oposición a usar el Código Penal contra la homosexualidad, pese a que, según decía un cable enviado desde el Vaticano, considera estos actos como un "pecado moral". Además, los documentos obtenidos por Wikileaks, a los que EL PAÍS ha tenido acceso, muestran el temor de EE UU a que otros Gobiernos endurezcan su legislación próximamente.
El embajador en Kampala aprovecha una cita con el líder ugandés para pedirle que contribuya a normalizar la situación de las minorías sexuales. Museveni le advierte de que no insista demasiado en este tema. "Nadie será ejecutado por sus tendencias", asegura. Pero le recuerda que la homosexualidad se considera en África como una enfermedad, no como algo que deba ser celebrado o promovido. "No nos presionen. Ya me encargaré yo", concluye Museveni. EE UU acepta y opta por la estrategia de no pisar el acelerador. "La embajada cree que puede ser contraproducente presionar más en este momento", señala en febrero del año pasado. Se refiere en este caso a un país donde la homosexualidad es ilegal, pero cuyas autoridades tienden a ser tolerantes. "El compromiso de EE UU será más efectivo si se enfoca hacia toda África para alentar al continente a despenalizar la homosexualidad y luchar contra la discriminación", dice otro cable.
Uno de los grandes temores que muestran los líderes africanos en sus contactos con los estadounidenses es aparecer ante sus ciudadanos como títeres de Occidente. Así, Museveni menciona una caricatura que circula por el país en el que se le dibuja como una marioneta de la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, y de los entonces primeros ministros de Reino Unido y Australia, Gordon Brown y Stephen Harper, como ejemplo del daño que puede ocasionar ser demasiado comprensivo con las peticiones a favor de los derechos humanos. El mensaje a EE UU es claro: debe rebajar los pronunciamientos públicos y así lograr "el espacio político necesario" para impedir que salga adelante la ley. Porque los defensores del apartheid gay no se basan solo en los valores ultraconservadores de la población. Adoptan una retórica antiimperialista para impulsar sus soflamas.
Pero la cruzada antigay no solo obedece a la defensa de unos valores pretendidamente familiares. La diplomacia estadounidense sugiere la posibilidad de que el líder ugandés tenga también intereses personales: un documento confidencial señala que Museveni puede estar interesado en sacar adelante la ley homófoba para utilizarla contra dos contrincantes políticos y dejar así libre el camino a la reelección en los comicios de este año, a los que se presenta tras 25 años a los mandos del país. Según la versión de los estadounidenses, el presidente de Uganda finge no conocer los detalles más ignominiosos del proyecto de ley que más tarde se tumbaría. Como, por ejemplo, que se incluye la posibilidad de encarcelar o ejecutar ya no solo a aquellos que mantengan relaciones con personas de su mismo sexo, sino a los que tengan constancia de ello y no lo denuncie a las autoridades.
Quizá lo más impactante de la lectura de los documentos dirigidos a Washington sean los argumentos que usan los defensores de aniquilar a un colectivo minoritario. Varios líderes africanos argumentan que la población demanda estas medidas. Por ejemplo, la pareja de hombres de Malaui condenada el año pasado a 14 años de cárcel y trabajos forzados suscitó el interés de la prensa y de los Gobiernos de Occidente. Pero la opinión pública del país -tanto los mayoritarios cristianos como los musulmanes- apoyaba el encarcelamiento, según aseguraba a la embajada el ministro de Justicia malauí. Cuando se le piden explicaciones por este caso, el presidente, Bingu wa Mutharika, se agarra a motivos bíblicos y sociales para argumentar por qué la homosexualidad choca con la tradición africana y la considera antinatural. "Cuando los ciudadanos se fijan en la naturaleza, no ven a ningún león teniendo sexo con otro león", explica al representante de EE UU.
Tampoco es muy esperanzador el hecho de que algunos de los que levantaron la voz contra las normas homófobas no lo hicieran por considerar que criminalizar a los gais atente contra los derechos humanos, sino por otros motivos. Como un opositor ugandés, que sugería que la nueva legislación abriría la puerta a que un Estado persiguiera a otros grupos minoritarios, algo muy parecido a lo que hacía la Alemania nazi. Además, países relativamente más tolerantes corren el riesgo de caer por la pendiente persecutoria.
"La Embajada de Gabón ha contactado con Anne Marie Mboga, directora de Asuntos Criminales del Ministerio de Justicia, que está preparando un borrador de ley para penalizar la homosexualidad", se puede leer en un escrito confidencial del año pasado. EE UU tilda de ambicioso el objetivo que se ha marcado la alto cargo del Gobierno de Gabón. Y añade que es difícil que logre su propósito porque el proyecto está en una fase muy inicial, no ha sido consultado en otros sectores y carece de una estrategia definida. "Sin embargo, nos quedamos preocupados, ya que la mayoría de ciudadanos no considera que los ataques a los gais tengan que ver con los derechos humanos. Una ley así no encontraría gran oposición. La apatía de la opinión pública, y no tanto un activismo antihomosexual, es el peligro más importante en este país", añade el diplomático desde Libreville.
Prácticamente al mismo tiempo que en Gabón ocurría esto, una activista ugandesa concedía una entrevista a un medio opositor en la que mostraba su temor a la ley que por aquel entonces se tramitaba. "Por primera vez, estoy muy asustada. Esto no es solo sobre nosotros los gais. Afecta a todo el mundo: a mi pastor, a mis amigos. Estamos hablando de relaciones entre personas que no hacen daño a nadie", aseguraba. Un año más tarde, David Kato moría apuñalado a las puertas de su casa después de que una revista publicara su foto en la portada con el titular de "Cuélgale".

El homófobo, el asesinado y el diplomático, en la misma sala

El hombre que un año más tarde sería brutalmente asesinado por defender sus derechos tuvo el arrojo de comparecer ante un público que minutos antes había estallado en aplausos al oír que la homosexualidad es "el diablo contra el que hay que luchar". Un visiblemente nervioso David Kato se presentaba en diciembre de 2009 en un acto organizado en la capital de Uganda para discutir sobre la ley que pretendía legalizar el asesinato de gais y lesbianas junto a uno de los grandes impulsores de la norma, el diputado David Bahati. Un cable de la embajada describe la escena. Los defensores de los derechos humanos abandonaron la reunión en seguida por temor a que el diputado hubiera ordenado la detención de Kato.
Los diplomáticos hacen un magnífico retrato de Bahati. "Su homofobia es cegadora e incurable. Tiene una habilidad escalofriante para canalizar el enfado de los ugandeses por los fracasos sociopolíticos del país y convertirlo en odio hacia una minoría impopular, pero que antes era tolerada".
Bahati, por su parte, defiende la ley con la necesidad de "proteger a los menores frente a los depredadores sexuales" y de erradicar la homosexualidad. Pero en este trabajo no estaba solo. Uno de sus grandes apoyos fue el ministro de Ética e Integridad, Nsaba Buturo, responsable de una campaña de arrestos masivos a principios de los años ochenta. Una fuente de la embajada apunta a la primera dama, Janet Museveni, como la mayor defensora de la ley.
Contaron además con la inestimable ayuda de radicales evangelistas estadounidenses que hicieron una gira por África. Scott Lively -autor del libro The Pink Swastiska, donde acusa a los gais de ser los "auténticos inventores del nazismo"- se refirió en una charla en Kampala a los homosexuales como pecadores que presentan un grave peligro para la sociedad y encarnan "una institución maléfica" empeñada en conquistar el poder.

Dakar: De capital gay de África a centro de homofobia

 


Vea tambien: 
» 29.04.2009 - Amnistía pide la protección de gays en Senegal
» 15.01.2009 - Aumentan las condenas al arresto de homosexuales en Senegal
» 09.01.2009 - Empeora la situación de los homosexuales en Senegal
» 14.11.2008 - Los homosexuales en Senegal se unen para reivindicar sus derechos
» 25.02.2008 - Continúa la tensión antihomosexual en Senegal
» 18.02.2008 - La policía de Senegal dispersa manifestación antihomosexual
» 14.04.2005 - Lula pide perdón a Senegal por el "grave error histórico" de la esclavitud
» 23.08.2004 - Senegal rinde homenaje a sus héroes en las tropas coloniales francesas 



 

 

 



Senegal 
Sociedad | Gay

Dakar: De capital gay de África a centro de homofobia
La pareja gay senegalesa Baba y Baidy tuvo que huir de su país después de que periódicos locales publicasen su foto
© Colegas/afrol News
afrol News 
En la época colonial, la metrópolis de Senegal, Dakar, era famosa por su mercado de prostitución homosexual, abierto y tolerado. Y en los años 1970, el 17% de los hombres senegaleses admitían haber tenido experiencias homosexuales. Ahora, Dakar es el centro de la opresión gay en África Occidental.
El gobierno de Senegal ha dejado claro que la homosexualidad es algo "no africano". Desde 1965, las relaciones entre personas del mismo sexo han sido castigadas con penas de hasta cinco años de prisión, pero sólo durante los últimos cinco años, la antes visible comunidad gay de Dakar ha tenido que pasar a la clandestinidad, corriendo el riesgo de enfrentarse a la cárcel.

La historia gay de Dakar es el mejor ejemplo que demuestra que la homosexualidad no es algo "no africano". De hecho, la homosexualidad ha sido una parte visible y conocida de la tradición wolof, y sólo las opiniones moralistas de los colonialistas, posteriormente adoptadas por un clero musulmán cada vez más dominante, conllevaron a la supresión de esta cultura.

El antiguo nombre wolof para los hombres homosexuales es gor-digen, o hombre-mujer. Armand Marie Corre, un médico de la marina francesa estacionado en Senegal, en la década de 1870, escribe cómo encontró a muchos hombres locales "con vestidos y comportamientos femeninos, que le explicaron que se ganaban la vida con la prostitución". Corre hace referencia al apetito de los wolof por el "erotismo morboso" en sus críticos informes, que representan los más antiguos documentos escritos conocidos sobre la homosexualidad en Senegal.

En la década de 1930, aumentó la difusión de información en Europa sobre los exóticos gor-digen, lo cual refleja su visibilidad en las calles de Dakar en esa época. El viajero Geoffrey Gorer informa que los hombres-mujeres son "una visión común" y que "hacen todo lo posible para hacer honor a su nombre a través de sus gestos, su vestimenta y su maquillaje, y algunos incluso llevan en cabello como las mujeres".

Gorer se interesa por el hecho de que estos hombres abiertamente homosexuales "no sufren de ninguna manera socialmente, aunque los mahometanos les niegan un entierro religioso". Las autoridades coloniales francesas, aunque no trataban de detener la prostitución con personas del mismo sexo, no parecían muy molestadas por esta práctica, si bien culpaba de ella a la "cultura musulmana": un malentendido muy frecuente entre los europeos en aquel momento.

El historiador británico Michael Crowder, viajero por África Occidental en la década de 1950, también se vio sorprendido por la visibilidad de los gor-digen y la prostitución masculina en Dakar. Incluso en la Place Prôtet - que ahora es la prestigiosa y céntrica Place de l'Independencia en Dakar - los jóvenes varones senegaleses esperaban a ser recogidos por hombres mayores.

"Los ancianos y los fieles musulmanes condenan por ello a estos hombres", señaló Crowder, documentando así un lento crecimiento de la intolerancia hacia la homosexualidad por parte del clero local. "Pero es típico de la tolerancia africana que ellos [los prostitutos masculinos] son abandonados a su suerte por el resto de la gente", añade sin embargo Crowder.

El viajero británico Michael Davidson describe Dakar en 1949 como "la ciudad gay de África Occidental". Cuando volvió nueve años después, "Dakar era más alegre que nunca" y nadie tenía por qué avergonzarse por su homosexualidad en la ciudad. Y en 1958, recuerda, la homosexualidad no se limitaba al centro de Dakar, dominado por los franceses, sino que estaba presente en la vida nocturna en los barrios de "nativos" y barrios de chabolas en los alrededores de la capital.

Davidson informa sobre los burdeles y clubes nocturnos dominados por los gor-digen. Un club de barrio "estaba lleno de adolescentes africanos vestidos de mujer... La mayoría de ellos llevaban ropa de chica, algunos con estilo europeo, otros con el tocado elaborado a la modalidad de África Occidental... Bailaban juntos. Se acercaron con un orgullo de prima donnas. Vinieron a nuestra mesa y bebieron un montón de cerveza con nosotros", recuerda.

Raymond Schenkel fue el primero en presentar una investigación científica sobre la sexualidad de los senegaleses en 1971. Una encuesta realizada por el investigador reveló que el 17,6 por ciento de los hombres y hasta el 44,4 por ciento de las mujeres dijeron que habían 
Place Prôtet de Dakar, ahora llamada Place de l'Indépendence, en una postal enviada en 1911
© idpao.com/afrol News
tenido experiencias homosexuales. El investigador también destacó la gran visibilidad de la homosexualidad en Dakar.

Dakar siguió siendo la capital gay de África Occidental durante los años 1970 y 1980. Pero las actitudes comenzaron a cambiar durante la década de 1980. El antropólogo holandés Niels Teunis encontró en 1990 en Dakar que los hombres que mantenían relaciones con hombres estaban cambiando su identidad. Mientras que muchos seguían utilizando el término wolof gor-digen, varios hombres ahora se definían a sí mismos como "homosexuèles" en francés.

Una conexión entre el wolof tradicional de gor-digen y el concepto internacional de "homosexualidad" - una definición mucho más amplia que a menudo excluye la opción de casarse con alguien del sexo opuesto - se va instaurando paulatinamente. Auspiciada por el gobierno y el clero, e influenciada por las tendencias homófobas en África, esta conexión debe llevar a la destrucción de la cultura gor-digen.

A comienzos de este milenio, la homosexualidad se hizo tabú y cada vez más menos visible en Dakar, pero todavía los sitios gay de encuentro son bien conocidos por los habitantes de Dakar y los gay también podían entrar en contacto con otros, de manera relativamente abierta y a plena luz del día, en las terrazas situadas junto a la playa en el centro de la ciudad. La mayoría de la vida gay, sin embargo, empezó a esconderse.

En torno al año 2005, Dakar se había convertido ya en una ciudad más conservadora. Si bien el centro de la ciudad antes latía de vida nocturna con música en directo y abundante consumo de alcohol, Dakar está ya más en consonancia con otras ciudades musulmanas. La vida nocturna, el alcohol y el sexo durante la última década han pasado a formar parte de los tabúes. Y la homosexualidad se ha convertido en el mayor tabú.

Y durante los últimos dos años, el gobierno se lo ha puesto más difícil a los homosexuales. La retórica antigay en los medios de comunicación y las críticas opiniones de los políticos contra gays y lesbianas han aumentado considerablemente. De pronto, en 2008, una la ley de 1965 que castiga las relaciones entre personas del mismo sexo fue descubierta, significando en la práctica el arresto de más de 50 personas y procesos judiciales a, hasta ahora, 16 personas.

En febrero de 2008, la publicación de fotografías de una ceremonia de unión entre dos gays desató una oleada de detenciones y un frenesí antigay en los medios de comunicación de todo el país, enviando a docenas de gays al exilio. En diciembre de 2008, la policía impidió la celebración de un seminario sobre VIH organizado por una organización local contra el SIDA sospechosa de simpatizar con gays.

En noviembre de 2009, Safinatoul Amal, una organización encargada de la protección espiritual de la ciudad de Touba, irrumpió en un domicilio y arrestó a un hombre por ser sospechoso de formar parte de una "red de homosexuales". En diciembre, 24 hombres fueron arrestados en una casa particular. Los arrestos se vieron acompañados de la cobertura sensacionalista de los medios, fuertes declaraciones homófobas por parte de los líderes religiosos y políticos, y violencia, incluyendo ataques físicos y la exhumación y profanación de los cuerpos de personas fallecidas sospechosas de haber sido homosexuales.

Por ahora, la cultura wolof de los gor-digen se ha suprimido sorprendentemente y la homosexualidad ya es algo "no africano". Junto con la vecina Gambia, Senegal se ha convertido en el centro de la homofobia en África Occidental. Dakar, tradicional refugio para los gor-digen de toda la región, es ahora una fuente de refugiados gays.

"La típica tolerancia africana" de Dakar, señaló Crowder hace 60 años, ha sido sustituida por la típica intolerancia colonial.


Rainer Chr. Hennig

Lecturas recomendadas sobre la historia de la homosexualidad en África: "Boy-wives and Female Husbands", editado por Stephen O Murray & Will Roscoe, Nueva York 1998. ISBN 0-312-21216-X. El libro también incluye un resumen de los relatos de Davidson sobre Dakar en 1958.

El matrimonio homosexual reconocido en España y 13 países más


El matrimonio homosexual en el mundo: aprobado en 14 países

  • España fue el cuarto país en regular los matrimonios homosexuales
  • El primero fue Holanda en 2000 y en 2013 varios estados cambian sus leyes

Ver El matrimonio homosexual en el mundo en un mapa más grande
RTVE.es 20.05.2013
Catorce países en el mundo, la mitad de ellos en Europa, cuentan con leyes que autorizan el matrimonio homosexual, entre los que se encuentra España.
En la actualidad el matrimonio homosexual es legal en Holanda, Bélgica, Canadá, España, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, DinamarcaNueva Zelanda, Uruguay y Francia.
También es legal en una decena de estados deEstados Unidos, en la capital y otro estado deMéxico y en Brasil, por orden del Tribunal Supremo, aunque todavía no hay una ley específica.
Holanda, en septiembre 2000, fue el primer país en aprobar el matrimonio homosexual,que entró en vigor el 1 de mayo de 2001, fecha en que se celebraron las primeras cuatro bodas, en Amsterdam.
Le siguieron Bélgica, en 2003; Canadá y España, en 2005; Sudáfrica, en 2006; Noruega y Suecia, en 2009; Portugal, Islandia y Argentina, que aprobaron sus respectivas leyes en 2010; Dinamarca, en 2012; y Nueva Zelanda, Uruguay y Francia en 2013.
Así pues, España fue el cuarto país en regular los matrimonios homosexuales, dos días después de Canadá, aunque la ley española entró en vigor antes.
Impulsada por el Gobierno socialista, la ley que autorizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en España fue aprobada por el Congreso de los Diputados el 30 de junio de 2005 y entró en vigor el 3 de julio.
La primera boda entre personas del mismo sexo en España se celebró el 11 de julio de 2006 en Tres Cantos (Madrid) y los contrayentes fueron dos hombres. Más de siete años después, el Tribunal Constitucional ratificó la ley al rechazar un recurso presentado por el Partido Popular.

Debate en EE.UU.

En EE.UU. es legal en los estados de Connecticut, Delaware, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Minnesota, New Hampshire, Nueva York, Rhode Island, Vermont y Washington.
Las bodas homosexuales, en cambio, han sido prohibidas en una treintena de estados de los EE.UU. Otros permiten uniones civiles entre homosexuales.
A nivel federal, el matrimonio gay no está reconocido, aunque en mayo de 2012 un tribunal de apelaciones de Boston (Massachusetts) declaró inconstitucional la ley federal que define el matrimonio únicamente como la unión entre un hombre y una mujer.
Días antes, el presidente Barack Obama se había pronunciado también a favor de los matrimonios entre homosexuales.

Otros derechos y discriminaciones

Muchos otros países permiten uniones civiles de personas del mismo sexo, aunque no se denominan matrimonios, entre ellos, Alemania, Irlanda, Israel, la República Checa, Colombia o Reino Unido.  En este último se debate ahora si equiparar las uniones homosexuales a las heterosexuales.
Según se recoge en el informe de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA) presentado en primavera de 2013, solo una docena de estados permiten a las parejas homosexuales adoptar niños en igualdad de condiciones que las parejas de distinto sexo: Holanda, Sudáfrica, Suecia, España, Andorra, Bélgica, Islandia, Noruega, Israel, Dinamarca, Argentina y Brasil. Cuando entre en vigor la ley francesa también habría que añadirla a esta lista.
La organización denuncia que todavía 78 países, el 40% del total de los miembros de la ONU, siguen teniendo legislaciones que criminalizan las relaciones homosexuales.